Depresión....

5.2K 470 38
                                        

Vegeta se quedó contemplando el vehículo volador mientras se alejaba, ¡solo por quince días!... no estaba muy seguro de si esa situación  le agradaba o no.

De lo que si estaba seguro era de que ya era muy tarde, ese día no había ido a ver a Kakaroto como siempre, ya que había decidido esperar a despedirse de Bulma y Trunks.

Había decidido entrenar en su recién reconstruida cámara de gravedad mientras Bulma hacía sus preparativos, y ahora que ya se habían ido, decidió tomar una ducha y quizá comer algo.

Después iré a ver al tonto de Kakaroto... pensó.

¡Kakaroto!

¡Le costaba aceptar que el torpe sayayin lo tenía preocupado!... no entendía como un guerrero poderoso como él, pudo haber permitido que una humana estúpida como la arpía lo hubiese lastimado... ¡y no!... ¡no era el rasguño en lo que pensaba!

Gokú...

Ese día era sábado, Gokú, quien volaba lentamente hacia la montaña Paoz, se preparaba para lo que estaba seguro sería una conversación tensa. ¡Estaba seguro que Milk no se  la iba a poner fácil!... conforme se acercaba a su destino, sentía una molesta punzada en el estómago.

Vegeta....

Después de ducharse, ponerse ropa cómoda para entrenar con Kakaroto y hacer una escala en la cocina... Vegeta se encontraba listo para salir, confirmó la hora en el reloj de la cocina... ¡las cuatro de la tarde!...

¡Quizá el entrenamiento no dure mucho... pero de todos modos iré a ver al cabeza hueca!... se dijo Vegeta mientras emprendía el vuelo.

Visualizó desde lejos a Kakaroto... otra vez se encontraba a la orilla del río.

¡Esto se le está volviendo una manía!... pensó Vegeta al verlo.

-¿Kakaroto?- Gokú no respondió.

-¡Kakaroto! - esta vez su voz sonó más fuerte.

-¡¿Ehh?! - Gokú se volteó sobresaltado - ¡umm! ¡Vegeta! ¿qué haces aquí?

-¿Qué clase de pregunta es esa? y... ¿por qué rayos estás bebiendo eso? - preguntó Vegeta al ver que el sayayin tenía una lata de cerveza en la mano y a su alrededor había al menos otras cinco ya vacías.

Gokú contempló la lata torpemente, como si no supiese cómo había llegado ahí, luego la terminó de un sorbo y tomó otra que tenía a su lado procediendo a abrirla.

-Hoy tuve una discusión con Milk - fue la explicación que le dió a Vegeta.

-Y... ¿por qué fuiste a buscarla? -preguntó Vegeta cautelosamente

-En realidad.... buscaba a mis hijos... - respondió Gokú en tono molesto, pero su molestia no era con Vegeta.

Vegeta no supo qué decir... la respuesta de Kakaroto le resultó comprensible,  ¡tonta pero comprensible!

¡Algo le dijo esa estúpida mujer!... ¡estaba seguro!

Se limitó a ver cómo Kakaroto se bebía la última cerveza de la docena con la que contaba (y esto lo supo después de hacer el conteo de las latas vacías).

Vegeta se quedó callado sin saber que decirle al otro sayayin, ¡le molestaba verlo así!... ¡pero más le molestaba la razón por la que estaba así!

Pero no fue necesario que dijera nada, cuando Gokú vio que ya no quedaba nada en la lata, la arrojó al suelo con decepción, pero luego... ¡una idea iluminó su rostro!

-¡Vegeta!... ¡vayamos a un bar!

-¡¿Pero que dices?!... ¿acaso no has tomado lo suficiente?!

-¡Vamos Vegeta! ¡no seas aguado!... ¡Milk nunca me permitió ir a un lugar de esos... y yo... yo lo necesito...

Dijo en tono lastimero Gokú, y antes de que Vegeta pudiese contestarle añadió...

-¡¡Y si no me acompañas de todos modos iré!!

¡Vegeta se quedó atónito viendo a este extraño Kakaroto que desconocía!

¡Nunca imaginé ver a Kakaroto en depresión y borracho!... ¡lo mejor es que lo acompañe para asegurarme que regrese bien a su casa y no se mate estampándose en una montaña o apareciendo en un precipicio!... ¡¡ya averiguaré lo que hizo esa urraca!! pensó Vegeta. 

¡De todos modos se conocía perfectamente y sabía que no iba a poder irse tranquilo a su casa y dejar a Kakaroto a su suerte!

-¡Está bien Kakaroto!...iré a cambiarme... te recomiendo que hagas lo mismo y te aparezcas por c.c. después.

-¡No!... ¡mejor me cambio y luego te llevo a c.c. con la teletransportación!

-¡Cómo sea Kakaroto!...- contestó Vegeta de mala gana.

Gokú se levantó más animado, y antes de entrar su casa le dirigió una mirada a Vegeta.

-¡Gracias Vegeta! - dijo con una gran sonrisa.

Ashh!...¡date prisa antes de que me arrepienta!

Gokú corrió a su cuarto....

Continuará.

---------------------------

Hola!!! Siento mucho no haber dado señales de vida estos días, pero fueron días muy complicados, ¡espero que les guste esta actualización! Saludos...

¡Así no!  2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora