Camila Hastings
Avancé hacia la salida, y lo escuché llamarme, pero ya estaba lo suficientemente molesta como para que me importara.
Cuando llegué al jardín, lo sentí tomarme de la mano, deteniendo mis pasos.
- Perdón, amor - murmuró a mis espaldas, con la voz más baja de lo normal.
Me quedé quieta, sintiendo su mano tibia aferrada a la mía.
- Por favor, no te enojes conmigo - continuó parándose frente a mi.
- ¿Por qué me enojaría, Natanael? - pregunté con ironía - solo no confías en mi.
El soltó un suspiro pesado, pasando una mano por su cabello.
- Si confío en ti, Cami, de verdad.
Rodé los ojos, cruzándome de brazos.
- ¿Me vas a decir o ya me puedo ir?
Me miró por un momento, su mandíbula apretada, como si estuviera debatiéndose entre soltarlo todo o seguir tragándose las palabras.
- Adiós, Nata - dije, haciendo el ademán de rodearlo.
- Millie, no - murmuró rápidamente, tomando mi mano de nuevo.
Me jaló suavemente hacia una parte más alejada, entrelazando nuestros dedos mientras caminábamos en silencio.
Nos alejamos unos metros, lo suficiente para que la música y las voces del resto se escucharan apenas.
Se detuvo frente a mi, bajando la mirada hacia nuestras manos.
Tomó un respiro profundo antes de hablar. Me quedé en silencio, esperando. Podía sentir cómo su pulgar temblaba apenas un poco sobre el dorso de mi mano.
- Es que... hace tiempo hablé con Gabito - empezó, sin levantar la vista - y le dije que... pensaba que tu no querías que te vieran conmigo.
Mi pecho se apretó. Lo miré, sorprendida, dolida, confundida. Él por fin levantó la vista y sus ojos estaban cargados de una mezcla de inseguridad y vergüenza que rara vez le había visto.
- ¿Por qué piensas eso, Nata? - pregunté en voz baja.
El se encogió de hombros, bajando la mirada de nuevo.
- Porque desde un principio tu me dijiste que en público solo seriamos amigos y... no querías que subiera nada de ti, Lucia es la única persona a la que le cuentas de nosotros, y...
- Nata, amor - lo interrumpí suavemente, apretando ligeramente su mano - ¿te acuerdas cómo fue que empezamos tu y yo?
Asintió lentamente, y llevé mi otra mano a su mejilla para que me mirara.
- La razón por la que no quería, en ese entonces, que nadie supiera de nosotros, era porque no éramos solo tu y yo... había más personas de por medio.
Él me sostuvo la mirada, pero su expresión seguía tensa.
- Tu sabes que a mi no me gustaba saber que estabas con más personas - continué en voz baja - y no solo lo sabía yo... lo sabía todo mundo, Nat... por eso no quería que alguien más supiera, no porque no quisiera que me vieran contigo.
- ¿Y ahora? - preguntó apenas audible.
Me acerqué un poco más, rodeando su cuello con ambas manos.
- Pero ahora solo somos tu y yo, y me encanta la idea de que todos sepan el hombre tan maravilloso con el que estoy.
El cerró los ojos por un segundo, como si necesitara un momento para digerir mis palabras.
ESTÁS LEYENDO
Estrellas | Natanael Cano
FanficBebecita, dime qué pasó Si cometí un error Y es que no puedo vivir sin tu calor Y ya no quiero ser el mismo que era yo - 🌟 - Bebecita, ¿qué pasó? ¿Qué ya se te olvidaron las cosas que pasamos? Pero yo me he aferrado - 🌟 - Es que yo sin ti No sé...
