Hawks

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🪽🔥"Celos en el cielo"

Tokio amanecía con el cielo despejado… y con una nueva cartelera gigante en pleno cruce de Shibuya que causaba revuelo entre los transeúntes.

En la foto se veía a T/n, la famosa modelo de lencería, en ropa mínima de encaje negro, montada con elegancia y picardía en los brazos de un modelo imponente: un hombre moreno, de mirada seductora, sonrisa ladina, pectorales marcados como piedra y casi dos metros de puro músculo. Su mano descansaba sobre la curva de tu cadera mientras sus rostros estaban peligrosamente cerca… casi tocándose.

—¡¿Viste eso?! ¡Es la modelo T/n con Jaze Black, el nuevo modelo internacional! —exclamaban unas chicas que pasaban.

Pero lo que nadie esperaba era ver a Keigo Takami sobrevolando justo encima de la avenida… y quedándose paralizado en el aire.

Sus lentes de sol bajaron por su nariz.
Sus alas se agitaron violentamente.
Su mandíbula se tensó.

—...¿Qué mierda es eso? —murmuró, soltando una risa sin humor.

En cuestión de segundos, Hawks descendió con furia elegante, aterrizando frente a la cartelera como si analizara la escena del crimen.

—¿Cómo permitieron esto? ¿¡Dónde está el permiso de publicidad visual de esta zona!? —cuestionó a los agentes civiles cercanos.

—S-señor Hawks… ¡es solo una campaña de lencería! N-no hay delito aquí… —respondió uno con nerviosismo.

Keigo volvió a mirar la imagen. Sus ojos se clavaron en las manos del modelo que sujetaban a T/n como si fueran suyas. Y la vena de su sien comenzó a palpitar.

📱Mientras tanto, tú… en casa.

Estabas sentada en la sala, con una taza de café y el teléfono en la mano viendo los tweets locos de tus fans comentando la nueva cartelera.

Y entonces... la ventana se abrió de golpe.

—¡T/N! —exclamó Keigo, entrando con las alas semi abiertas, agitado.

—¿Qué pasó, cielo? —preguntaste con inocencia, aunque sabías perfectamente de qué venía todo esto.

—¡¿Ese es el “trabajo de último minuto” del que me hablaste anoche?! ¡El tipo te estaba agarrando como si fueras suya! ¡Estaban a punto de besarse, por amor a las plumas!

Te mordiste el labio, conteniendo la risa.
—Kei... era una foto. Un catálogo. Yo soy modelo. Y tú, un héroe número dos. ¿Qué esperabas? ¿Sesiones con abuelitas en pijama?

—¡No con un dios griego con mirada de “me la voy a llevar a casa”! —gruñó, acercándose a ti.

—¿Estás celoso? —susurraste con una sonrisa ladina.

Keigo te tomó por la cintura con fuerza, pegándote a él.
—Estoy territorial… y ahora mismo necesito marcar lo que es mío.

—¿Y qué vas a hacer al respecto, Héroe Alado?

—Cerrar esa campaña. Y darte otra sesión… pero privada.

Mamá de......Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora