Anna
La suite de la clínica, con sus lujosas cortinas y su discreción asegurada, se había convertido en nuestra burbuja. El dolor del parto era un recuerdo lejano, reemplazado por la gloriosa tranquilidad del posparto. Las mellizas, a las que aún no les dábamos nombre, dormían en sus cunas transparentes, dos pequeños milagros pelirrojos que habían redefinido nuestro universo.
Mi recuperación era impecable, gracias a la atención combinada de mis dos maridos. Harry se había convertido en el experto en pañales y cambios de ropa. Niall era mi enfermero personal: se encargaba de mis medicinas, me daba masajes suaves en la espalda y, sobre todo, era el encargado de la lactancia.
-Aquí tienes, amor. La leche materna es la mejor medicina, ¿no? -susurraba Niall, acercándome una de las niñas al pecho.
Ver a Niall, el hombre que me había poseído con tanta furia, ahora con esa dulzura absoluta, cuidando de mi cuerpo y de nuestras hijas, era un afrodisíaco. Él se aseguraba de que yo estuviera cómoda mientras las niñas se alimentaban, y se encargaba de la limpieza de mi zona íntima con una ternura que me hacía llorar de agradecimiento.
***
La quietud de la segunda tarde nos brindó el espacio para la conversación que sabíamos que era inevitable. Estábamos los tres, sentados alrededor de las cunas, observando a nuestras hijas.
-Tenemos que hablar de los nombres -dijo Harry, rompiendo el silencio. -Y de los apellidos.
Yo suspiré. Era la parte más sensible. Legalmente, solo Harry podía figurar como el padre principal, pero Niall tenía que tener una presencia legal que justificara su rol.
-Ambos son sus padres -dije, tomando sus manos. -Y ambos apellidos tienen que figurar. Pero si lo hacemos solo con ellas, es obvio. Tenemos que hacerlo con Ed también.
La idea de incluir a Ed en el cambio de apellido nos dio una nueva base de justificación.
-Es una excelente idea -dijo Harry, asintiendo. -Homologamos a los tres niños.
Niall se puso serio, pensando en la narrativa pública. -La historia que contaremos es que, dado que no quiero tener hijos biológicos, quiero dejar mi apellido a los hijos de Harry. Como socio y hermano de vida, quiero que mi legado esté con los niños Styles. Eso hace que mi posición sea inatacable públicamente.
Tras una hora de debate amoroso, el acuerdo nos llenó de una paz inmensa:
-La primera se llamará Isabella -anunció Harry, con una sonrisa que le partía el rostro. -Su apellido será Styles-Horan.
-Y la segunda se llamará Aurora -continuó Niall, tomando mi mano y besándola-, y su apellido será Styles-Horan también. Nuestros tres hijos serán Styles-Horan, y todos sabrán que Niall es un padre para ellos.
***
La puerta se abrió sin llamar, y entró Alessandro, nuestro diseñador, envuelto en una bufanda de seda y con una caja gigante en las manos.
-¡Mis musas pelirrojas! -exclamó, con su acento dramático habitual. -Vine a bendecir esta hermosa y maravillosa descendencia.
Alessandro se acercó a las cunas y se quedó mudo. No era fácil dejarlo sin palabras.
-Anna, querida. Son... perfectas. Y ese pelo. ¡El color más difícil de conseguir! Por supuesto, ambas se parecen a los dos. Harry, tienes la mandíbula de un dios griego, y Niall, esos ojos azules... ¡Y las bebés tienen el cabello más espectacular! No me extraña que sean tan fértiles, tienen una química envidiable.
Niall se sonrojó, y Harry rió abiertamente.
-Alessandro, te agradecemos la visita, pero estás en la unidad de maternidad -dijo Harry, intentando sonar serio.
-Tonterías. Yo soy Alessandro. Además -se acercó, con una expresión de súplica-, ¿puedo ser padrino? Sigo siendo el mejor fan de su familia. Soy el único que entiende el valor estético de esta unión.
La petición, aunque teatral, era sincera.
-Sería un honor -sonreí. -Alessandro, serás el padrino de Isabella y Aurora.
Alessandro gritó de emoción y nos abrazó a los tres a la vez.
-Bien. Ahora, reciban mi primer regalo como padrino de ambas. Ah, por cierto, Anna, te tengo una bata de seda nueva para la lactancia que te quedará fabulosa -agregó, y seguimos hablando, hasta que se retiró para comprar más regalos a sus futuras ahijadas.
Sabíamos que nuestra rutina iba a cambiar, pero ahora, con Harry, Niall, Ed, y ahora Isabella y Aurora, la vida sería un hermoso y caótico viaje de amor compartido. Y Alessandro, por supuesto, estaría allí para documentar cada look de posparto y el crecimiento de sus ahijadas pelirrojas.
¡Y nuevamente yo! Con una nueva entrega de esta hermosa historia. ¿Qué les parece? ¿Cómo piensas que será el bautismo de las bebés pelirrojas?
Paso para recordarles también de la nueva historia que estoy subiendo casi a diario sobre Harry, Niall y Anna. Se llama "El novio del matrimonio Styles". La pueden encontrar en mi perfil. Sería de mucha ayuda sus votos y comentarios.
Se los agradecería de todo corazón.
Su escritora favorita.
A.
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One Shots H. S. (+18)
Fiksi PenggemarHarry , Anna y Niall, una pareja nada convencional, una pareja de tres.
