Camila Hastings
Comencé a secar mi cabello con una toalla, pero fruncí el ceño al escuchar a Natanael mentando madres del otro lado de la puerta. Salí del baño envuelta en otra toalla, y lo encontré sentando en la orilla de la cama, con el celular en la mano y la mandíbula tan apretada que casi podía oír el rechinar de sus dientes.
- ¿Qué pasó? - pregunté con suavidad, acercándome poco a poco.
No respondió de inmediato. Solo bloqueó la pantalla, apretando el celular con fuerza entre sus dedos.
- Siguen diciendo mamadas - dijo en voz baja, con la mirada perdida en el suelo.
Suspiré, sentándome a su lado.
Cuando Natanael subió la foto conmigo, claro que se llenó de comentarios. Algunos lindos, pero muchos otros decían cosas cómo que era la de la semana, que yo solo quería dinero, que era por interés...
- Borra la foto, si quieres - respondí con calma.
Aunque no serviría de mucho, la foto tenía días que la subió.
- ¿Estás loca? - se levantó de golpe, mirándome con el ceño fruncido - ni de pedo la voy a borrar.
- Entonces no les hagas caso, Nat.
El bufó, caminando de un lado al otro.
- Nata, es que no pasa nada - añadí, manteniendo mi voz lo más tranquila posible.
- Me emputa que hablen así de ti - dijo con voz ronca, deteniéndose frente a mi.
Me puse de pie, tomando una de sus manos.
- Las personas siempre van a hablar, Nata.
- ¿Tú por qué no estás enojada? - preguntó con el ceño fruncido.
Me encogí de hombros.
- Porque sé que no es verdad lo que dicen, amor.
Él guardó silencio unos segundos, apretando los labios, como si estuviera conteniendo todo lo que realmente quería decir.
- Pero yo te conozco, Millie - dijo al fin, con los ojos puestos en los míos - y sé que no mereces ni una sola de esas mierdas que están diciendo.
- Pero a mi no me importa, Nat - respondí acariciando su mejilla con la yema de los dedo - lo que piensen los demás no cambia lo que yo siento por ti.
- Es que me emputa que por mi culpa te estén diciendo esas mamadas.
- No es por tu culpa - dije de inmediato - tu solo subiste una foto con tu novia... no hiciste nada malo, Natita.
El soltó otro bufido, negando con la cabeza.
- En serio, amor - murmuré quitando el cabello que caía en su frente - no les hagas caso.
- Es que están diciendo unas mamadas que neta...
- Nata, no importa, amor - lo interrumpí suavemente - los dos sabemos que no es verdad.
- Quiero fumar - murmuró pasando una mano por su rostro - ¡puta verga, no puedo!
Apreté los labios, aguantándome una risa mientras el se dejaba caer en el borde de la cama.
Hace como una semana, Natanael había decidido que iba a dejar de fumar, y sus cambios de humor eran como una montaña rusa.
Estaba mucho más tranquilo de lo que lo había imaginado, pero solo conmigo, porque en el estudio, no lo aguantaban.
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Estrellas | Natanael Cano
FanficBebecita, dime qué pasó Si cometí un error Y es que no puedo vivir sin tu calor Y ya no quiero ser el mismo que era yo - 🌟 - Bebecita, ¿qué pasó? ¿Qué ya se te olvidaron las cosas que pasamos? Pero yo me he aferrado - 🌟 - Es que yo sin ti No sé...
