En esta historia tu serás la mamá/esposa/novia/tía/abuela/niñera de el personaje que ustedes gusten.....
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🌧 "Mi niño herido"
Si el mundo le dolía, ella aprendió a sostenerlo sin romperlo más.
El sonido del timbre rompió la calma gris del anochecer.
T/n Murphy dejó la taza de té a un lado y fue a abrir la puerta, sabiendo—sintiéndolo en el pecho—que era él. Luke. Su hijo.
Estaba empapado, con la capucha caída, los ojos bajos y las manos temblorosas dentro de los bolsillos. Y aunque no dijo nada, su rostro lo decía todo.
Dolía. Algo lo estaba rompiendo por dentro.
Ella no preguntó.
Solo lo apartó suavemente para que entrara y, como si fuera un niño otra vez, lo llevó directo a la sala, sacándole la chaqueta mojada, quitándole el gorro, empujando su fleco con los dedos como solía hacer cuando tenía fiebre a los ocho años.
—Estás helado —murmuró, sin esperar respuesta.
Luke no hablaba. No podía. Pero cuando ella le tendió una manta, la tomó. Y cuando ella se sentó junto a él en el sofá, con el calor del hogar rodeándolos, dejó que su cabeza cayera sobre su regazo, como hacía de pequeño.
Y entonces se rompió en silencio.
Ella no lloró. No le dijo que todo estaría bien, porque sabía que a veces no lo está. Solo acarició su cabello, sin prisa, en círculos suaves.
—No tienes que decirme nada —susurró, su voz rasposa, real, sin adornos—. Solo quédate. Te tengo.
Pasaron minutos. Tal vez horas.
—Mamá —dijo él, por fin, con voz baja, dolida, como una confesión—. No sé qué hacer con esto que tengo dentro. Es como si todo lo que me toco… se quiebra.
Ella no respondió con frases de libro. Ni con palabras baratas.
Solo se inclinó y le besó la frente.
—Yo no creo que seas lo que el mundo dice. Para mí… siempre fuiste un niño con el alma grande. Aunque a veces se te caiga encima.
Luke tragó saliva, aún con la mirada perdida. Pero su mano buscó la de ella, y la sostuvo con fuerza. Como cuando tenía miedo de las pesadillas.
T/n no necesitaba salvarlo.
Solo estar ahí. Sostenerlo. Recordarle, con cada silencio, que su dolor no lo hacía menos amado.