Malos recuerdos (4)...

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Continuación....

Lo que Gokú vio a continuación parecían confusos fragmentos de recuerdos, que le costó trabajo interpretar....

Un anciano de alguna extraña especie que susurraba que todo iba a estar bien, mientras sostenía un extraño artefacto y pulsaba algunos botones.

Una mascarilla... ¿agua?... una alarma que no dejaba de sonar... ¡dolor! mucho dolor...obscuridad y sonidos... murmullos entre aquéllos seres extraños... la cara del extraño anciano con gesto preocupado...obscuridad... el sonido de agua siendo drenada ruidosamente mientras una alarma sonaba...

Y entonces todo se aclaró y comprendió lo que había pasado.

¡El pequeño Vegeta había estado en un tanque de recuperación!

Y no pudo evitar recordar la vez que Vegeta lo metió en una de esas cosas en el planeta Namekusei.

Vegeta salió lentamente del tanque sujetándose con cuidado de los bordes del orificio de salida.

-¡Ten cuidado muchacho!... aún estas débil...

-¿Quién es usted?- preguntó Vegeta con genuina curiosidad.

- Mi nombre es Jalib... y soy el jefe del área médica. Ten esto... - el anciano le ofreció algo de ropa.

-¿Área médica? - preguntó el príncipe mientras se vestía rápidamente.

- Sí... llegaste aquí muy grave, ¿no lo recuerdas?

Vegeta frunció el ceño...

-¿Hace cuánto?- quizo saber.

Jalib revisó sus notas y contestó:

- Nueve días...

- ¡Nueve días!...- murmuró Vegeta sin poder creerlo... ¡jamás había sido lastimado de esa manera!

Una voz interrumpió sus pensamientos...

Jalib!... vengo por el sayayin.

Vegeta reconoció la voz al instante, ¡era el afeminado verdoso!

-Ehh.... lo siento, pero aun tengo que hacerle algunos exámenes - alegó Jalib.

-¡Pués yo lo veo bien!... ¡así que me lo llevo! - contestó de mal modo Zarbón.

- Pero...

-¡Pero nada!- gritó Zarbón interrumpiendo a Jalib y jaloneando a Vegeta, quién a causa de su debilidad se dejó arrastrar sin oponer resistencia.

- Gracias...- murmuró Vegeta en voz muy baja al pasar junto a Jalib.

El anciano lo miró consternado... «¡Es muy joven para estar en este infierno! » pensó.

Zarbón arrastró por las instalaciones de la nave a Vegeta, y éste pudo apreciar que era realmente inmensa, más grande que la Nave Real de su padre.

De repente Zarbón se detuvo frente a una puerta y pulsó un código en un panel cercano, haciendo que la puerta se abriera, el interior era realmente amplio, lo suficiente para tener una sesión de entrenamiento con otros cinco guerreros.

-¡Te quedarás aquí! - dijo Zarbón antes de darle un empujón para después cerrar la puerta.

Vegeta inspeccionó el lugar con con actitud indiferente, las paredes, el techo y el piso eran completamente blancas, haciendo que el lugar se viera aún más grande.

¡Así no!  2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora