Camila Hastings
- Entonces... - dijo mientras encendía el auto - ¿hamburguesas?
De inmediato, una sensación de asco me invadió.
Hice una mueca y negué con la cabeza, respirando hondo.
- No, amor, eso no - murmuré, tratando de borrar ese alimento de mi mente.
El giró la cabeza hacia mi, mirándome con sorpresa.
- ¿No? - preguntó con el ceño fruncido - ¿por qué?
- No sé... - suspiré, recargando la cabeza en el asiento - me dio asco.
- ¿Asco? - repitió con diversión - definitivamente son tus hijos, chula.
Me reí entre dientes, sintiendo cómo el malestar se pasaba de a poco.
- ¿Y también vas a hacer que les gusten como a mi? - pregunté arqueando una ceja.
El sonrió con confianza, llevando su mano a mi pierna.
- Claro que si, esa va a ser su primera comida.
Solté una carcajada, negando con la cabeza.
- ¡Claro que no, Rubén!
Él rio conmigo, sin apartar la vista del camino.
- Bueno, la segunda... - se corrigió con tono juguetón - la primera será lo que diga su mami, pero la segunda va a ser una hamburguesa con tocino.
Rodé los ojos, todavía sonriendo.
- Por supuesto que no, Rubén.
- Ya verás - murmuró con una sonrisa de triunfo, como si ya tuviera todo planeado - ¿entonces qué quieres comer, amor?
- Mmm... no sé... - hice una pausa, pensando seriamente mi respuesta - quiero... hotcakes.
El soltó una risa baja, desviando la mirada del camino para verme con diversión.
- ¿Hotcakes? - repitió arqueando una ceja - ¿de dónde saco hotcakes a esta hora, chula?
- Pues... no sé, en algún lugar deben vender - respondí encogiéndome de hombros, como si fuera lo más lógico del mundo.
- No mames, Millie - dijo entre risas - siempre pides lo más difícil.
- Es tu culpa - contesté de inmediato - porque igual consigues lo que te pido.
- Pues sí... pero me haces batallar - respondió, negando con la cabeza aunque sin borrar la sonrisa.
- Tu me hiciste así.
Él soltó una carcajada, apretando mi pierna con suavidad.
- Eso sí... pero si no encontramos, no me reclames, ¿eh?
Solté una risita, inclinándome para apoyarme en su brazo.
- Sabes que si lo voy a hacer - murmuré dejando un beso ahí.
El rodó los ojos, aunque su sonrisa se ensanchó.
- Por lo menos lo admites, princesa.
- Tu eres peor de berrinchudo que yo, Rubén.
- Claro que no - respondió, sin sonar nada convincente.
Reí, divertida por su intento de negarlo.
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Estrellas | Natanael Cano
FanfictionBebecita, dime qué pasó Si cometí un error Y es que no puedo vivir sin tu calor Y ya no quiero ser el mismo que era yo - 🌟 - Bebecita, ¿qué pasó? ¿Qué ya se te olvidaron las cosas que pasamos? Pero yo me he aferrado - 🌟 - Es que yo sin ti No sé...
