¡El lagarto lo tenía atrapado!... forcejeó con todas sus fuerzas...pero era imposible...¡no había escapatoria!
Freezer reía... y escuchó su irritante voz...
-¡Tú y yo tenemos un asunto pendiente... quizá necesitemos algo de privacidad, pero antes...
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¡Vegeta se despertó bruscamente!... tan precipitadamente que incluso se sintió algo mareado, se llevó la mano al cuello cuando sintió una punzada...
¡Sí.. el lagarto había vuelto!.. y lo había... ¿mordido?
«¿Por qué?» se preguntó.
El ruido de la puerta llamó su atención... Gokú apareció tras ella.
- Kakaroto...
-¡Vegeta!... ¡despertaste!... ¡Ufff... me tenías preocupado!... - exclamó Gokú feliz al verlo.
Vegeta se retiró discretamente la mano del cuello y le echó un vistazo a la extraña habitación.
-¿Dónde estamos? - quiso saber.
-En una habitación del templo de Kami...- explicó Gokú - te traje para que Dendé te sanara.
- Para que me sanara... - repitió Vegeta aturdido - entonces ¿por qué...- se interrumpió a media frase.
«Entonces... ¡¿por qué aún me duele?!» se preguntó, mientras inconscientemente se llevaba la mano a la herida en su cuello.
-¿Cómo te sientes? - preguntó Gokú preocupado.
- Yo... - Vegeta se quedó callado, contempló su traje lleno de sangre...
¡Y se sintió asqueado!...
-¡Vegeta perdóname!- dijo de pronto Gokú, pues pensó que el silencio de Vegeta se debía a que estaba molesto con él.
-¡¿Qué?!- preguntó genuinamente sorprendido Vegeta.
- Es... es que yo... ¡yo dudé de tí...debí haberte creído!... y... entonces... nosotros...
-¡Entonces nosotros hubiéramos parecido un par de desquiciados... haciendo sondeos infructuosos en el techo!- lo interrumpió Vegeta.
