Anna había encontrado a Harry y Niall en un rincón aleatorio de Instagram: una cuenta privada con fotos artísticas y reflexiones profundas. Los tres comenzaron a hablar casi inmediatamente, la conexión era instantánea y profunda.
Durante meses, se escribieron a diario. Ella sabía que Niall era el pragmático, con un humor rápido y seco; Harry era el soñador, con una intensidad emocional que hacía que sus mensajes fueran poesía nocturna. Anna sentía que los conocía mejor que a muchos de sus amigos de la vida real.
Ambos chicos habían sido consistentemente vagos sobre su trabajo. Cuando Anna preguntaba, respondían con evasivas cómplices:
> Harry: “Mi vida es complicada, Anna. Digamos que es muy pública, aunque preferiría que no lo fuera. Mucho viaje, mucha gente.”
> Niall: “Trabajamos juntos en un ‘negocio familiar’ muy demandante. Confórmate con saber que estamos locos por verte. Pero te advertimos: si nos conoces, la vida ya no será simple.”
Anna, aunque curiosa, lo atribuía a ser influencers de alto nivel o a tener algún tipo de negocio excéntrico de tecnología. Les creía, pero la palabra "complicada" en la burbuja de sus mensajes parecía más un juego coqueto que una advertencia real.
Finalmente, el deseo de verse fue demasiado fuerte.
***
La cita fue programada con una precisión casi militar. No podían ir a un café. Niall le envió a Anna las coordenadas de un ático en la zona más exclusiva de la ciudad. Le dieron un código de acceso y le pidieron que no dijera a nadie a dónde iba.
Anna llegó al edificio. La seguridad era ridícula: guardias discretos pero gigantes en la entrada, un ascensor que requería reconocimiento de huella dactilar, y un vestíbulo que parecía sacado de una película de espías.
Ella se rió para sí misma mientras subía. “Vaya, son más ‘complicados’ de lo que pensé.”
Cuando las puertas del ascensor se abrieron en el ático, la escala de su vida se hizo palpable. El espacio era inmenso, minimalista y espectacular. Un hombre corpulento con un auricular la saludó, la revisó brevemente y la guio a través de un salón con vistas panorámicas a toda la ciudad.
Anna sintió una punzada de nerviosismo. Esto ya no era un simple date de Instagram.
***
Anna entró en una sala de estar iluminada por las luces de la ciudad. Harry y Niall estaban allí, de pie, esperándola. Ambos vestían ropa impecable y costosa, con un aura de poder que nunca se había traducido a través de sus emojis.
Eran aún más guapos de lo que las fotos borrosas sugerían. Niall, con su sonrisa de niño malo y su traje perfectamente cortado. Harry, con su cabello revuelto, la intensidad de sus ojos verdes quemando la distancia entre ellos.
Ella se quedó paralizada.
“Anna,” dijo Harry, su voz real era profunda y vibrante, exactamente como la había imaginado.
“Finalmente,” susurró Niall, acercándose con una expresión de pura adoración.
Fue el momento en que Niall se acercó a ella, y una cámara oculta parpadeó en un rincón, capturando la imagen, lo que hizo que la familiaridad se convirtiera en un pánico frío.
Anna miró sus rostros, el perfil perfecto de Harry, la forma en que Niall sostenía sus manos. Y de pronto, todos los mensajes de los últimos meses, las advertencias sobre ser "públicos" y la necesidad de "seguridad," se ensamblaron en una imagen aterradora.
Ella no los había reconocido en las fotos porque sus fotos eran viejas o tomadas en ángulos imposibles para proteger su identidad. Pero ahora, en persona, bajo la luz del ático, la verdad era innegable.
Eran las dos personas más famosas del planeta.
Harry Styles y Niall Horan. El dúo que había dominado las listas de música y las portadas de revistas durante la última década. Sus rostros eran conocidos por miles de millones de personas.
Anna dio un paso atrás, el color abandonó su rostro. El 99% de su vida había sido un teatro global.
“Oh, Dios mío,” susurró Anna, sin poder respirar. Ella finalmente entendió la palabra "complicada."
Harry y Niall se miraron. Sabían que la burbuja digital se había roto.
“Te lo advertimos,” dijo Harry, su tono era de disculpa y ansiedad. “Anna, nuestra vida no es normal. La complicación... somos nosotros.”
Niall se acercó, la miró con sinceridad y le tomó la mano. “Ahora que lo sabes, ¿aún quieres quedarte?”
Anna miró a los dos hombres que había llegado a amar. Su corazón gritaba que sí, pero su mente le decía que la vida simple que conocía acababa de desaparecer para siempre.
Holaaaaa. ¿Cómo están? Les traigo una nueva historia. Espero que les guste y me dejen una estrellita y comentario de apoyo.
Y les cuento un pequeño detalle: conocí a mi pareja por Instagram. 🫣
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One Shots H. S. (+18)
FanfictionHarry , Anna y Niall, una pareja nada convencional, una pareja de tres.
