Por acá.
—¿Es una humana...?— Los niños murmuraban entre sí, casi admirando el milagro de encontrarse a alguien allí. —¿Es una chica...?
—Krone había dicho que hay humanos afuera...— Te Murmuró Don. ¿Está de nuestro lado? Nos va a ayudar?
—Síganme.— Repitió la figura encapuchada. Al ver que algunos niños ya se empezaban a acercar, Alzaste la voz.
—Esperen.— Dijiste. No... No es imposible. Tal vez esté pensando de más, pero... ¿Pero no es raro? ¿Qué hace esta chica sola en este bosque tan peligroso? Además apareció justo en el mismo momento que los perseguidores del hogar... —¿Quién eres? ¿Qué eres? ¿Qué haces aquí sola?— Tal vez esté siendo paranoica, pero... No confío en esta chica. —Mostranos tu cara.
—¿________...?— Dudaron los niños. Pudiste ver la sonrisa debajo de la capucha de la chica. Mientras tanto, Ray huía de los perseguidores del hogar. Cada vez hay más. Por la izquierda... Por la derecha... Por atrás... ¡Estoy completamente rodeado! Además estos son diferentes al de recién. No hacen movimientos inútiles, tienen todo calculado... Se nota que tienen entrenamiento. Pero no me atacan... Porque soy de “calidad óptima”... Quieren despacharme hoy como planearon... Por eso tienen que atraparme vivo y sin ningún rasguño. Están... Esperando a que me canse. Si dejo de correr, pierdo. Me van a atrapar en cuanto pare. El azabache miró con cuidado el terreno, decidiendo por dónde ir. Cuando giró hacia la izquierda, le lanzó su bufanda a uno de los demonios, desorientándolo.
—¡Por la derecha!— Indicó otro de los demonios.
—Qué tenaz...— Habló uno de los monstruos.
—Sí. Ya corrió bastante... Pero ya se va a cansar. No hay problema.— Ray ignoró su conversación, tomando aire. Oeste, oeste, sur... Oeste, norte, oeste, sur. Bien... Pude alejarlos bastante hacia la dirección contraria, probablemente estos sean todos los perseguidores. Tengo que seguir así... ¡Para alejarlos de ellos aunque solo sean diez, cien metros más!
—Acorrálenlo con la formación de manada de lobo.— Dijo el demonio con lanza a través de un radio. Los demás siguieron sus órdenes, hablando en una lengua desconocida. Ray saltó unas raíces, para quedar en una especie de claro. Me cortan todas las rutas... Apenas abro un camino, me lo cierran... Es lo mismo que sentía cuando jugaba an ajedrez con mamá. No voy a perder. No voy a parar. No me voy a rendir. No voy a morir. Se encontró completamente rodeado sin una escapatoria. Mierda... ¿Qué puedo hacer? Todavía puedo seguir. ¡Todavía estoy vivo! ¡Estoy vivo!
—Hasta acá llegas.— Apareció el demonio de la lanza. ¡No, voy a seguir! Todavía no puedo morir. No voy a dejar que me atrapen. Tengo que pensar... Tengo que hacer algo para salir de acá... Se dió la vuelta, tratando de correr, pero cayó al suelo del cansancio. Mierda. Tengo que moverme. ¡Tengo que moverme! ¡TENGO QUE MOVERME! —Ya está.— Volvió a decir el demonio. —Lo hiciste bastante bien. Rendite.— ¡No hice nada bien! ¡Tengo que moverme para seguir vivo! ¡Los voy a proteger a todos! ¡NO ME VOY A RENDIR! ¡PROMETÍ QUE NO LO HARÍA! Sintió como alguien lo tomaba de la camisa, alzándolo del suelo. Un ser encapuchado en una especie de caballo pasó a su lado con rapidez.
—¡Subí!— Exclamó. Ray se tomó del ser, subiéndose al caballo. El salvador lanzó unas bombas de humo, impidiendo que los demonios puedan seguirlos.
ESTÁS LEYENDO
La letrista {Rayxtú}
FanfictionSabías que desde niño Ray cantaba esa canción de hermosa melodía. Aunque cuando la cantaba, tenía una expresión triste, como si hiciera alusión a un recuerdo amargo. "Ray... Otra vez cantas esa canción triste. ¿Por qué la cantas si te hace sentir m...
