El cementerio estaba envuelto en una bruma gris que parecía mimetizarse con el ánimo de los presentes. Anna, pálida y con los ojos hundidos, se mantenía a una distancia prudente del ataúd. Sin embargo, sentía una mirada quemándole la nuca: Harry.
Él no se molestó en ocultar su desprecio. Para Harry, Anna era la mujer que había "encantado" a su medio hermano, Julian, solo para asegurar su futuro. Su propia madrastra, al notar la tensión, le susurró a Harry con una sonrisa gélida:
—Mira cómo llora, Harry. Es una gran actriz. Seguro ya está contando los ceros en su cuenta bancaria.
—No te preocupes —respondió Harry entre dientes, sin quitarle la vista de encima—. Me encargaré de que no se lleve ni un centavo de mi hermano.
***
Días después, la lectura del testamento fue un golpe de realidad que nadie esperaba. La madrastra de Julian esperaba la mansión; Harry esperaba que Anna fuera la heredera universal para poder impugnar el documento.
Pero el notario leyó con voz firme:
"A mi esposa, le dejo lo que siempre buscó: su libertad. No recibirá ni propiedades ni capital. A Anna, quien me cuidó por amor y no por interés, le pido perdón por no tener nada material que dejarle, pues mis deudas médicas han consumido mis ahorros. Solo le dejo mi eterno agradecimiento."
El silencio en la sala fue sepulcral. Harry vio cómo el rostro de su madrastra se desfiguraba de odio, mientras Anna simplemente bajaba la cabeza, con una lágrima solitaria corriendo por su mejilla.
***
Sin herencia y señalada por la familia de Julian, Anna vació su pequeña cuenta de ahorros. Alquiló una habitación húmeda en un barrio periférico y consiguió trabajo cargando cajas en un almacén.
Una tarde lluviosa, mientras intentaba alcanzar una estiba alta, el suelo resbaladizo le jugó una mala pasada. El crujido de su hueso al romperse fue seco y aterrador.
Harry, que por alguna razón que no admitía había estado siguiendo sus pasos tras enterarse de que ella vivía en la miseria, la encontró en la sala de urgencias del hospital público, sola y con una yeso pesado hasta la rodilla.
—No tienes a nadie, ¿verdad? —preguntó él, apareciendo entre las cortinas de la clínica. Su voz ya no tenía el veneno de antes, sino una culpa pesada.
—Tengo mi orgullo, Harry. Vete —susurró ella, intentando levantarse con las muletas.
***
Contra las protestas de Anna, Harry la subió a su coche. No podía dejarla en esa pieza de alquiler donde ni siquiera podía subir las escaleras. La llevó a su propia casa, un lugar lleno de luz que compartía con su hermana pequeña, Gemma, y su mejor amigo, Niall.
—¿Quién es ella, Harry? —preguntó Gemma, acercándose con curiosidad mientras Harry ayudaba a Anna a sentarse en el sofá.
—Es una amiga —mintió Harry, evitando la mirada de Anna—. Ha tenido un accidente y se quedará con nosotros hasta que se recupere.
Niall salió de la cocina con un paño al hombro y una sonrisa que pareció iluminar la habitación.
—Hola, soy Niall —dijo, notando de inmediato la fragilidad de Anna y la tensión en los hombros de Harry—. No te preocupes, aquí te cuidaremos bien. Harry es un ogro, pero yo cocino de maravilla.
***
Esa noche, mientras Niall le preparaba una sopa y Gemma le contaba historias de la escuela, Anna sintió por primera vez en meses que no tenía que defenderse.
Harry observaba desde el umbral de la puerta. Ver a Anna reír tímidamente con un chiste de Niall le revolvió el estómago. Se dio cuenta de que la mujer que él había acusado de ser una cazafortunas estaba allí, con una pierna rota y sin un peso, agradeciendo un plato de sopa como si fuera un banquete.
—Lo siento —le dijo Harry más tarde, cuando Niall y Gemma se habían ido a dormir. Se sentó a los pies del sofá donde ella descansaba—. Fui un idiota. Creí lo que mi madrastra decía porque era más fácil odiarte que aceptar que mi hermano estaba solo.
Anna lo miró, sus ojos reflejando el cansancio de mil batallas.
—El problema, Harry, es que las personas como tú siempre asumen que el amor tiene un precio.
Holaaa. ¿Cómo están? Les traigo una nueva historia. Espero que les guste.
A. S.
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One Shots H. S. (+18)
FanfictionHarry , Anna y Niall, una pareja nada convencional, una pareja de tres.
