CAPITULO 97

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Lennox les pidió a los guardianes que se pusieran unos pasos detrás del doctor Wilhmer, el hombre lo miraba con arrogancia mientras murmuraba palabras sin sentido sobre el doncel. Las palabras de Nolan los habían delatado, incluso después de que Katara se asegurará de que él no hablara.

-Confiaba en ti Wilhmer. – el doctor levanto la ceja de forma interrogante. – Pensé que eras un hombre de fiar, y que podrías cuidar a mi esposo.

-Tan solo estaba siguiendo las órdenes de los ancianos, la llegada del heredero es importante. – no mostraba ningún tipo de remordimiento en sus palabras. – Los ancianos estaban preocupados por tu falta de interés, necesitan acelerar el proceso, no se puede esperar durante tanto tiempo.

-¿Por qué? – Lennox sintió frio en todo su cuerpo cuando el doctor lo miro. - ¿Por qué están tan interesados?

-Tan solo eres duque por sangre, tu inutilidad es francamente demasiado preocupante para la familia. – el duque apretó las manos furioso. – Decidieron darte el tiempo que necesitaste para adaptarte a tu nueva vida, aceptaron la llegada de un doncel sucio en palacio, y esperaron años para ver al próximo heredero. – Wilhmer gruño. – El bebé está en peligro, el doncel es demasiado débil, su cuerpo es demasiado inestable ¿Cómo va a soportar todo el embarazo? Si sigue así, no habrá heredero.

Drystan detuvo a Rudolf cuando quiso ir a por él, los guardianes no podían hablar hasta que el duque les indicará. La discusión era entre el doctor y Lennox, ellos tan solo podían escuchar. Rudolf mordió sus labios molesto mientras apartaba la mirada indignado.

-Tuve que obligar a su cuerpo a manifestarse como doncel, normalmente eso ocurre de manera natural a los doce años, pero no lo hizo. – sonrió con maldad. – Me pregunto porque, siempre me lo he preguntado ¿Por qué el duque ha sido tan idiota como para elegir a un doncel como él?

-Ni a ti, ni a los ancianos os concierne saber porque elegí a Nolan como doncel, sois simples empleados de palacio, puedo expulsaros cuando no os necesite...

-¿Por cuánto tiempo vas a ocultarlo? ¿También ordenaras mi muerte? No soy el único que lo sabe.

Wilhmer comenzó a reír de manera sutil, al ver como se distorsionaba el rostro del duque, incluso alguien como él había podido descubrir que estaba pasando, sin ni siquiera investigar. Lennox había sido demasiado torpe al ocultar las pruebas, no contaba con la maldad del hombre que lo educo como su hijo.

-Ser doctor me ayuda a saber bastantes cosas, querido duque. – suspiro cansado. – La primera vez que lo vi me pareció extraño ¿Cómo era posible que un doncel sucio tuviera la misma sangre que un gran duque? Estuve pregúntame eso por varios meses...

Drystan aparto su mano del hombro de Rudolf, ambos guardianes se quedaron mirando a Lennox con curiosidad, esperado una respuesta de su parte, pero él simplemente se quedó callado. Wilhmer no se movió, seguía sonriendo con sobrevivía frente a su doctor.

-Siempre me pregunte que le ocurrió a mi hija. – los ojos del doctor se llenaron de ira. – Confíe en Javaid, deje que tomara a mi hija como suya con la condición de seguir en palacio, ella era joven y hermosa, idéntica a su madre, mi esposa murió cuando la dio a luz y yo me quede solo con ella...

-¿De qué estás hablando? No consta que esa doncella fuera tu hija...

-La haría feliz, eso fue lo que dijo tu padre, el gran duque Javaid, me prometió que la haría feliz, yo lo creí...

La sonrisa de Wilhmer se transformó en una gran mueca de tristeza, en sus ojos se podía ver el odio y la frustración que había estado viviendo en todos esos años. El silencio lo estaba concomiendo por dentro, él le debía fidelidad a la familia Edevane, pero estaba cansado de esperar a que algo pase. Quiso obligarse a olvidar a su hija, creer que ella había muerte junto a su esposa, que Javaid nunca la había tocado.

¡Maldito, pequeño doncel!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora