Préstamo...

3.3K 323 210
                                        

¡Vegeta estaba impactado!...

¡Jamás Kakaroto le había hablado en ese tono!...

¡Estoy harto!... ¡harto de tu terco silencio!... ¡harto de tu orgullo absurdo!.. ¡Entiéndelo de una buena vez!...¡Yo te amo!... ¡estamos juntos en esto!...¡¿por qué no confías en ?... ¡¿por qué no me dices que es lo que te sucede?!...

Después, Kakaroto lo había abrazado...

¡Lleno de angustia!... ¡lleno de miedo!... ¡quizá aún más del que él mismo sentía!

Y Vegeta dejó que un suspiro de derrota se le escapara de los labios, porque... ¡era verdad!...

¡Kakaroto tenía razón!...

Su orgullo lo había hecho negar una y otra vez que algo pasaba...

¿Estas bien?... había preguntado cientos de veces Kakaroto y él, siempre le daba la misma respuesta... Por supuesto, ¿por qué no iba a estarlo?

Pero... ¡no lo estaba!

¡Y era tan difícil aceptarlo!... que prefirió negarlo... a Kakaroto e ¡incluso a mismo!

“¡¿Por qué no me dices qué es lo que te sucede?!”....

- Porque... no lo ... - pensó en voz alta.

Sintió a Gokú tensarse al oír su respuesta, para después abrazarlo con más fuerza.

Y Vegeta se permitió a sí mismo relajarse en los brazos del otro sayayin... sentirse reconfortado... y descansar....

¡Porque estaba tan cansado!... ¡cansado de fingir que todo estaba bien!... ¡cansado de hacerse preguntas para las que no tenía respuestas!... ¡cansado de negar que algo pasaba!... cansado de... ¡mentirle a Kakaroto!

Él tenía razón... ¡era un terco y un orgulloso!

Dejó que su rostro descansara en el hombro del otro sayayin, y cerró los ojos un momento...

¡Así no!  2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora