Camila Hastings
- Hola, Cami - saludó Natanael con una sonrisa encantadora en cuanto abrí la puerta.
Sin poder evitarlo, sonreí de vuelta.
- Hola, Nata.
Se apoyó en el marco de la puerta con esa confianza despreocupada que siempre tenía, pero su mirada parecía analizarme, como si estuviera midiendo mis reacciones.
- ¿Puedo pasar?
Asentí y me hice a un lado para dejarlo entrar. Ollie apareció de inmediato, moviendo la cola emocionado al verlo.
- ¡Mi niño! - exclamó, agachándose para recibirlo con caricias.
Cerré la puerta mientras los observaba. Por más que intentara mantenerme firme, era difícil no sentir algo al verlo así con mi perro.
- ¿A qué debo tu visita?
Se incorporó, manteniendo una de sus manos en la cabeza de Ollie.
- Quería verte.
Mi corazón dio un brinco, pero mantuve mi expresión neutral.
- ¿Nada más?
Él soltó una risa baja y negó con la cabeza.
- Bueno... también quería invitarte a salir.
Entrecerré los ojos con sospecha.
- ¿A dónde?
El sonrió de lado.
- Es sorpresa.
Fruncí los labios.
Aún no estaba segura de en qué punto estábamos, y la idea de "sorpresas" me ponía un poco nerviosa.
- Te va a gustar - añadió con confianza.
Lo miré por un momento y suspiré.
- Está bien, voy por mi bolsa.
Su sonrisa se ensanchó.
- Te espero, chula.
Me giré para ir a mi habitación, sintiendo la mirada de Natanael sobre mí.
Una vez en el auto, íbamos en silencio, únicamente llenado por la música de fondo. Y aunque no se sentía incómodo, era raro que Natanael no tuviera anda que decir.
- ¿A dónde vamos? - pregunté, buscando distraerme.
- Es sorpresa, Millie - repitió con un ligero tono burlón.
- Pero ya vengo contigo, no es como que me fuera a bajar.
Él soltó una pequeña risa y miró al frente, como si pensara en su respuesta antes de hablar.
- No, pero... quiero que sea sorpresa.
Fruncí el ceño, pero decidí no insistir, y miré por la ventana, tratando de adivinar a dónde íbamos.
- Cami... - me llamó en voz baja.
- Mande, Nat - respondí, girándome hacia el.
Tardó un momento en hablar, su vista al frente mientras tomaba un respiro profundo.
- ¿Todo bien? - insistí confundida.
El suspiró y asintió con la cabeza.
- Si, Cami... olvídalo.
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Estrellas | Natanael Cano
FanfictionBebecita, dime qué pasó Si cometí un error Y es que no puedo vivir sin tu calor Y ya no quiero ser el mismo que era yo - 🌟 - Bebecita, ¿qué pasó? ¿Qué ya se te olvidaron las cosas que pasamos? Pero yo me he aferrado - 🌟 - Es que yo sin ti No sé...
