☕ "Mamá explosiva" – Siendo la madre de Bakugo y encontrándote con él en un café con sus compañeros
🎓 Pedido de alix_nomi
Desde que tu hijo ingresó a la U.A., lo veías poco. A veces te mandaba un mensaje seco, otras veces sólo sabías de él por las noticias.
Pero sabías que se esforzaba. Que se entregaba por completo.
Aunque, claro, jamás lo admitiría en voz alta.
Una tarde libre, decidiste salir por la ciudad.
Nada como un cafecito para despejar la mente.
Entraste en una cafetería cerca del campus, una de esas con música suave, baristas sonrientes y aroma a espresso en el aire. Pediste tu latte, y mientras esperabas, algo te llamó la atención.
En una mesa del fondo, ruidosa y llena de risas, reconociste una mata rubia alborotada.
—... ¿Katsuki?
Él estaba sentado de espaldas, pero reconocías esa forma de encorvar los hombros. Rodeado por varios chicos en uniforme escolar: Kirishima, Mina, Sero, Denki... y sí, Midoriya también, aunque un poco más alejado.
—¡Ya, cállense, idiotas! ¡No es tan gracioso! —gruñía Bakugo con el ceño fruncido.
Te acercaste despacio, sonriendo como una mamá que está a punto de divertirse un poco.
—Con razón no contestabas mis mensajes, Katsuki.
Todos se giraron al mismo tiempo. La cara de Bakugo se congeló.
—¿M-MAMÁ?
Kirishima se levantó enseguida con una sonrisa nerviosa.
—¿Usted es la mamá de Bakugo? ¡Un honor! Soy Eijiro Kirishima. Él habla mucho de usted... bueno, grita, más bien…
Tú reíste y saludaste a todos con una calidez que descolocó por completo a tu hijo.
—¡Encantada, chicos! Qué bueno ver que mi hijo tiene amigos. Pensé que los espantaba.
—¡Lo intentó! —bromeó Denki, y Mina soltó una risa—. Pero no funcionó.
—¡CÁLLENSE, INSECTOS! —gruñó Bakugo, rojo como tomate.
Tú le diste un golpecito en el hombro.
—No seas grosero, Katsuki. ¿No me vas a presentar?
—Ya te presentaste tú sola —murmuró él entre dientes, pero se hizo a un lado, resignado.
Te invitaron a sentarte (Midoriya incluso te cedió su lugar), y por un rato, charlaste con todos. Te contaron cómo entrenaban, algunas batallas, y también lo molesto que era Bakugo cuando se preocupaba en silencio por todos aunque fingiera que no.
—A veces le deja comida a los demás en los casilleros. Dice que “sobró” —contó Sero, sonriendo.
—¡¿QUIÉN TE DIJO ESO?! ¡¿QUIÉN ANDA HABLANDO?! —gritó tu hijo, al borde de explotar.
Tú lo miraste de reojo con orgullo.
—Siempre tuvo su corazoncito —dijiste, acariciándole la cabeza como cuando era niño.
Bakugo se encogió. No había explosión que lo salvara de eso.
Cuando te despediste, todos prometieron visitarte algún día. Mina ya quería probar tu comida. Denki te preguntó si podías contar anécdotas de Bakugo cuando era bebé.
Y mientras salías por la puerta, lo escuchaste decir en voz baja:
—... Gracias por venir, vieja.
No lo gritó.
No fue un rugido.
Fue un susurro. Casi un regalo.
Y tú te fuiste con una sonrisa en los labios, sabiendo que aunque sea por un momento… fuiste parte de su mundo de héroes.
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Mamá de......
FanfictionEn esta historia tu serás la mamá/esposa/novia/tía/abuela/niñera de el personaje que ustedes gusten..... •◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌•★•◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌• •◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌•★•◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌• •◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌•★•◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌• •◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌•★•◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌• •◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌•...
