Camila Hastings
- Toca la puta puerta, Rubén - gruñí al verlo adentrarse sin avisar.
Andaba de muy mal humor, y verlo ahí solo lo empeoraba.
El solo se recargó en la puerta, mirándome por un momento con los brazos cruzados.
- ¿Qué quieres? - pregunté al no verle intenciones de hablar.
- Se puede saber... - comenzó, avanzando lentamente - ¿por qué chingados hay otras personas trabajando en lo mío y no tú?
Lo miré incrédula, sintiendo cómo mi enojo aumentaba. No lo soportaba. Lo odiaba por todo lo que pasó, por lo que hizo, por su manera de tomarlo tan a la ligera, como si no importara, como si no me hubiera dejado en pedazos.
- Porque no eres la única persona en este mundo - respondí levantándome de mi silla, tratando de mantener la compostura - ¿otra pregunta?
Él frunció el ceño y su expresión se endureció aún más.
- No quiero a cualquiera trabajando en mis cosas, Camila - dijo, su voz tensa - y luego el pendejo ese de tu amigo también anda ahí metido. No lo quiero ahí.
Mi paciencia se desvaneció por completo al escuchar eso.
- Pues si no te gusta, hazlo tu y ya.
El soltó una risa amarga mientras negaba con la cabeza.
- Tu eras la que se encargaba de eso, Camila. ¿Por qué pusiste a otras personas?
- ¡Ya te dije, Natanael! Hay más cantantes en esta disquera, no eres solo tú.
El apretó los labios, claramente frustrado.
- ¡¿Y eso qué?! Siempre ha habido más cantantes y aún así tú te encargabas de lo mío.
- ¡Pues ahora no, Natanael! No se te van a cumplir tus caprichos toda la vida, ya madura.
- No se trata de eso - respondió con un tono más bajo - se trata de que yo confío en ti para manejar mis cosas, y ahora estás dejando que otros se metan.
Tomé aire, buscando paciencia para lidiar con el.
- Natanael, todo pasa por mi, yo acepto sus propuestas o hago las modificaciones necesarias.
El negó con la cabeza, soltando una risa incrédula.
- No es lo mismo.
Me crucé de brazos, mirándolo con molestia.
- ¿Qué chingados tiene de diferente? El trabajo se sigue haciendo, los resultados serán los mismos, no...
- ¡Porque es la única puta manera que tengo de estar cerca de ti, Camila! - me interrumpió con desesperación, moviendo las manos en el aire - no me hablas, no contestas mis mensajes. ¡Trabajar contigo es la única pinche manera en la que puedo estar cerca de ti y ya no, a la verga!
Parpadeé sorprendida, aún procesando sus palabras. Pero el escucharlo decir eso, solo hizo mi sangre hervir.
- Pero para culearme y olvidarme, ¿qué no? - solté con ironía - una más del montón.
El soltó un suspiro pesado, y pude ver un destello de arrepentimiento en su rostro.
- Cami, yo estaba enojado y...
- No, Natanael - lo interrumpí, mi voz temblando del coraje - ni siquiera quiero escuchar lo que tengas que decir.
No trató ni de negar que era para mi...
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Estrellas | Natanael Cano
Fiksi PenggemarBebecita, dime qué pasó Si cometí un error Y es que no puedo vivir sin tu calor Y ya no quiero ser el mismo que era yo - 🌟 - Bebecita, ¿qué pasó? ¿Qué ya se te olvidaron las cosas que pasamos? Pero yo me he aferrado - 🌟 - Es que yo sin ti No sé...
