Abrí la puerta y corrí al exterior, había una carretera desolada que no parecía llevar a ninguna parte, no había casas a lado, solo había árboles rodeando la enorme casa en la que me tenían cautiva, me perdí entre estos árboles, no me importaba lastimarme los pies, quería buscar mi libertad y llegar a casa.
Mi mano me dolía cómo si aún me estuviesen golpeando ahí, las lágrimas resbalaban por mis mejillas silenciosamente puesto que no quería que me encontrarán fácilmente, escuché los pasos acelerados de alguien y me giré con pánico, era él, corría detrás de mí con su rostro enfurecido y una pistola en su mano, me va a matar, comencé a correr más fuerte o al menos eso intentaba, con este uniforme era demasiado incómodo alargar mis pasos, él cada vez estaba más cerca y la desesperación comenzaba a adueñarse de mi cuerpo, lloraba con impotencia, mi cuerpo fue impulsado por el cuerpo de él haciendo que ambos rodaramos entre los árboles, un tronco nos freno de golpe, él se aferró a mi cuerpo sacrificando a su espalda.
Elli: ¡Agh, me duele!- grité al sentir un dolor punzante en mi muslo, tenía una rama con una espina enterrada en mi piel, comencé a llorar mientras me aferraba a mi pierna, él se levantó adolorido y guardó la pistola dentro de su pantalón.- ¡ayúdame, me duele!- él se puso en cuclillas sosteniendo mi pierna con fuerza, la sangre comenzaba a brotar y caía sobre las hojas secas de los árboles.
Donovan: esto me puede servir, sí me dices en dónde puede estar Harper y todo lo que se relacione con él, te ayudaré.- lo miré incrédula y lo empujé tratando de que me soltará la pierna.
Elli: lo haré yo.- dije con mi voz temblorosa, me aferré a la rama que estaba enterrada en mi piel, hice algunos ejercicios de respiración y la tiré de golpe haciendo que se saliera de mi muslo, era una espina enorme, pegué un grito desgarrante y me dejé caer por completo sobre las hojas secas.
Donovan: está sangrando mucho.- ahora pareció preocuparse o al menos lo fingió perfectamente bien, se quitó la camisa y después comenzó a desabrocharse el cinturón.
Elli: ¿qué crees que haces?- dije preocupada, mis sentidos de alerta estaban completamente activados, me deslicé por el suelo tratando de alejarme por completo de él, sin embargo, me tomó de la pierna hasta pegarme a su cuerpo casi en su totalidad, colocó su camisa alrededor de mi muslo tapando el agujero que la espina había dejado, sobre esta ató el cinturón haciéndome gritar de dolor.
Donovan: ahora regresemos a casa.- me negué enseguida, él me obligó a poner de pie y comenzó a caminar tirando de mi brazo.
Elli: ¡qué no quiero ir contigo!- le grité tan fuerte cómo pude y me solté de su agarre, él se dió la vuelta con frustración.
Donovan: no te estoy preguntando, vas a venir por la simple razón de que ahora nos perteneces.- pasó su brazo por detrás de mis piernas y me levantó poniéndome sobre su hombro.
El muslo me dolía más aún debido a la presión que hacía su pecho con mi pierna, comencé a golpearle la espalda pero esto parecía no importarle ni un poco.
Los árboles que anteriormente se habían convertido en un camino eterno ahora estaban llegando a su fin con mucha rapidez, él abrió la puerta y entró conmigo sobre su hombro, Fabiola y Uriel estaban parados en el exterior, ella tenía una mirada preocupada y él parecía estar furioso, entramos a la casa y subimos nuevamente pero ahora entramos a otra habitación.
Fabiola: ¿por qué estará en esta?- Donovan me tumbó sobre la cama lastimandome aún más la pierna, él se encaminó a la ventana y deslizó unas puertas de madera a las que les puso candado.
Donovan: se quedará aquí hasta que la ventana de la otra habitación esté completamente clausurada.- ella se acercó a mí y colocó su mano sobre mi pierna.- cayó sobre una rama llena de espinas, no es nada grave.
Uriel: ¿se quedará en tu habitación?- Donovan asintió mientras buscaba una nueva camisa en su armario y se la ponía, tenía varios tatuajes en el pecho y algunas cicatrices en la espalda, además de una mancha roja que le cubría la mayor parte de la espalda baja, seguro fue por el golpe en el árbol.
Fabiola: se puede quedar en la mía, tengo suficiente espacio en mi cama, además, ella dormirá cómoda.
Donovan: no me importa su comodidad, Fabiola, la tendré aquí porque es el único lugar en dónde ella no puede salirse con la suya, en tu habitación corre el riesgo de que tú misma le ayudes a escapar.
Uriel: en la mía corre el riesgo de convertirse en la madre de Lucia y de un bebé más.- su mirada pícara me causó repulsión y me fue inevitable no hacer un gesto de disgusto.- Donovan, me gustaría hablar contigo.
Donovan: bien, entonces vamos a mi despacho.- Uriel asintió, me guiñó un ojo y después salió de la habitación.- Fabiola, sal.- le ordenó, ella me sonrió y acarició los nudillos de mi mano adolorida, después pasó a lado de Donovan y salió de la habitación.- quédate quieta y no intentes hacer nada estúpido ¿de acuerdo?- no le respondí, sacó unas llaves del bolsillo de su pantalón y después salió de la habitación, escuché cómo las llaves chocaban con la puerta, me había encerrado.
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UNA VENGANZA EQUIVOCADA
RomanceTe heriré por esto. Todavía no sé cómo, pero dame tiempo. Sabrás que la deuda estará pagada. ~George R. R. Martin~
