Una noche de sorpresas.

139 7 0
                                        

<Danielle>

Después de esta tarde me quede más sorprendida con Damián. Es un joven que tiene ganas de comerse al mundo, es maduro, inteligente, educado. Me termino sorprendiendo, cuando mis papás me dijeron que vendría el hijo de sus amigos yo pensaba que sería literal un niño inmaduro, pero me termino sorprendiendo. Me alegra que esté en casa, ha cambiado mi perspectiva de ciertas cosas y se lo agradezco. No quisiera ilusionarme con estudiar gastronomía, se que cuando se lo cuente a Mateo me dirá que ya estoy grande y tengo que cuidar a los niños. Pero por un momento Damián me hizo sentir segura y fuerte, de poder enfrentar a Mateo en mis deseos, sueños e ilusiones. Mateo y yo llevamos casados 8 años, lo conocí en la high school y cuando termine nos casamos inmediatamente. No digo que me arrepiento de hacerlo porque tengo dos hermosos niños, pero quizás si nos apresuramos. Yo no viví y disfruté mi vida al 100%. El trabaja para una compañía privada y viaja mucho a otros estados,  regresa cada 3 semanas por 4 días, en serio no está con nosotros casi nada. Estábamos muy enamorados por eso nos casamos, pero veo a Damián y me da tristeza un poco, el está aprovechando esas oportunidades y me da mucho gusto, sé lo merece. No me arrepiento, Matías y Daniel son lo mejor que me pudo haber pasado, son mi vida, mis príncipes, los amores de mi vida. Damián ha llegado a mi vida y le ha dado un giro total, me sentí bien platicando con el, hacia tanto tiempo que no hablaba tan sinceramente con un hombre así. Cuando Mateo viene a casa solo quiere que con el, vemos películas, salimos al cine pero ya, hablo todas las noches pero también entiendo que se cansa todo el día. Cuando le hable de Damián le pareció bien, me imagino que también pensaba que sería un chico inmaduro pero apuesto que si lo llega a conocer o sabe que fue el quien me dio estas ideas, le caería mal. Nuestra relación se basa con los niños, confieso que me hubiese gustado mucho que el fuera quien jugara con los niños como Damián lo hizo hoy. El verlo jugar con mis hijos me hizo sentir feliz, y no se porque siento que se está convirtiendo en alguien especial no solo en la vida de los niños, sino también en la mía. Fue un maravilloso día, los niños felices jugando, y Damián y yo conociéndonos más. Definidamente es un gran tipo, y pinta para ser un grandioso hombre. La mujer que lo conquiste será muy afortunada, pero que tonterías estoy diciendo, bueno no. Solo quiero disfrutar de esta noche.
Me arreglo sencilla, siempre he tenido mis kilos encima, estoy un poco gordita, más bien eso de "gordibuena" eso dice mi mamá.  Un poco de maquillaje. Arreglo a los niños bien guapos y nos dirigimos hacia el restaurante.

Llegamos al restaurante en el centro de Houston, hermoso como siempre. Me encantan las luces en la ciudad, le da un tono Perfecto.
Ya en la mesa estaban mis papás, y 4 parejas amigos de nosotros y 5 niños, nos acomodamos bien. No vi a Damián y me quede inquieta en donde estaría. Hasta que llegó, muy guapo sinceramente, que carajos estoy pensando, pero la verdad es que se mira muy bien. Entre pláticas y risas pedimos la orden, no se que sucedía entre Damián y yo pero nos mirábamos y nos moríamos de risa, el jugaba con los niños  y yo me enternecía, me alegra que se llevaran bien los tres. Mis niños pueden ser un poco traviesos y enojones, pero Damián supo ganarse sus corazones.

-Damián, has probado la lasaña que hace Danielle? Es riquísima- dice Roberta a lo cual yo rio

-No he tenido el enorme placer, pero espero poder algún día tener la dicha- siempre tan correcto ay Navarrete.

Entre conversaciones y risas la estábamos pasando genial. Yo no paraba de reír con las anécdotas de Damián, y eso a él le gustaba mucho, hacerme reír. En algún momento no supe en cual, alguien me tapa los ojos y me susurra en el oído: "Hola amor", todos callados, y cuando volteo ahí está Mateo, me besa y me abraza, los niños gritan papi papi y lo abrazan. Por un momento no supe que estaba pasando, pero al final entendí todo. No esperaba su llegada en sábado y menos al restaurante, no se quien le aviso pero ya está aquí y los niños felices y bueno yo también. Vi todas las miradas sobre nosotros, ahí estaba la de él, no se que pensara en esa cabeza, tenía una sonrisa apagada, no pensé que la noche iba a terminar así.

-Hola amor. Hola buenas noches a todos. ¿Qué tal la están pasando?

-Hola amor, no sabía que venías este fin de semana, ¿por qué no me avisaste?

-Quería sorprenderlos a todos. ¿Cómo están mis niños?- los besa y abrazará.

Todos saludaron a Mateo. No se si la noche estaba terminando o apenas comenzaba.

-Mateo, te presento a Damián. El es hijo de grandísimos amigos míos, estará con nosotros un tiempo. Damián el es el esposo de Danielle, espero sepan congeniar bien- dice mi papá.

-Hola mucho gusto, Damián Navarrete a tus órdenes- siempre tan correcto-

-Hola qué tal, igualmente. Pues es un placer, espero te traten bien y disfrutes de Houston

-De maravilla, gracias por la hospitalidad a todos. Me hacen sentir en casa- dice serio.

Mateo se sentó a mi lado, y continuamos todos con la cena. Sentía la mirada de Damián sobre nosotros, no se porque no tenía el valor de verle, me sentía un poco incómoda. Sentía que nos estaba escaneando. De pronto un amigo de llamado Jorge se puso a platicar con el mucho tiempo. Después de la cena, estábamos en el postre cuando una mujer elegante y ya mayor, se acerca a la mesa y le dice a Damián.

-Dicen que el mundo es pequeño, pero yo pienso que Houston es pequeño

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

-Dicen que el mundo es pequeño, pero yo pienso que Houston es pequeño. Buenas noches a todos. Hola Damián- muy poderosa esa mujer suena.

-Hola buenas noches Sra. Miranda. No creo que sea pequeño Houston, sino más bien las casualidades son grandes- se levanta Damián inmediatamente y se saludan de beso, ella ríe ante lo que dijo él.

-Siempre utilizando las palabras correctas. Será un placer seguir cruzándome contigo Navarrete. Con permiso, pasen una grandiosa noche. Podemos hablar en privado Damián, por favor, no te quito mucho tiempo.- ellos se fueron y no se porque sentía la necesidad de saber que estaba pasando por allá.

Al regreso Damián parecía un poco más pensativo, pasamos la noche entre risas y conversaciones. Al parecer Mateo y Damián se llevaban genial, lo cual me agradaba. Terminamos la cena y nos fuimos a nuestras respectivas casas. Sin duda una noche llena de sorpresas.

Una razón para quedarme. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora