El ambiente en la mansión Styles había cambiado. La tensión de las galas había dado paso a una calma protectora. Anna, con cinco meses de embarazo, caminaba por los jardines con una mano sobre su vientre. Sabía que no solo llevaba al primogénito de Harry, sino al futuro dueño de un legado que ella estaba decidida a limpiar de toda podredumbre.
Sin embargo, Elizabeth, consumida por el rencor y la envidia de ser desplazada, decidió jugar su última carta: la deslegitimación.
***
Una mañana, los titulares de la prensa amarillista estallaron. Elizabeth había filtrado documentos médicos falsificados y testimonios comprados que sugerían que el hijo que Anna esperaba no era de Harry, sino de Niall. La calumnia buscaba no solo destruir la reputación de Anna, sino invalidar el derecho sucesorio del bebé y provocar un cisma entre Harry y su mejor amigo.
Harry estaba furioso, destrozando los periódicos en el despacho, mientras Niall miraba la televisión con una mezcla de horror y asco.
—¡Es mi madre, pero la voy a destruir con mis propias manos! —rugió Harry.
Anna entró en la habitación. Estaba más tranquila que nunca, pero sus ojos tenían un brillo metálico, el de una madre que ha decidido que ya no hay espacio para la piedad.
—No, Harry. No vas a usar tus manos —dijo Anna con voz gélida—. Vas a usar a nuestros abogados. Se acabó el respeto por la familia. Ella no ha atacado mi nombre, ha atacado el futuro de mi hijo. Y eso es algo que la justicia no le va a perdonar.
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Anna no esperó a que el rumor creciera. Esa misma tarde, convocó a una rueda de prensa en los escalones del Palacio de Justicia. Acompañada por Harry y Niall, entregó a los medios las pruebas de ADN prenatales certificadas y, lo más importante, una demanda civil y penal contra Elizabeth Styles por difamación, fraude procesal y malversación de fondos de la Fundación.
—Mi suegra cree que la tradición la protege —declaró Anna ante las cámaras, con una elegancia que intimidaba—. Pero la ley protege la verdad. He solicitado una orden de restricción permanente y el embargo de todas sus cuentas vinculadas a la familia Styles para resarcir el daño moral causado a mi hijo.
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El juicio fue breve pero devastador. Anna presentó las grabaciones que Niall había recolectado y las pruebas de los sobornos que Elizabeth había pagado para falsificar los informes médicos.
Elizabeth, sentada en el banquillo de los acusados, ya no lucía como la gran matrona de la sociedad. Parecía pequeña, marchita por su propio odio. Cuando el juez dictó sentencia, condenándola a arresto domiciliario y a la devolución total de los fondos desviados, Anna no sintió alegría, solo alivio.
—Por el derecho legítimo que me otorga la ley y la protección de mi heredero —sentenció Anna antes de salir de la sala—, usted queda oficialmente despojada de cualquier vínculo con esta familia. No conocerá a su nieto, porque un niño merece crecer rodeado de honor, no de veneno.
***
Meses después, el silencio de la mansión fue interrumpido por el llanto vigoroso de un recién nacido. Edward Styles había llegado al mundo.
Harry sostenía a su hijo con lágrimas en los ojos, mientras Niall, el "tío" oficial y protector de la casa, preparaba todo para su llegada. No había prensa, no había suegras acechando, no había dudas sobre quién era el dueño de aquel lugar.
Anna, descansando en su cama, miró a su alrededor. Había luchado contra la pobreza, contra el desprecio y contra la infamia de una mujer poderosa. Y lo había ganado todo.
—Está a salvo, Harry —susurró Anna, mientras él se acercaba con el bebé—. El futuro de los Styles ahora es limpio.
Harry besó la frente de su esposa y luego la de su hijo.
—Gracias a ti, Anna. La verdadera dueña de esta familia.
Elizabeth pasó sus días sola en una propiedad menor, viendo por televisión cómo el mundo celebraba el nacimiento del heredero de una mujer a la que ella intentó destruir, pero que terminó convirtiéndose en la ley que la condenó.
Holaaaaa. ¡¡Feliz año nuevo!! Espero que hayan empezado muy bien el año. Les traigo la última parte de esta historia. Espero que les guste.
A. S.
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One Shots H. S. (+18)
Hayran KurguHarry , Anna y Niall, una pareja nada convencional, una pareja de tres.
