Gokú estuvo complacido con la respuesta, se mordió los labios y lentamente se acercó para besar a Vegeta....
¡¡Pero el maldito videófono decidió sonar en ese momento!!
¡¿Se puede odiar a un maldito aparato?!... en ese momento, Gokú creyó que tal cosa era posible.
Vegeta en cambio, casi agradeció que la interrupción creara una distracción de la bochornosa situación en la que Kakaroto lo sorprendió con sus preguntas... y en la que de alguna extraña manera, logró que bajara la guardia haciéndolo sentir expuesto y vulnerable.
Se apresuró a contestar el aparato, viendo de reojo el rostro de Kakaroto que veía el artefacto con ojos asesinos...
¡No pudo evitar encontrar divertida la infantil reacción del otro sayayin!
-¡Muchacho!... ¡que bueno que te encuentro!...- exclamó el Dr. Briefs cuando apareció en la pequeña pantalla del aparato -necesito que vengas enseguida... ¡tengo un problema con el diseño del prototipo AR59!
-¿Un problema con mi diseño?...- preguntó Vegeta incrédulo.
Para Gokú no pasó desapercibida la mezcla de molestia y sorpresa en su voz, suspiró frustrado mientras se palmeaba la frente...
«¡Demonios!... algo me dice que Vegeta no va a tener ganas de continuar con lo que estábamos...» se dijo a sí mismo.
La siguiente frase no hizo más que confirmar su teoría.
- ¡Iré enseguida... - dijo Vegeta, haciendo que Gokú pusiera una mueca de disgusto que el príncipe no vió.
-¡Gracias!... - dijo el viejo en tono aliviado antes de cortar la comunicación.
Vegeta se dió la vuelta, tomó su plato y la taza sucia y los puso en el lavavajillas...
-¿Quieres ir?...- preguntó mientras cargaba la máquina con una pastilla de detergente.
-¡Por supuesto!...- contestó Gokú con una sonrisa forzada.
¡Rayos!.... primero Ráditz y su idea de "explorar" y ahora esto...
«¡Hoy es el día de todo le sale mal al idiota de Kakaroto!...» pensó Gokú molesto.
Aún así, conservó su forzada sonrisa mientras recogía sus trastes y los metía en el aparato de limpieza.
Y es que... en el fondo comprendía que era algo que Vegeta simplemente haría... al parecer, llevaba mucho tiempo asesorando al anciano, pero...
Se sentía incómodo en ese lugar.
Con la insistente mamá de Bulma asediándolo... con el papá de Bulma diciendo cosas ¡de las que él no comprendía absolutamente nada!...
