Manny Taur

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Era un día cualquiera en Monster High… o eso parecía

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Era un día cualquiera en Monster High… o eso parecía.

Frankie Stein, Draculaura y Clawdeen Wolf estaban sentadas en una de las mesas del patio, revisando sus apuntes para el próximo examen de ciencia monstruológica. Frankie tomaba apuntes a velocidad eléctrica mientras Draculaura hacía dibujitos de corazones con alas por todos lados.

Todo iba bien… hasta que apareció Manny Taur.

Con su típica arrogancia y brazos cruzados, se acercó con su séquito de amigos: Clawd Wolf, Gil Webber, Zeus Thunderclap y hasta Porter Geiss flotando a lo lejos.

—Mira nomás —gruñó Manny—. Las princesitas del terror estudiando… ¿ya se cansaron de perder siempre en los deportes?

—¿Y tú ya te cansaste de compensar tu ego con músculos? —soltó Clawdeen, sin alzar la vista.

—Aww, qué tierna —se burló Zeus—. Te falta pelaje para hablarme así.

—Y a ti cerebro —murmuró Frankie.

Manny empujó la mesa con una mano, apenas moviéndola, pero lo suficiente para salpicar el jugo de Draculaura.

—¡Oye! —protestó la vampira.

—¿Qué? Solo estoy… despejando el área —dijo Manny, levantando las cejas como si fuera lo más gracioso del mundo.

Fue entonces que Spectra Vondergeist apareció flotando entre columnas, su voz etérea sonando en susurros:

—Frankie… acabo de ver a la mamá de Manny entrar al salón de ética. Si quieren justicia divina… ella es la indicada.

Las chicas se miraron… y sonrieron.

—¿Dónde dijiste que estaba? —preguntó Draculaura, ya de pie.

✨📚 El encuentro con la leyenda…

En el pasillo 13, dentro del salón de ética, estaba T/n Taur, la madre de Manny. De pie, revisando informes con una elegancia imponente. Su presencia era tan poderosa que hasta los casilleros parecían alinearse solos cuando ella pasaba. Alta, con músculos definidos, un vestido sobrio que resaltaba su porte de guerrera y una voz que parecía la de una líder espartana con modales de dama.

—Disculpe… ¿usted es la mamá de Manny Taur? —preguntó Frankie con una sonrisa algo nerviosa.

—Así es —respondió T/n, levantando la mirada.

Draculaura dio un paso al frente.

—Perdón que vengamos así, pero su hijo está siendo súper grosero con nosotras en el patio. Está molestando, empujando, y se cree el rey del susto.

T/n entrecerró los ojos. Cerró su carpeta con un clac firme.

—¿Dónde está?

—Patio central —respondió Clawdeen.

—Gracias, chicas. Esperen aquí.

💥 La escena del escándalo…

En el patio, Manny estaba contando una de sus historias exageradas sobre cómo levantó dos pupitres con una sola mano. Clawd, Gil y los demás reían, medio por compromiso.

De pronto, todos sintieron el ambiente cambiar. Una energía pesada, un silencio que helaba. Cuando T/n Taur apareció en el umbral del patio, los pájaros salieron volando. Las sombras parecían estirarse para no tocarla.

—Emmanuel Taur.

El grupo entero giró como si un relámpago les hubiera caído encima.

—Oh no —susurró Manny—. Me dijo "Emmanuel"…

—¿Me puedes explicar —dijo su madre avanzando lentamente, con voz calmada pero autoritaria— por qué hay tres chicas acusándote de acoso escolar frente a tus amigos?

—Y-yo… solo estaba bromeando… fue una… dinámic—¡!

—¿Empujaste la mesa?

—Sí, pero—

PAM. Un golpe suave de su dedo en la frente lo hizo retroceder.

—¡No puedes andar intimidando a otras chicas solo porque tus neuronas pelean entre sí para ver cuál piensa primero! ¡Discúlpate ahora mismo!

Clawd trató de escabullirse.

—Tía T/n, yo le dije que no molestara, ¿eh?

—¿Tú también estabas riéndote, Clawd? —ella se volvió hacia él con una ceja arqueada—. ¿Qué clase de caballero eres si te unes a la burla?

Clawd bajó la cabeza de inmediato.

—Lo siento, señora Taur…

Los demás chicos ya se estaban retirando uno a uno, murmurando excusas.

—Y tú, Emmanuel —siguió ella—, si vuelvo a enterarme que tratas así a alguien en esta escuela, te haré escribir un ensayo sobre “Respeto y Control de Impulsos” en piedra. ¿Quedó claro?

—Sí, mamá…

—Más fuerte.

—¡Sí, señora!

Desde el pasillo, Frankie, Draculaura y Clawdeen miraban con la boca abierta.

—Wow… —susurró Frankie—. Esa mujer es mi nueva heroína.

—Y la de todas las chicas en Monster High —agregó Clawdeen.

—¡Debería dar una clase para papás! —rió Draculaura.

T/n se giró, con la gracia de una reina guerrera, y les guiñó un ojo a las chicas antes de volver al edificio.

Y Manny… se quedó ahí, humillado, con un castigo mental y emocional digno de leyenda.

Mamá de......Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora