Camila Hastings
- Buenos días, Natita - dije con diversión al verlo aparecer en la cocina.
El frunció el ceño, tallando su rostro mientras se acercaba a mi con pasos perezosos.
- Estoy crudito - murmuró, abrazándome y escondiendo su rostro en mi cuello.
Reí bajito, acariciando su cabello mojado por la ducha que acababa de tomar.
- ¿Ya te tomaste una pastilla?
- Si, amor - susurró, abrazándome con más fuerza - gracias por cuidarme.
- No es nada, Nat - respondí dejando un beso en su sien - fue divertido.
Él sonrió apenas, con los ojos cerrados y esa expresión de niño consentido que me derretía.
- ¿Recuerdas algo de anoche?
- Mhm... - murmuró contra mi piel - pero fingiré que no.
- Está bien - respondí con diversión, acariciando suavemente su espalda.
- Pero no se me olvida que me rechazaste por segunda vez, eh.
Solté una risita, negando con la cabeza.
- Bueno... es que tú también, Nat - dije entre risas - haces esa pregunta en el momento menos adecuado.
El rio por lo bajo, dejando un pequeño beso en mi cuello.
- ¿A medio palo tampoco es el momento adecuado? - bromeó, alzando un poco la cabeza.
Carcajeé, negando con la cabeza mientras lo empujaba suavemente por el pecho.
- Claro que no, Rubén - respondí, todavía riendo.
- Solo decía - susurró con una sonrisita traviesa.
Rodé los ojos con diversión, girándome hacia la barra y tomando un plato.
- Ten, desayuna.
- Pero...
- No es pregunta, Rubén - lo interrumpí, dándole el plato y señalando el banco con la cabeza - después te vuelves a dormir si quieres.
El soltó un suspiro dramático mientras se sentaba.
- Si, princesa - respondió a regañadientes, antes de dar un bocado.
Después de servirme café, me senté también, y el jaló mi banco para dejarme a su lado.
Me acomodé junto a él, y de inmediato apoyó su cabeza en mi hombro.
- Gracias por quedarte conmigo anoche - murmuró, sin mirarme, solo jugando con los dedos de mi mano libre - y perdón por no haberte querido decir lo que pasaba... es que... me daba miedo, y...
- Está bien, Nat - lo interrumpí suavemente, dejando un beso en su cabello - ya me lo contaste, y eso es lo que importa... o tienes que cargar con todo tú solo, ¿sí?
El asintió levemente, apretando un poco más mis dedos entre los suyos, y por fin levantó la mirada hacia mí.
- Eres lo mejor que tengo, Cami. No quiero arruinarlo.
- No lo vas a arruinar - le aseguré con una sonrisa tranquila - estamos en esto juntos, ¿te acuerdas?
Él sonrió de lado, con esa mirada que me derretía el corazón, y asintió una vez más antes de volver a apoyar su cabeza en mi hombro.
ESTÁS LEYENDO
Estrellas | Natanael Cano
FanficBebecita, dime qué pasó Si cometí un error Y es que no puedo vivir sin tu calor Y ya no quiero ser el mismo que era yo - 🌟 - Bebecita, ¿qué pasó? ¿Qué ya se te olvidaron las cosas que pasamos? Pero yo me he aferrado - 🌟 - Es que yo sin ti No sé...
