Dos noches han pasado luego de toda la ruleta de emociones que tuve, vaya semana, lo único bueno de todo es que ya es viernes y luego descanso. Está lo de Louis, hemos trabajado lo menos posible, estamos molestos y somos unos idiotas. El tema sobre Danielle, lo entendí aunque me costó, pero al final lo entendí.
Y por otro lado está esto qué pasó con Melanie aquella noche, estuvimos a punto de besarnos y es algo que de pensarlo me pone muy nervioso, no se que pasará cuando nos volvamos a ver, no quiero que se sienta mal por mi culpa, fue un momento donde ambos nos dejamos llevar quizás por la conversación, lo menos que deseo es perder su amistad porque existen pocas como la de ella. Lo único que se es que no pude contenerme, realmente disfrute ese momento único, me conformaba con tenerla cerquita de mi, ella está creando sentimientos muy fuertes y eso no me está gustando.
—Buenos días corazón, siéntate ahorita te sirvo tu desayuno.
—Buenos días mamá, descuida yo lo hago— bese su frente y me serví, al momento nos encontrábamos los dos desayunando. —¿Y los demás?
—Hoy no hay clases y tu papá ya se fue más temprano, de hecho se va a la hora que debería pero tus hermanos son unos flojos por eso se hace tarde.
—Ah ya veo, ya veo. Vaya fin de semana que tendrán, empezando desde ahora— dije sin algo de ánimos.
—Te notó extraño, ¿Esta todo en orden?— las mamás siempre saben todo.
—Unos problemas pero nada grave, espero que todo se resuelva. Descuida mamá.
—Todo problema tiene solución cuando se busca, así que no pierdas tiempo y a resolverlos.
—Tienes razón mamá, pero no son fáciles. Se me hace tarde, nos vemos en la noche.
—Esta bien hijo, que te vaya bien. ¿Vendrás a la cena? Haré la milanesa que tanto te gusta.
—Ay mamá, quede en ir a cenar con Miranda y Gustavo, lo siento.
—No te preocupes mijo, mañana te hago a ti tu comida. Me avisas cualquier cosa.
—Lo haré mamá, nos vemos en la noche, te amo mucho— bese su frente y nos despedimos.
Traté de poner mi mejor cara y actitud pues mis problemas personales no deben afectar el trabajo, y así lo hice gran parte de la mañana. Lo único malo o incómodo es que tendría que ver a Louis y eso no me gustaba, no el hecho de verlo, sino de que estamos alejándonos, es difícil porque es mi mejor amigo pero creo que es mejor así.
—¿Podemos hablar del caso?— me acerqué a su oficina donde el asintió.
—Por supuesto. Llegaron los archivos que mandamos pedir, es hora de revisarlos.
—Entendido, ya me encargo.
—Damián.
—Vamos a trabajar, si Louis—respondí con molestia porque así lo sentía.
Luego de un par de horas entre documentos y momentos incómodos terminamos de revisar todo, los que eran mejores amigos hoy aprecian unos extraños y eso era incómodo.
—Observa esto, aquí avalaron un documento que no tenían registrado y fue de último momento, fue cuando nos contactaron— le dije mientras nos acercábamos.
—Que casualidad, ¿Crees que tenga que ver con lo qué pasó?
—No tengo dudas pero tampoco pruebas, que tontería hasta para falsificar documentos.
—Buen punto. Será mejor confírmalo, le llamaré ahorita mismo para vernos— hizo una llamada mientras fui al baño y al regreso había terminado. —Listo, quedamos de vernos hoy a las 8 para hablarlo. Mantente listo para irnos.
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Una razón para quedarme.
RomanceSoy de los que piensan que existen grandes amores que marcan la historia de tu vida. Uno puede ser tu perdición y otro tu salvación. Dicen que en el corazón no se manda y estoy de acuerdo. Si uno eligiera de quién enamorarse todos seríamos felices y...
