Natanael Cano
Suspiré, releyendo lo que había escrito arbitrariamente en mi libreta, leía cada línea como si buscara respuestas que nunca iba a encontrar. Las palabras me golpeaban con fuerza, recordándome lo que había perdido, lo que nunca pude dar.
"Y esperé tanto por ti
Que cuando cuenta yo me di
Ya me habías dejado atrás
¿Y ahora qué hago pa' olvidar?"
"Baby, míranos
Ahora somos dos extraños
Y se siente tan extraño"
"¿Cómo se supone que voy a encontrar
Eso que tenía en otra persona?
La misma forma de besar
Esa conexión tan cabrona
Aún recuerdo cómo lo hacíamos
Y amanecíamos siempre abrazados"
"Y sigo pisando el pasado
No puedo seguir siendo el rey
Sin esta reina a mi lado"
Me dejé caer hacia atrás en el sillón, mirando al techo, sintiendo el peso de todo lo que había sucedido.
- ¿Y ahora qué hago para olvidar? - susurré, dejando que la pregunta se quedara suspendida en el aire.
No sabía cómo. No tenía ni idea de cómo olvidar todo lo que había sido tan real, tan intenso, tan mío. Todo lo que era ella. No podía encontrar eso en nadie más, y no quería. Solo la quería a ella.
La alarma de mi celular me sacó de mis pensamientos. La apagué, y me quedé un momento sentado, debatiéndome si era buena idea o no, pero por lo menos quería internarlo.
Manejé hasta ahí, sintiendo cómo todo mi cuerpo se tensaba conforme me acercaba al lugar. Al llegar, avancé con rapidez por los pasillos, buscándola con la mirada, hasta que la vi.
Estaba hablando con los abogados, pero por la manera en la que jugaba con sus dedos, sabía que estaba nerviosa.
Me quedé a unos metros, esperando a que terminaran mientras repasaba el lugar con la mirada. Fruncí el ceño al ver que no había nadie más, ni sus papás, ni Lucia, solo los abogados.
Camila y su terquedad de no querer involucrarlos más en esto.
Cuando supimos que reabrieron el caso, buscamos una manera de que ella no tuviera que testificar, pero fue inevitable y Camila dejó muy en claro que no quería a nadie en la sala.
Algo le dijeron a Camila, y ella solo asintió para después irse a sentar a una banca, supongo que a esperar a que el juicio iniciara.
Me acerqué lentamente, sin saber exactamente cuál sería su reacción al verme ahí. Me senté a su lado, sin querer invadir demasiado su espacio.
No me miró, siguió con la mirada perdida, pero sé que notó mi presencia.
- ¿Qué haces aquí? - preguntó, su voz baja, cansada.
- Solo... quiero estar aquí - contesté, sintiéndome impotente de que ella tuviera que pasar por esto - te dije que no lo ibas a hacer sola.
Ella soltó un suspiro pesado, y justo cuando pensé que me diría que me fuera, sonrió débilmente.
- Gracias.
Su respuesta me dio un respiro, aunque su sonrisa era pequeña y cargada de tristeza.
Me senté un poco más cerca.
- Ten, Cami - dije, sacando de mi bolsillo la pulsera que le había dado hace tiempo.
Me miró con sorpresa, para después bajar la mirada a la pulsera. Tomé su mano lentamente y, al ver que no se alejó, le coloqué la pulsera con cuidado.
ESTÁS LEYENDO
Estrellas | Natanael Cano
Fiksyen PeminatBebecita, dime qué pasó Si cometí un error Y es que no puedo vivir sin tu calor Y ya no quiero ser el mismo que era yo - 🌟 - Bebecita, ¿qué pasó? ¿Qué ya se te olvidaron las cosas que pasamos? Pero yo me he aferrado - 🌟 - Es que yo sin ti No sé...
