Odiseo

722 100 4
                                        

Pedido de CirelyNotFound

Pedido de CirelyNotFound

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

---

Silencio.
Oscuridad.
El Inframundo no es un lugar de fuego ni de castigos eternos.
Es frío. Tranquilo.
Tan callado que uno puede escuchar sus propios pensamientos... aunque ya no tenga corazón para sentirlos.

Yo ya no pertenezco al mundo de los vivos.
Hace años que dejé de respirar.
Me fui con la esperanza rota entre las manos…
Esperando a un hijo que nunca volvió.

"Murió en la guerra", decían algunos.
"Tal vez naufragó".
Pero yo esperé. Cada día.
Con los ojos fijos en el horizonte.
Hasta que un día, el corazón no pudo más.

Y aquí estoy.
Caminando entre sombras.
Sin saber que hoy… volvería a verlo.

—…Mamá.

Esa voz.
Esa voz… que tantas veces soñé oír una vez más.

Me giré.
Y ahí estaba él.
Odiseo. Mi hijo. Vivo. Cansado. Cubierto de tierra y recuerdos.

—¿Odiseo…? —susurré, aunque ya no tengo aire.

Él corrió hacia mí, como cuando era niño.
Pero sus brazos atravesaron mi cuerpo.
No podía tocarme.
Solo verme.

—¡No! No… mamá, no… ¿Qué haces aquí? —gritó, desesperado.

Le sonreí con ternura.
—Morí. Esperándote.

Sus ojos se llenaron de lágrimas.
—¡Pero estoy aquí! Estoy vivo… estoy volviendo a casa…

Negué con la cabeza, suave.

—Te creí muerto. Como todos. Me fui con tu nombre en los labios.
Pero hoy… hoy puedo verte.
Y eso es más de lo que pedí.

—¡No debiste morir! —sollozó, cayendo de rodillas.

Yo me acerqué, acariciando el aire junto a su mejilla, como si aún pudiera consolarlo.

—Y tú no debiste cargar solo con todo esto. Perdiste amigos. Compañeros.
Sé que viste morir a Polites…

Él asintió, temblando.

—Y ahora… ahora necesito ayuda. Vine aquí buscando al profeta Tiresias.
Necesito regresar. Necesito volver contigo, con todos.

—No… conmigo ya no puedes volver.
Pero puedes volver por mí.

Él alzó la mirada.

—Termina el viaje.
Llega a Ítaca.
Abraza a Penélope.
Dile a tu hijo que su abuela lo amó incluso antes de nacer.

Vive. Por los que ya no podemos.

Él lloró.
Yo también… aunque no me quedaban lágrimas.

—Te amo, mamá. Siempre lo hice.

—Y yo a ti, Odiseo. Mi pequeño rey.
Siempre lo haré.

La niebla del Inframundo me reclamó.
No había tiempo para más.
Pero me fui en paz.
Sabiendo que lo vi una vez más.

---

🌫️ Porque a veces, el amor de una madre trasciende incluso a la muerte…

Mamá de......Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora