Rock Lee

1K 131 5
                                        

El jardín de entrenamiento de Konoha estaba lleno de risas, gritos y pasos acelerados

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

El jardín de entrenamiento de Konoha estaba lleno de risas, gritos y pasos acelerados.
Boruto saltaba sobre los troncos.
Sarada practicaba shuriken con precisión letal.
Himawari repartía bocadillos en bandejitas.
Inojin y Chocho discutían sobre quién tenía la técnica más cool, mientras Shikadai solo suspiraba resignado en la sombra.

—¿Dónde está Metal? —preguntó Boruto, estirando el cuello.

—Rock Lee-sensei dijo que tenía una sorpresa hoy —dijo Sarada, ajustándose las gafas.

Justo entonces, una explosión de pétalos —porque por supuesto— marcó la entrada de Rock Lee. De pie, con los brazos extendidos, una sonrisa brillante y… una mujer a su lado.

T/n.

Elegante, con su cabello recogido y una compostura que contrastaba con la energía de su esposo, saludó con una pequeña inclinación. A su lado, Metal Lee llegaba trotando, nervioso, con una caja de dulces entre las manos.

—¡¡Compañeros y futuras generaciones de ninjas!! —gritó Rock Lee dramáticamente—. ¡¡Es el día en que presento al mundo a la mujer que me hizo el hombre que soy!! ¡¡Mi esposa, T/n, la madre de Metal Lee, mi llama eterna!!

Los adultos que estaban en la zona —Naruto, Hinata, Sasuke, Sakura, Ino, Sai, Shikamaru, Temari, Choji, Karui, e incluso Gaara que venía de visita— se quedaron petrificados.

—… ¿tu qué? —dijo Ino, alzando una ceja.

—¿Desde cuándo estás casado? —agregó Shikamaru, ya frotándose las sienes.

—¡Desde hace años! Pero entrenaba tanto, que el momento perfecto para presentarla… simplemente nunca llegó —respondió Lee sin una pizca de vergüenza.

Naruto rió incómodo.

—¡Bueno, ya era hora, amigo! Hinata y yo pensábamos que Metal había brotado de una planta de juventud.

—Yo pensé que fue un clon de Guy-sensei —dijo Sai, completamente serio.

—Pensábamos que no existía —agregó Temari—. Apostamos 500 ryos con Gaara. Perdí.

T/n suspiró suavemente y se adelantó.

—Es un gusto conocerlos a todos. Y sí, existo. Solo estaba… ocupada criando a esta bolita de energía que es nuestro hijo —dijo, revolviendo el cabello de Metal, que se escondía tímidamente detrás de ella.

Los niños se agolparon alrededor.

—¡¿Tu mamá es real?! —dijo Boruto, escandalizado.

—Es muy guapa, Metal —murmuró Sarada, en voz baja.

—Pensé que vivías solo con tu papá y su bandana rara —dijo Inojin.

Metal se puso rojo.

—¡Sí tengo mamá! ¡Y ella me enseñó a meditar antes que papá! ¡Y también cocina mejor!

T/n se rio.

—Gracias, amor, pero tu padre tiene sus encantos. ¿Verdad que sí, cariño?

Rock Lee respondió abrazándola de forma dramática, alzándola ligeramente.

—¡Eres la flor más brillante en mi jardín de determinación!

Choji comía feliz mientras decía:

—Esto es mejor que cualquier novela.

Tenten, desde el fondo, cruzada de brazos, se acercó con una sonrisa irónica.

—Así que por fin nos la presentas, ¿eh?

—¡Sí! ¡No podía esconder por más tiempo a la madre de la juventud de mi hijo!

—¿Estás bien, T/n? —le preguntó Sakura con una risita—. ¿Convivir con eso todos los días?

T/n respiró hondo.

—Ya ni lo noto. Solo lo bajo de los muebles cuando empieza a hacer flexiones encima de los estantes.

—Yo la respeto —dijo Hinata, riendo.

Y en medio de toda esa charla, Metal estaba… feliz. Por fin sus amigos conocían a su mamá. Ya no era “el hijo misterioso” ni “el niño del papá raro”.
Ahora todos sabían que su familia existía. Que era real.
Y que su mamá era la más increíble de todas.

T/n se agachó y lo abrazó.

—Estoy orgullosa de ti, campeón.

—Gracias, mamá…

—¡Y ahora todos, flexiones de bienvenida! —gritó Rock Lee, entusiasmado—. ¡¡20 por la juventud, 20 por la presentación de mi esposa, y 40 por la vida familiar!!

—¡¡¡NOOOO!!! —gritaron todos los niños al mismo tiempo.

---

Mamá de......Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora