Camila Hastings
- ¿Qué creen que le esté diciendo? - susurró Gabito con una sonrisa burlona.
- Lo está amenazando - respondió Lucia con el mismo tono bajo - obvio es eso.
- Déjenlo en paz - dije entre dientes.
Ellos soltaron una risa baja, sin despegar la mirada de dónde estaba Natanael hablando con mi papá.
Mi corazón latía rápido por los nervios, pues parecían estar teniendo una conversación seria, aunque tranquila. Mi papá era quien hablaba y Natanael asentía de vez en cuando.
- Tal vez le está diciendo que si se pueden casar, pero que no se te puede sacar de tu casa - intervino Ángel entre risas.
Rodé los ojos, conteniendo la sonrisa mientras los demás reían bajito.
- O se está asegurando de que no sea porque estás embarazada - añadió Daneiry alzando y bajando ambas cejas.
Reí nerviosa, negando con la cabeza mientras todas las miradas se posaban en mi.
- ¡Claro que no! - respondí rápido, sintiendo mis mejillas arder - no estoy embarazada.
- Por ahora... - canturreó Lucia con diversión, dándome un leve codazo.
- Estás más cerca tu que yo - repliqué entre risas.
En ese momento, vi cómo mi papá sonreía levemente antes de darle una palmada en el hombro a Natanael y asentir con la cabeza. Mi pecho se llenó de alivio al ver su gesto.
- Ay, ya viene tu marido - bromeó Gabito, haciéndome reír.
Natanael llegó a mi lado y se inclinó para besarme la frente con un beso suave y cálido.
- ¿Todo bien? - le pregunté en un susurro.
- Perfecto, chula - respondió con una pequeña sonrisa, acomodándome un mechón de cabello detrás de la oreja.
- ¿Qué te dijo mi papá?
- Que cuidara mucho a su princesa - murmuró acariciando mi mejilla - que te hiciera feliz siempre y... me amenazó poquito, pero no importa.
Solté una risita, poniendo mi mano sobre la suya.
- Te amo, Nat - susurré, sintiendo cómo mi corazón se llenaba de ternura al mirarlo.
Él sonrió suavemente, inclinándose para juntar su frente con la mía.
- Y yo a ti, chula... más de lo que puedo explicar - murmuró - gracias por decir que sí.
- Gracias por pedírmelo - respondí con una pequeña risita, acariciando su barbilla con el pulgar - no podría imaginar mi vida con nadie más.
Sus ojos se llenaron de un brillo especial antes de besarme, un beso lento y profundo que me hizo olvidar por un segundo que estábamos rodeados de nuestras familias.
Cuando se separó, me sonrió y se sentó a mi lado, apoyando su mano en mi pierna mientras seguíamos platicando entre todos. Su pulgar haciendo suaves círculos sobre mi piel.
- ¿Y ya pensaron en la fecha? - preguntó su mamá con una sonrisa dulce, mirando primero a Natanael y luego a mí.
Me quedé en silencio, pues eso ni siquiera había cruzado mi mente, pero Natanael respondió enseguida con una pequeña risa.
- Todavía no, ma... - dijo, apretando un poco más mi pierna - pero pronto. Quiero que sea pronto.
Lo miré con sorpresa y mi pecho se llenó de calidez al ver su expresión tan decidida y segura. Él me devolvió la mirada y sonrió, inclinándose para dejar un beso suave en mi sien antes de volver a incorporarse para platicar con los demás.
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Estrellas | Natanael Cano
Fiksi PenggemarBebecita, dime qué pasó Si cometí un error Y es que no puedo vivir sin tu calor Y ya no quiero ser el mismo que era yo - 🌟 - Bebecita, ¿qué pasó? ¿Qué ya se te olvidaron las cosas que pasamos? Pero yo me he aferrado - 🌟 - Es que yo sin ti No sé...
