"Volver al Trono del Corazón"
El cielo de Vegeta ardía con nubes rojizas cuando la nave de transporte aterrizó en la plataforma real del palacio en el planeta Vegeta. Guerreros iban y venían con eficiencia militar, sin detenerse, hasta que una figura alta y firme descendió de la rampa metálica.
T/n había vuelto.
Un año entero en una misión de exploración y conquista para el Imperio Saiyajin, una de las más largas que había aceptado. No porque lo deseara… sino porque tenía que hacerlo. Así era ser madre, esposa y reina de los Saiyajin en un mundo donde la ternura era una rareza.
Pero apenas tocaste tierra, supiste que algo era distinto.
—¡MAMÁ!
La voz aguda, fuerte y absolutamente Saiyajin delató al pequeño príncipe antes de que lo vieras. Corría hacia ti, sin importar la etiqueta real ni el porte digno que tanto le exigían. Su armadura relucía, su cabello seguía siendo un caos perfecto… pero su rostro, ese rostro, estaba desbordado de emoción.
Te arrodillaste justo a tiempo.
Vegeta se lanzó a tus brazos con la velocidad de un ataque, y por un segundo, el universo entero dejó de girar. Sus bracitos te rodearon con fuerza, más fuerza de la que recordabas. Te sostuvo como si temiera que te desvanecieras.
—No viniste en mi cumpleaños… —murmuró contra tu hombro, sin rencor, solo con verdad—. Pero entrené todos los días para que estés orgullosa.
Lo abrazaste más fuerte. Respiraste su olor, ese que no salía en las misiones ni en los datos de la nave. Ese que solo era de él. De tu hijo.
—Estoy orgullosa de ti cada día, Vegeta —susurraste—. Incluso cuando estoy lejos.
—No llores —dijo, apartándose un poco, aunque sus ojos brillaban con lágrimas contenidas—. Los Saiyajin no lloran.
Le sonreíste.
—Eso solo lo dicen los que no tienen mamá.
Detrás de él, el Rey Vegeta se aproximó con pasos firmes. Su mirada era la de siempre: severa, serena, un pilar inquebrantable del linaje real. Pero cuando sus ojos se cruzaron con los tuyos, se suavizaron apenas… como una grieta en una armadura perfecta.
—Llegas tarde —dijo en tono seco, pero había algo en su voz que te hizo sonreír.
—Pero llegué —respondiste, avanzando hasta él.
Se inclinó levemente, lo suficiente para que sus frentes se rozaran por un breve segundo. Era su forma de decir que te había extrañado, aunque jamás lo admitiría frente a los soldados.
—El palacio ha estado… desequilibrado sin ti —agregó.
—¿Y tú?
—Más de lo que me gustaría.
Vegeta bufó con los brazos cruzados.
—¿Van a besarse? Eso es asqueroso.
Soltaste una risa y lo atrajiste de nuevo hacia ti, pasando una mano por su cabello rebelde.
—¿Sabes qué es peor que ver a tus padres besarse?
—¿Qué?
—Pasar un año sin abrazarte. Y eso, príncipe… no se repite.
Y en ese momento, en medio del mundo de guerra, orgullo y fuego, tu hogar no era el trono, ni el reino, ni la misión cumplida.
Era este: los brazos de tu hijo y el silencio cargado de amor de tu rey.
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Mamá de......
FanfictionEn esta historia tu serás la mamá/esposa/novia/tía/abuela/niñera de el personaje que ustedes gusten..... •◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌•★•◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌• •◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌•★•◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌• •◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌•★•◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌• •◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌•★•◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌• •◌•◌•◌•◌•◌•◌•◌•...
