Capítulo 106

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Fabiola y yo nos encontrábamos en camino al hospital, los últimos días me había sentido demasiado extraña y Donovan insistió en que tenía que ir al médico, al principio dijo que él me acompañaría pero después pasaron algunas cosas en su trabajo y tuvo que ir de imprevisto, Fabiola se ofreció a llevarme, no sé si me sentía agradecida o aterrada.
Cuándo llegamos al lugar nos permitieron pasar a la sala de espera, se supone que iba a ser mencionada pronto ya que tenía la cita programada, el olor a medicamento me asfixiaba y me causaba náuseas, al parecer nunca estaré acostumbrada a este tipo de olores.
Fabiola: ¿quieres que entre contigo?- asentí sin dudarlo, ella me tomó la mano con una sonrisa empática y después se concentro en la pantalla que estaba colgada en la pared, esta decía los nombres de los pacientes que tocaban y el número de consultorio.- me está llamando Donovan, ¿pero que le pasa?, recién llegamos.- deslizó la pantalla y se colocó el celular en el oído.- Donovan, acabamos de llegar al hospital y estamos esperando el turno de Elli.- le dijo algo que no se escuchaba claramente.- te llamaré en cuánto salgamos de aquí, no creo que tardemos mucho.- algo le respondió Donovan y ella colgó enseguida.- me pidió que te comprara algo de comer al salir y te llevará a casa para que descansaras.
Elli: últimamente ha estado muy preocupado por mi, no quiere que ayude con la limpieza y al salir me abriga exageradamente.- reí, nos asustó el sonido de la bocina que decía mi nombre y después el número del consultorio, sentí un revoltijo en el estómago y mis manos comenzaron a temblar.
Fabiola: vamos.- asentí, ambas nos pusimos de pie y nos dirigimos al consultorio, ella dió unos golpecitos en la puerta y escuchamos un "pasé" que provenía del otro lado.
Entramos sutilmente, detrás del escritorio había un médico guardando documentos, nos miró por encima de sus anteojos y nos sonrió con amabilidad.
Médico: buenas tardes, ¿cuál es el motivo de su visita?- ambas nos sentamos frente a él, Fabiola me miró y me dió un golpecito en el codo para que respondiera.
Elli: he tenido mareos, antes eran de vez en cuándo pero ahora ocurren con más frecuencia, había perdido el apetito, me siento demasiado cansada y solo quiero dormir.- mis manos jugaban entre mis piernas, me sentía muy nerviosa.
Fabiola: hace un poco más del mes su hermana falleció, eran muy unidas y le tocó mirar cuándo ella fallecía, desde entonces le ha costado demasiado mantenerse estable.- suspiró.- mi hermano tiene miedo de que tenga anemia o algo y quiere prevenirlo, es por eso que le sacó cita con usted para que le hiciera análisis de sangre y todo lo que fuese necesario.
Elli: a veces no como absolutamente nada pero hay ocasiones en las que quiero comer demasiado, me han dicho que puedo tener ansiedad y lo reflejo de esa manera.- él nos escuchaba con atención, al terminar de explicarle lo que sucedía, se puso de pie y me hizo una seña para que lo siguiera.
Médico: siéntate aquí.- hice lo que me pidió, le marcó a alguien para que viniera al consultorio, al parecer era una enfermera.- voy a checarte la presión arterial en lo que la enfermera llega a tomarte muestras de sangre.- asentí, me quité el suéter para dejar descubierto mi brazo izquierdo, metió la manga hasta dejarla por encima de mi codo y comenzó a presionar una bombita.
Anotó el resultado en una hoja médica, la enfermera entró con una bandeja de metal y todo el material que utilizaría.
Fabiola: estoy aquí.- se puso en cuclillas a mi lado y me tomo la mano libre, la enfermera puso una cinta en mi brazo y apretó lo suficiente hasta que mis venas se notarán, nunca me había sentido con tanto miedo cómo ahora.
Tentó con su dedo índice hasta encontrar la vena indicada, tomó la aguja y la metió poco a poco en la vena, apreté la mano de Fabiola, quizás no dolía tanto pero los nervios no me ayudaban mucho, después tomó un tubo y de alguna manera lo unió a la aguja, la sangre comenzó a bajar por este hasta llenarlo un poco más de la mitad, mientras eso sucedía me quitó la cinta que tenía en el brazo, luego sacó el tubo y metió otro más, al terminar sacó la aguja y me puso una bandita en el pinchazo.
Médico: tus uñas parecen estar del color adecuado.- pasó su dedo por cada una de ellas y después me miró a los ojos.- no hay ictericia, estás un poco demacrada pero a simple vista no puedo diagnosticarte anemia o algo, tenemos que esperar los resultados, lo que si puedo sospechar es que estás en un cuadro de depresión, si todo en los resultados sale bien, te enviaré con un psicólogo.
Fabiola: ¿en cuánto tiempo estarán los resultados?- él miró su reloj de mano y después encogió sus labios.
Médico: quizás en 4 horas estén listos los resultados, pueden venir hoy o también pueden recogerlos el día de mañana.- ambas asentimos.- las primeras indicaciones que te voy a dar antes de saber los resultados son, reposo, dar comidas ligeras para evitar náuseas y evitar la comida chatarra por ahora, te daré un jugo de naranja para evitar los mareos e intenta comer algo ahorita, estarás débil por los análisis de sangre.
Elli: muchas gracias.- él asintió con una sonrisa, me puse el suéter y recogí del escritorio el jugo de naranja, ambas salimos del consultorio. Lo abrí rápidamente y comencé a beberlo, las náuseas subían por mi garganta amenazando con salir, quería evitarlo a toda costa.
Fabiola: estás demasiado pálida, Elli, salgamos del hospital para que tomes un poco de aire.- asentí, ella me tomó del brazo y juntas salimos.
El viento fresco acarició mi cara, cerré mis ojos intentando respirarlo y calmar las ganas inmensas que tenía de vomitar.- podemos ir a comer algo y regresamos, ¿qué te parece?
Elli: no tengo mucho apetito, Fabiola, ya quiero estar en casa, el olor a hospital me hace sentir extraña.- me acarició el hombro y asintió con una sonrisa.- ¿te parece si mañana venimos por los resultados?
Fabiola: por supuesto, mañana pasaré por ti por la mañana y vendremos juntas.- le sonreí en agradecimiento, ambas nos dirigimos a su auto, estando ahí, me deje caer en el asiento y cerré mis ojos relajando mi cuerpo.

UNA VENGANZA EQUIVOCADA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora