Dicen que la felicidad nunca es completa, quizás ahora Damián sentía paz y tranquilidad pero no era del todo cierto, el ver a su mejor amigo triste por la mujer que ama le dolía en el fondo de su corazón.
El tiempo ha pasado demasiado rápido, se cumplen 3 meses después que todo termino entre Louis y Kris. Intento luchar a las semanas próximas pero no había remedio. El seguiría insistiendo pero con menos intensidad, tampoco quería ser un acosador.
Entre el trabajo, el curso de idiomas, la familia ahora su nueva relación Damián perdió la noción del tiempo que no se dio cuenta cuando pasaron otros 3 meses. Definitivamente se estaba yendo volando, intenta esforzarse en esta relación, lo estaba intentando y quizás estaba funcionado.
—Damián, amor.—
—¿Qué dices? Perdón amor, estaba pensando en otra cosa.
—¿Está todo en orden?—
—Si claro, es que estaba pensando en Louis.
—¿No ha podido regresar con su ex novia?—
—No.— murmuró. —En verdad deseo que vuelvan.— pasó una mano por su frente.
—Todo estará bien amor.— le dio un corto beso en la mejilla. —Iré por las niñas, Laila está feliz de salir al parque contigo.
—Y yo más feliz amor.— le sonrío.
Pocas veces habían salido con las niñas, todo iba a su debido tiempo y con moderación, no querían apresurar nada. Llevaban 3 meses de relación, Laila se iba acostumbrando a verlo seguido. La pequeña bebe Ari, estaba más grande y hermosa como la mami. Pronto se encontraban en el parque jugando. Decidieron ir por un helado, parecían una familia.
—Mami, ¿Puedo ir a jugar a los columpios?—
—Ahora no. Primero termina tu helado y luego vamos.— le ordeno fuerte.
—Pero mami yo quiero ir.—
—Princesa hazle caso a tu mami. Termina tu helado y ahorita te prometo que jugamos todo lo que quieras, ¿Va?
—Siiiiiiiiiii.— grito feliz. Comenzó a devorar su helado observando a la pequeña Ari en su carriola.
—Oye amor.—
—Si dime.— asintió Damián.
—¿Cómo se conocieron Louis y su ex novia?— vaya pregunta en estos momentos.
Rápidamente aquel recuerdo llegó a la memoria de Damián, aquella tarde en donde sus ojos se cruzaron con Danielle, en dónde tanto Louis como él coincidieron con las mujeres más hermosas en San Antonio, aquella noche en aquel hotel.
—¿Damián?— le movió la mano frente a él.
—¿Eh si? Perdón, es que me quede pensando.— dijo nervioso.
—Si me di cuenta, te fuiste en tremendo viaje mi amor.— río. —¿Y cómo los flecho cupido? Es que aquella vez en su fiesta de compromiso recuerdo que dijeron que se conocieron gracias a un amor bonito, ¿Tú sabes a quienes se referían?—
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Una razón para quedarme.
RomansaSoy de los que piensan que existen grandes amores que marcan la historia de tu vida. Uno puede ser tu perdición y otro tu salvación. Dicen que en el corazón no se manda y estoy de acuerdo. Si uno eligiera de quién enamorarse todos seríamos felices y...
