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El auto de Henry se perdió de su vista más rápido de lo que le hubiera gustado, la temperatura propia del verano estaba en el ambiente, pero el sentía como una corriente helada le recorría el cuerpo.

Los ruidos de la ciudad se sentían lejanos, ajenos. De pronto una caricia en su espalda que se sintió más como un peso, hizo que girará apenas su cabeza.

Anto intentó una sonrisa, que no pasó de ser una mueca triste. Las palabras no fueron necesarias, bastó un gesto con la cabeza en dirección al edificio del departamento de Becca para que él asintiera y le siguiera dentro de la edificación.

El silencio entre ellos se mantuvo por varios minutos, siendo solo el sonido de los vasos sobre el mesón, el choque de los hielos contra el cristal y el líquido ámbar que caía sobre ellos lo único que rompía la quietud del espacio.

Anto le entregó uno de los vasos a Chris y colocó dos posa vasos en la mesita de centro.

Chris levantó una ceja, mientras señalaba el vaso en su mano. Hasta donde el sabía Becca no era de tener alcohol en casa, tal vez vino, pero ¿whisky? Ese no era el estilo de Becca, al menos no de la Becca que él conocía. Aunque al parecer, últimamente, él, poco o nada sabía de ella.

Antonella, entendió perfectamente la expresión de Chris, dio un sorbo a su bebida antes de hablar.

- Es mío, sabía que lo iba a necesitar cuando Henry me contactó, así como tú lo vas a necesitar ahora que te lo cuente todo.

Chris miró nuevamente al vaso en su mano y de regreso a Antonella que le asintió levantando su propia bebida, entonces ambos bebieron y la británica inició su relato.

Chris escuchaba en silencio sintiéndose ajeno a esa realidad, todo se oía como un relato de una historia lejana, como si se tratara de algun desconocido o de un mal sueño de alguien más. Cada palabra se sintió como un golpe, tal vez lo más impactante había sido escuchar que la salud de Becca empeoró porque interrumpió su tratamiento cuando Amaia fue a dar al hospital por el descuido de Leslie y que una de las consecuencias posteriores fue que no había sido capaz de reconocer a su propia hija y la perdida de vision momentánea. El corazón se le estrujó y la impotencia empezaba a crecer y mutar haciéndole sentir culpa, pues todo había sucedido frente a sus ojos y él jamás se dio cuenta. Antonella intentó justificarlo "Becca supo ocultarlo" le dijo, pero no era suficiente consuelo. No cuando hubo alguien, Henry, que lo notó al instante.

Las preguntas brotaron de su boca con rapidez, casi sin espacio a respuestas. Antonella tuvo la suficiente paciencia y empatia para contestarlas todas o al menos las que tenían respuesta.

Al finalizar solo quedó un pedido, un recordatorio.

- No puedes comentarlo con nadie, ni siquiera con tu madre, mucho menos con los padres de Becca - Anto no dio espacio a peros o replicas, solo la afirmación - Becca lo quiere así.

- Sus padres merecen saber.

- No sin su autorización.

- No entiendes, ellos..

- Al contrario, lo entiendo - cortó Antonella antes de que Chris terminara de elaborar su idea - al pricipio no lo hice, lo cuestioné, no estuve de acuerdo, pero créeme cuando te digo que entiendo, entiendo perfecto, ahora lo hago.

- ¿Cómo?

- Becca no quiere que sufran por algo que no depende de ellos, por algo que no pueden arreglar.

***

Chris había perdido la cuenta de cuantas horas llevaba sentado en su auto afuera del edificio del departamento de Becca. El cielo en el que antes el sol brillaba, ahora era una mezcla de azul oscuro y violeta profundo, sus manos sosteniendo el volante con fuerza, aun intentando asimilar toda la información que Antonella compartió con él.

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⏰ Última actualización: 4 days ago ⏰

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