Camila Hastings
Me removí en la cama, tapándome bien, pero fruncí el ceño al sentir la luz de la televisión.
- Nata, ya duérmete - murmuré girándome.
- Ya voy, amor - respondió en voz baja, llevando una mano a mi cabello, comenzando a acariciarlo.
- Mañana no te vas a querer despertar - dije más dormida que despierta.
Desde que me acosté a dormir, no sé que tanto hacia en su celular, pero no se despegaba de el. Llevaba rato con la televisión de fondo y la pantalla iluminando su rostro, mientras sus dedos se movían sin parar.
- Ya, Rubén - murmuré otra vez, esta vez entre fastidiada y somnolienta - apaga eso.
Mañana teníamos un compromiso temprano de la disquera, y si durmiendo sus horas, despertarlo era misión imposible, durmiéndose tarde peor.
- Ya casi, princesa - susurró dejando un beso en mi cabello antes de volver a acariciarlo.
- Te voy a despertar con agua mañana, eh - advertí, acurrucándome entre las cobijas.
Lo escuché soltar una risa baja, y luego me rodeó con un brazo, pegándose a mi con cuidado.
- No me importa - murmuró contra mi oído - nomás me besas después.
Rodé los ojos con una sonrisa, sin poder evitarlo.
- Apaga la tele - susurré por última vez.
- Si, Millie - respondió, aunque no supe si lo hizo o no, porque en menos de un minuto ya me había quedado dormida.
Entre sueños lo sentí removerse, y de repente, comenzó a dejar repetidos besos en mi mejilla, haciéndome pegar un brinquito asustada.
- ¿Qué traes, amor? - pregunté somnolienta.
- Feliz primer mes, mi amor - murmuró contra piel, sin detener su rastro de besos.
Sonreí, removiéndome entre sus brazos para verlo de frente.
- Feliz primer mes, Natita - susurré, dándole un beso suave.
Él sonrió contra mis labios, acariciando mi mejilla con el dorso de su mano.
- Este ha sido el mejor mes de mi vida.
Suspiré feliz, apoyando mi frente contra la suya.
- El mío también, amor.
- Gracias por este mes, Cami - dijo con voz suave, sus ojos brillando como probablemente estaban los míos - por darme otra oportunidad, por estar, por todo.
- Gracias a ti, Nat - respondí acariciando su mejilla - por demostrarme que valía la pena volver a intentarlo, por amarme tan bonito... por no dejarme en paz hasta que habláramos...
El soltó una risa baja, besando la punta de mi nariz.
- Te amo tanto... con todo lo que soy.
Me aferré un poco más a él, acariciando su cabello.
- Yo también te amo, Natanael.
El me besó con más calma esta vez, sus manos apoyándose en mi espalda y las mías en su pecho.
- ¿Por eso no te dormías? - pregunté en voz baja, separándome lo suficiente para mirarlo.
- Pues si, chula - contestó como si fuera obvio - es nuestro primer mesecito juntos.
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Estrellas | Natanael Cano
FanfictionBebecita, dime qué pasó Si cometí un error Y es que no puedo vivir sin tu calor Y ya no quiero ser el mismo que era yo - 🌟 - Bebecita, ¿qué pasó? ¿Qué ya se te olvidaron las cosas que pasamos? Pero yo me he aferrado - 🌟 - Es que yo sin ti No sé...
