Otra vida

279 12 0
                                        

Entró a la casa y luce hermosa, todo ordenado y limpio, vaya si que se esforzaron por dar una imagen perfecta para mi haha, digo, viven niños, deberían haber juguetes regados. Si ellos se esfuerzan por hacerme sentir bien, cómodo yo también necesito ser acomedido. Me cuesta un poco relacionarme con las personas pero, como intentaré. De pronto llegan corriendo dos niños y se quedan inmóviles cuando me observan.

-Matías y Daniel, el es Damián. Es un amigo que estará con nosotros un tiempo, es familia.
Damián, ellos son nuestros nietos, nuestros amores, son hijos de nuestra hija Danielle. Ellos viven aquí e iluminan nuestros días con sus locuras, espero no te moleste.

-Para nada Lucia, yo amo a los niños. Hey chicos, soy Damián.

-Hola, tu serás nuestro amigo?

-Claro si ustedes quieren podemos ser amigos.

-Y jugaras con nosotros?

-Claro, me encantan los juegos.

-Entonces podemos jugar contigo ya? Ven ven te voy a enseñar nuestro cuarto, tenemos muchos juegos

-Alto ahí. Primero vayan a recoger sus juguetes de la sala de juegos. El nuevo amigo necesita descansar del viaje niños.- No sabía de donde provenía esa voz, fue cuando me giro y veo a una mujer, eh ahí.

-Damián, ella es nuestra hija Danielle, es la mamá de estos traviesos niños. Hija mira el es Damián, no se si lo recuerdes de la reunión que hicimos en Monterrey. Espero puedan congeniar bien y ya sabes, atenderlo como la familia.

-Hola mucho gusto, como dijo papá, soy Danielle, espero te sientas como en casa y no dudes en pedir cualquier cosa que necesites. Estamos encantados de tenerte en casa, y ayudarte. -sonríe y me aprieta la mano-

-Mucho gustó, gracias por permitirme compartir su hogar conmigo. Tratare de no molestar en nada, y al contrario si yo puedo hacer cualquier cosa por ustedes háganmelo saber por favor. Gracias por su atención. Si no les importa prefiero descansar un poco. -me llevaron a mi habitación, mediana, color azul, dos ventanas con mucha luz, una televisión, prácticamente tenía todo ahí. Llamé a mis padres para avisar que llegue bien, aunque me cueste admitirlo, me sentía triste, extrañaba a mi familia, me sentía raro-.

Los días han pasado. Las conferencias iniciaban en una semana pero quería estar primero acomodado. Todos han sido muy amables conmigo. Ignacio se moría de la emoción de hablar conmigo acerca de la política y sus leyes. Lucia preguntando mis platillos favoritos para hacérmelos. Los niños enseñándome sus juegos favoritos. Y bueno Danielle que es una buena mujer y madre, por lo que he observado. Tiene 29 años, coordinadora en una empresa en el pueblo. Su estatura es media, es un poco gordita, es lo que dicen los hombres ordinarios: "Gordibuena" siempre odie ese término, Su cabello negro, ella es diferente a las demás mujeres que acostumbro a ver. Es feliz, risueña, ama reírse, trabajadora, cómo mamá la respeto mucho, adora a sus pequeños angelitos. En estos días no he conocido a su esposo y mejor así, apenas eh podido relacionarme con ellos y no me gusta conocer gente.

Mañana comienzan las conferencias, tengo entendido que mañana conoceré al abogado del cual estaré bajo cargo. Me doy una ducha y me voy a la cama.

Suena la alarma, me ducho, me coloco mi traje y mi loción, la presentación de un abogado es lo que siempre recordarán las personas. Al bajar veo que está Ignacio y Lucia, desayuno con ellos y me retiro con Ignacio, el me llevaría ya que no tengo ni auto ni licencia, carajo. Llegamos al buffet de abogados, me despido de Ignacio y entró. Me dirigió con la secretaria en el lobby y me recibe con los brazos abiertos Louis Hartman. Tuve la dicha de conocerlo en México, estaría con el en todo el proceso.

Una razón para quedarme. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora