Esa risa. 1/3

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Los días siguientes han estado algo tensos, Louis parece más distraído y decidió darse unos días para pensar bien las cosas, por mi parte he estado evitado a Miranda estos días, es preferible no darle la cara cuando tuve que ser leal con Louis primero y al decirle que ella lo seguía amando creo que arruine todo. Según Louis iba a tomar una decisión, estaba enamorado de dos mujeres diferentes, estaba atrapado entre la mujer que le hizo vivir el amor y la mujer que le hizo volver a creer en el amor, definitivamente no quisiera estar en su lugar en estos momentos, aunque pensándolo bien creo que lo estoy, bueno todo se definirá en la boda al ver a Danielle, ojalá que pueda verla feliz, eso me dará valor para tomar una decisión.

Cada día que pasaba sentía una sensación extraña en mi cuerpo, mi corazón de pronto se aceleraba por lapsos, había algo dentro de mi que no me dejaba pasar, comenzaba a preocuparme que fuera algo importante o de salud, sin embargo la sensación que recorría mi cuerpo era extraña.

He pensado mucho en Melanie y en las lindas princesas que tiene, espero se encuentren bien me hubiese gustado poder frecuentarlas más pero entiendo la situación. Quizás por ellas es que me sienta así de raro últimamente.

Y entre tanto pensar por fin se llegó el sábado bendito, hoy es la fiesta de compromiso de Louis y Kris, la familia de ella habían llegado ayer por la tarde así que todos estaríamos listos para el gran anuncio, a estas alturas supongo que Louis tomo la decisión de estar con ella, no se si Miranda vendrá, lo dudo mucho pero en parte es mejor así. Desperté con sensación rara, como si me estuvieran advirtiendo de algo.

—¿Ya tienes listo el traje?—

—Si mamá tengo todo listo. Deberías de arreglar a los demás esos si necesitan ayuda.

—Bueno, no quiero que arruines tu traje, recuerda que eres el padrino y dirás unas palabras.

—Carajo lo olvides.— murmuré riendo.

—Que gracioso andas hoy eh.— dijo con la mirada de asesina. —Nos iremos a las 5, por favor arréglate a tiempo.—

—De hecho iré a ver a Louis primero, soy su padrino y tengo que asegurarme que todo esté en orden con él, así que los veré en la fiesta.

—Haces bien. Bueno ya ya arréglate.— me ordeno y cerro la puerta.

Luego de una ducha exprés y arreglarme como debe ser, salí del casa en donde todos estaban vistiéndose, me dirigí al departamento de Louis pensé que necesitaba unas palabras. Al llegar lo encontré en su balcón mirando hacia la enorme vista de San Pedro, él amaba tanto estar ahí.

—¿Cómo te sientes?—

—¿Sinceramente?— asentí. —Todo es una mierda.— dijo riendo.

—Eso es genial puesto que en unas horas te vas a comprometer oficialmente.— dije serio.— Se sincero conmigo Louis, ¿Qué sientes por las dos? Solo ahora, date cuenta ahora.— nos seguimos algo de beber.

—He definido bien mis sentimientos y te lo diré hermano.

—Por favor.— dije serio.

—Miranda fue la primera mujer de la cual yo me enamoré sinceramente, a pesar de que hubo algo de historia no pudimos terminar como quisiéramos, nuestros caminos con respeto al amor se separaron, la herí y me hirió, no podíamos tener algo en ese momento porque era caso perdido. Sin embargo siempre quise tener esa esperanza de verla como algo más, pero aprendí a lidiar con una amistad que en parte es sincera.— termino de decir bebiendo de su whisky. —Fue mi mundo y siempre será así, yo le quiero honestamente.—

—¿Y Kris?—

—Ella llegó a mi vida como por acto de magia y tú lo sabes, fue una casualidad hermosa y yo en verdad me siento feliz con ella, compartimos momentos grandiosos, tenemos mucho en común, las risas nunca faltan y yo me di cuenta que amo hacerla feliz. Me da paz, tranquilidad, felicidad, siento que con ella podría formar lo que siempre quise, una familia.

Una razón para quedarme. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora