Camila Hastings
- Qué bueno que viniste, Adriel - dije con una sonrisa.
- ¿Cómo no iba a venir, Millie? Tenía que ver de primera mano que andas con Nata.
Solté una risita, negando con la cabeza.
- No solo somos novios - dije alzando un poco mi mano, mostrándole mi anillo.
Sus ojos se abrieron un poco más, y tomó mi mano de inmediato, examinando el anillo.
- No mames... - murmuró aún mirándolo - ¿neta se van a casar?
Yo asentí rápido, sonriendo ampliamente.
- Muchas felicidades, Millie - dijo con una sonrisa, acercándose para darme un abrazo.
- Gracias, Adriel - murmuré contra su hombro, separándome un poco de él.
- Te ves feliz - dijo con suavidad, mirándome con una expresión tranquila.
- Lo estoy - respondí sin dudar.
El sonrió e hizo el ademán de hablar, pero una voz lo llamó a lo lejos.
- Voy a ir a saludar, te veo en un rato - dijo retrocediendo unos pasos.
Asentí con una sonrisa, girándome para regresar con Natanael.
Ahí estaba, en el mismo lugar, de brazos cruzados, su expresión seria, y Gabito a su lado, hablando con uno de los empresarios.
Me acerqué despacio, a la vez que el avanzaba hacia mi.
- ¿Todo bien? - pregunté con suavidad.
Él asintió una sola vez. Sin mirarme de inmediato. Solo después de unos segundos bajó los brazos y me sostuvo la mirada.
- ¿Falta mucho para irnos?
- Podemos irnos ya si quieres.
Asintió de nuevo, esta vez un poco más lento. Luego extendió su mano hacia mí, y la tomé al instante.
Su agarre fue firme, cálido, como siempre.
- ¿Estás cansado? - pregunté mientras avanzábamos a la salida.
El asintió apenas, su mirada fija en el suelo.
No me parecía raro que estuviera callado. El evento había sido largo, había mucha gente, demasiadas caras, demasiadas fotos. Tal vez su batería social se había acabado.
- ¿Quieres que maneje yo?
- No - murmuró mientras le quitaba el seguro al auto.
Me subí sin decir nada más, acomodando el cinturón mientras lo veía rodear el coche.
Encendió el motor y comenzó a conducir, sin poner música ni decir una palabra. Sus dedos tamborileaban apenas contra el volante, como si su mente estuviera lejos.
- ¿Estás bien, Nat? - pregunté suavemente, apoyando mi mano en su pierna.
El soltó un suspiro largo, y tardó en responder.
- Nata... - insistí, inclinándome un poco - ¿qué pasa, amor?
- No es nada, Millie - respondió en voz baja, entrelazando su mano con la mía.
- ¿Seguro?
Él asintió levemente, sin mirarme.
- Si, Cami.
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Estrellas | Natanael Cano
FanfictionBebecita, dime qué pasó Si cometí un error Y es que no puedo vivir sin tu calor Y ya no quiero ser el mismo que era yo - 🌟 - Bebecita, ¿qué pasó? ¿Qué ya se te olvidaron las cosas que pasamos? Pero yo me he aferrado - 🌟 - Es que yo sin ti No sé...
