Familia Todoroki

1.6K 247 1
                                        

🔥 BNHA📍 Residencia Todoroki

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


🔥 BNHA
📍 Residencia Todoroki

Las puertas del hogar Todoroki se cerraron tras de ti con un eco seco. El aire dentro estaba cargado, casi helado, como si las paredes hubieran aprendido a contener emociones demasiado dolorosas.

Te habían advertido: “Es solo un matrimonio por conveniencia. Para ocultar lo ocurrido con Rei, mantener la imagen de Enji y dar estabilidad a los niños. No te involucres demasiado.”

Pero al verlos —tan pequeños aún, tan rotos en su propio silencio— todas esas advertencias se volvieron humo.

---

🌸 Conociendo a Toya

El mayor, Toya, te miraba desde la escalera con ojos brillantes de resentimiento. Sus cabellos rojos, tan parecidos a los de Enji, parecían arder con su propia ira.

—¿Así que eres la nueva mamá? —escupió con desdén.
—Soy (t/n). Puedes llamarme como prefieras, Toya. —contestaste con una voz suave.

Él frunció el ceño. Iba a contestar algo mordaz, pero tus manos se posaron sobre su cabeza, acariciándole con un gesto casi instintivo. Toya se tensó, sorprendido. Nadie lo tocaba con tanto cariño desde hacía mucho tiempo.

—Solo quiero que estés bien. Aunque sé que ahora no confías en mí… espero ganarme un día tu corazón.

Toya se quedó callado. Luego se dio la vuelta rápidamente, escapando. No lo admitía, pero esas palabras le dejaron un nudo raro en la garganta.

---

🌸 Fuyumi, el rayo de sol

—¡Hola! —Fuyumi apareció desde el pasillo, con una sonrisa nerviosa, sosteniendo un libro de cocina—. ¿Quiere… tomar té? Yo… puedo preparar algo.

Te agachaste un poco, tomando sus manos entre las tuyas.

—Me encantaría, Fuyumi. Pero ¿por qué no lo hacemos juntas? Así puedes enseñarme cómo te gusta.

Sus mejillas se encendieron de emoción. No estaba acostumbrada a compartir momentos femeninos. Hasta entonces, había intentado ser madre para sus hermanos, sin recibir mucho consuelo ella misma.

---

🌸 Natsuo, el protector silencioso

En la sala encontraste a Natsuo sentado con los codos en las rodillas, mirando al piso. Parecía siempre listo para discutir, a la defensiva.

—Natsuo —llamaste con calma—. Si necesitas hablar… aquí estoy.

—No necesito otra madre falsa que finja preocuparse —soltó con dureza, sin mirarte.

—No planeo ser falsa —respondiste con honestidad—. Y no pienso obligarte a aceptarme. Solo quiero que sepas que tienes a alguien más que te va a cuidar.

Él alzó la vista, sorprendido por la sinceridad de tu voz. No contestó, pero tampoco volvió a rechazarte.

---

🌸 Shoto, el más pequeño

Finalmente, encontraste a Shoto en el jardín, practicando con un balón de fútbol. Tenía la cicatriz reciente, el recuerdo vivo del “accidente con la tetera”. Al verte, se escondió detrás del árbol, tímido.

—Hola, Shoto. ¿Puedo jugar contigo? —preguntaste, agachándote a su altura.

Él dudó, aferrando el balón contra su pecho. Al notar que no te acercabas para forzarlo, poco a poco salió de su escondite y te tendió el balón.

—¿Te duele? —preguntaste, señalando su carita.

Shoto bajó la mirada, pero asintió apenas.

—Eres muy fuerte, ¿sabes? Estoy orgullosa de ti. —le dijiste, acariciando con delicadeza el cabello bicolor.

Por un instante, sus ojos grandes se iluminaron. Y cuando te abrazó tímidamente por la cintura, sentiste cómo tu corazón se llenaba de un amor tan real que dolía.

---

🌙 Esa noche

Cuando Enji regresó a casa, te encontró leyendo un cuento a Shoto mientras Fuyumi preparaba galletas en la cocina, Toya miraba desde la escalera con menos odio que antes, y Natsuo simplemente estaba ahí, sin huir.

—¿Qué haces? —preguntó Enji con una mezcla de curiosidad y molestia.

—Lo que tú no haces —respondiste con suavidad, sin despegarte de Shoto—. Intento que tu familia vuelva a sonreír.

Por primera vez, Enji no replicó. Solo se quedó ahí, observando. Quizá, en silencio, reconociendo lo mucho que habías logrado en tan poco tiempo.

Mamá de......Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora