Gokú contemplaba a Vegeta en silencio, dudó un momento en acariciar una de sus mejillas, pero se contuvo, no queriendo despertarlo...
-¡Tramposo!- murmuró Gokú en voz baja mientras se dibujaba una sonrisa en su cara al recordar los acontecimientos del día anterior...
Flashback.
Estaban entrenando, llevaban más de tres horas intercambiando golpes y Vegeta notó que estaba en desventaja...
Compartir la cama con Kakaroto no cambiaba nada, su espíritu competitivo era el de siempre... ¡quería ganar!... ¡y lo haría!... aunque jugara un poco sucio...
Jadeó cuando Gokú lo tomó por su armadura y lo estrelló contra las rocas, entonces sus miradas se encontraron... ambos agitados, ambos temblando por el cansancio, Gokú seguía sobre él, aprisionándolo entre su cuerpo y las rocas.
Entonces Vegeta chocó sus labios con los de Gokú en un salvaje beso, oyó gemir al otro sayayin, y sonrió... mientras estrellaba un certero puñetazo en el estómago de Kakaroto...
Gokú perdió el poco aire que le quedaba mientras se tambaleaba y caía sobre un costado encogido del dolor...
-Ve....geta... ¡eres un tramposo!..
- Y tú un ingenuo Kakaroto....
-¡Tramposo... tramposo...-gemía Gokú desde el suelo.
- ¡Oh Kakaroto!... admite que has perdido... y no esperabas mi inteligente estrategia- sonrió Vegeta mientras le ofrecía la mano.
-¡Ah... ya... claro!... tu inteligente estrategia... ¿por qué no usaste tu “inteligente estrategia” con Magin Boo?
-¡No es gracioso Kakaroto!
- Para mí si...
Vegeta se quedó perplejo un momento y después sonrió, recordando que había empleado las mismas palabras para burlarse de Kakaroto.
- Supongo que estamos a mano-concedió Vegeta.
-¡Ah no! aún no...
Gokú se incorporó rápidamente y tomando a Vegeta por sorpresa, lo estrelló contra una pared rocosa y le dió un rudo beso, por un momento Vegeta pensó que Kakaroto se había vengado, pues sintió un vuelco en su estómago, pero cuando abrió los ojos comprobó que Kakaroto había usado su molesta técnica para trasladarse a la casa junto al río.
Sin dejar de besar a Vegeta, Gokú lo hizo caminar de espaldas hasta hacerlo chocar contra el borde de la cama, y dándole un empujón lo hizo caer en ella, la cara de sorpresa que puso Vegeta lo encendió aun más...
-Yo también puedo jugar sucio Vegeta...- anunció Gokú mientras luchaba por sacarle la armadura a Vegeta, éste se limitó a sonreír y alzó los brazos para facilitarle la labor al otro sayayin.
Gokú prácticamente le arrancó la ropa al príncipe, quien por su parte tampoco se quedó atrás y despojó al otro sayayin de la parte superior de su traje y le ayudó con la parte inferior...
Desesperado Gokú le arrancó su bóxer a Vegeta.
-¡Tarado! ¡es el segundo hoy! - se quejó Vegeta molesto.
Pero Gokú le contestó con un asfixiante beso mientras que con una de sus manos atrapó el miembro de su príncipe para comenzar un placentero vaivén...
Vegeta no pudo evitar que un gemido surgiera de su garganta y se ahogara entre los labios de ambos, inconscientemente sus caderas se empezaron a mover de arriba a abajo en busca de su propio placer, mientras una de sus manos se perdía en el cabello del otro sayayin y la otra viajaba desenfrenadamente por su espalda...
