Gokú besaba con ansiedad los labios de Vegeta como si éstos contuvieran el oxígeno sin el cual no podría vivir...
Pero empezó a notar con pesar que Vegeta no le correspondía y sus labios permanecían estáticos, ¡se había equivocado!... ¡otra vez!
Empezó a cortar el beso y a pensar en alguna excusa para justificar su proceder...
¡Pero entonces los brazos de Vegeta se posaron alrededor de su nuca atrayéndole hacia él! y Vegeta abrió un poco su boca para darle completo acceso....
¡Gokú no pudo evitar gemir dentro del beso!... ¡Vegeta le correspondía! ¡estaba besando a Vegeta! ¡y este le correspondía!
El beso se profundizó y Gokú sintió entonces cómo Vegeta movía diestramente su lengua explorando su boca...¡rayos! ¡besaba tan bien!... que Gokú sintió una ola de calor bajar desde su vientre hasta su miembro encendiéndolo y haciendo que su ropa interior se volviera incómoda....
Hubiese querido estar besando a Vegeta así por siempre... ¡pero la falta de aire en sus pulmones le recordó que tenía que respirar!
Cuando Gokú abrió sus ojos, notó que Vegeta lo veía con sorpresa...
-¡Demonios Kakaroto!.... debo estar volviéndome loco - murmuró.
- Entonces... ¡lo haremos juntos!- le dijo Gokú mientras atacaba sus labios de nuevo.
Después de darle un profundo beso a Vegeta, Gokú empezó a besar su cuello, usando su peso hizo que Vegeta se recostara en el sillón, y empezó a desabrochar la camisa de Vegeta sin dejar de besar su cuello con algo de rudeza.
Vegeta no pudo evitar sentirse un poco incómodo, Kakaroto estaba siendo un poco agresivo y él.... bueno... ¡nunca había estado con otro hombre!... ¡estaba algo nervioso!
- ¿Kakaroto...- llamó Vegeta pero no obtuvo respuesta.
-¡Kakaroto!
-¿Umm? - preguntó el otro sin dejar de besar su cuello con fuerza, mordisqueando y succionando.
-¡Kakaroto espera... ¡KAKAROTO!
Gokú paró en seco y se alejó un poco....¡no quería forzar a Vegeta a nada! se había prometido jamás volver a lastimarlo, lo miró con aprehensión.
-Yo... este... es que nunca he hecho esto y....- ¡Vegeta no podía creer que estaba balbuceando sin saber como explicarse! sintió sus mejillas arder de vergüenza.
Gokú le regaló una cálida sonrisa.
-¡Ohh!... ¡Ya entiendo!... discúlpame... fue mi culpa ¿quieres que vaya más despacio?
Vegeta sólo atinó a asentir y luego añadió en voz baja...
- ¡Tampoco quisiera hacerlo en un sillón!
-¡Tienes razón!... espera... - dijo Gokú mientras posaba una mano sobre el pecho de Vegeta y usó la teletransportación para ir a la mejor habitación de la casa.
-¿Mejor?... - le preguntó Gokú a Vegeta cuando juntos cayeron sobre una suave y confortable cama.
Vegeta le echó un vistazo a la habitación, la cama era amplia y cómoda, estaba débilmente iluminada por una lámpara de noche, y todo estaba limpio.
-¡Mejor! - aceptó Vegeta.
-¡Esta vez seré gentil...- murmuró Gokú, mientras besaba a Vegeta suavemente y terminaba de desabrochar su camisa con cuidado.
