En esta historia tu serás la mamá/esposa/novia/tía/abuela/niñera de el personaje que ustedes gusten.....
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Silencio. Oscuridad. El Inframundo no es un lugar de fuego ni de castigos eternos. Es frío. Tranquilo. Tan callado que uno puede escuchar sus propios pensamientos... aunque ya no tenga corazón para sentirlos.
Yo ya no pertenezco al mundo de los vivos. Hace años que dejé de respirar. Me fui con la esperanza rota entre las manos… Esperando a un hijo que nunca volvió.
"Murió en la guerra", decían algunos. "Tal vez naufragó". Pero yo esperé. Cada día. Con los ojos fijos en el horizonte. Hasta que un día, el corazón no pudo más.
Y aquí estoy. Caminando entre sombras. Sin saber que hoy… volvería a verlo.
—…Mamá.
Esa voz. Esa voz… que tantas veces soñé oír una vez más.
Me giré. Y ahí estaba él. Odiseo. Mi hijo. Vivo. Cansado. Cubierto de tierra y recuerdos.
—¿Odiseo…? —susurré, aunque ya no tengo aire.
Él corrió hacia mí, como cuando era niño. Pero sus brazos atravesaron mi cuerpo. No podía tocarme. Solo verme.