Momentos

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Hoy llegó el día en que me despido de Louis y Miranda, al menos por un tiempo.

-Cuídense mucho chicos, los estaré esperando pronto- digo mientras los abrazo

-Estaremos pronto de regreso. Solucionaremos los problemas y volveremos rápido. Cuida bien del despacho, cualquier cosa que notes hazle saber a Alonso y a nosotros.

-Tranquilo Louis todo estará en orden. Que tengan buen viaje. Te voy a extrañar hijo de puta- sonrío y lo abrazo

-Ay no inventen serán semanas, se volverán a ver- dice riendo Miranda

-Nos vemos pronto Damián, recuerda todo lo que te hemos pedido, cuídate mucho y que tengas éxito en los casos, besos guapo- se retira Miranda.

-Cuida bien de Miranda y de Kris- digo sonriente

-Así lo haré Damián. Estamos en contacto, ya sabes. Nos vemos- sonríe y se da media vuelta pero detiene sus pasos. -¿Quieres que le diga algo?- me quedo pensando un par de minutos

-Es hora de irse Louis, el avión despegará- fue lo único que dije, el entendió y siguió su rumbo, antes habría dicho que le dijera tantas cosas pero ya estoy madurando.

Regreso a casa y comparto momentos con mi familia, estas semanas han sido de mucho trabajo, y me gusta mucho. He tenido muy buena relación con Ignacio y Roberto, hemos trabajado juntos en un caso importante para la firma, llegamos a un acuerdo con el cliente y su contraparte.

-Bien levántense los tres, están de flojera. Vamos a jugar fútbol a las canchas- me dirigí a Carlos, Omar y Edgardo.

-Te has tardado dos meses en decirlo desde que llegaste- me dice Omar riendo y es cierto.

-Mamá iremos a las canchas a jugar fútbol, ¿Quieren venir?

-Que buena idea Damián, estos niños necesitan distraerse de la escuela, vamos.

-¿Y mi papá?

-Salió a ensañar con sus amigos, regresará en la noche- a mi papá le gusta tocar la guitarra y hace sus reuniones con sus amigos, de ahí le saque también un poco lo músico.

-Bien vámonos- nos subimos al coche y los llevé directo a nuestro lugar donde siempre jugábamos fútbol.

Comenzamos a jugar fútbol los 4 como los viejos tiempos, yo siempre estaba con Carlos porque decía que no era justo ser el más pequeño y puras tonterías. Mamá y Camila mientras nos miraban, también iban a los columpios. Después de un partido casi parejo ganamos nosotros 7-5, terminados sudados, cansados pero felices de volver a las rutinas de antes.

-Extrañaba tener a mi compañero de victorias, Omar y Edgardo siempre me dejaban ganar-dice Carlos riendo

-Pues perdías y llorabas cuando lo hacías.

-Ya no discutan. Descansemos y luego iremos por un helado- nos vamos hacia donde está mamá.

-¿Quieren un helado?- les doy dinero y van a la tienda de enfrente a comprarlo. -Mama de fresa, y a Cami y a mi de Vainilla- Se van corriendo

-Damián, ¿Me puedes pasear en el columpio?- me pide Cami con una carita hermosa

-Lo que me pidas siempre- me paro y comienzo a jugar con ella y mecerla en el columpio, si risa es el sonido más hermoso.

-Ay Damián, te veo y me ilusiono mijo- me dice mi mamá mientras tomo asiento a su lado y Cami sigue columpiándose

-¿Por qué lo dices mamá?

-Te veo y veo a un futuro excelente y maravilloso padre mi amor, que será el día en que me des nietos- su respuesta me hace recordar la conversación que tuve con Louis, el día en que podría ser padre...

Una razón para quedarme. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora