Parte 46

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Después de que salí de la ducha me dispuse a ordenar la habitación, abrí la ventana y le hice un nudo en las cortinas para que entrará un poco de aire fresco y los rayos del sol, aunque eran un poco escasos ya que las nubes nuevamente amenazaban con juntarse.
Sacudí perfectamente las sábanas y después la tendí colocando las almohadas por encima, la rosa que Donovan me había regalado hace un par de días aún se encontraba sobre el buró, aún no estaba seca, aún tenía oportunidad de ponerla en agua, tomé el vaso que estaba a lado de la lámpara y lo llene a la mitad para luego meter la rosa.
Fabiola: hola, ¿puedo pasar?- me giré hacia la puerta, Fabiola me sonrió nerviosa desde el umbral, asentí haciéndole una seña para que entrará, ella lo hizo enseguida, observó la habitación con curiosidad y después la rosa que acababa de reacomodar.- qué bonita rosa, Elli.
Elli: sí, tu hermano me la regaló hace unos días, aún no se ha marchitado y eso que recién le puse agua.- reí y me senté en el borde de la cama, ella dejó de acariciar los pétalos y después se sentó a mi lado.
Fabiola: tengo algo que contarte, no sé cómo lo vayas a tomar pero realmente eres la única amiga que tengo y que sé que no me va a juzgar.- suspiró, jugó un poco con sus manos y después me miró.- pero primero tienes que prometer que no se lo dirás a nadie, mucho menos a mis hermanos.
Elli: te lo prometo.- la manera en la que me veía era preocupante, se frotó un poco su cabello cobrizo y tomó una bocanada de aire.
Fabiola: hace unas semanas...tuve relaciones sexuales con Luis.- la miré con preocupación, ella parecía estar tensa.- el problema es que hace unos días me tuvo que haber llegado mi periodo, sin embargo, eso no ha sucedido, estoy preocupada.
Elli: ¿y tú crees que puedas estar embarazada?- dije esto casi en susurro para evitar que alguien nos escuchará del otro lado de la puerta, ella se encogió de hombros.- lo primero que tenemos que hacer es no entrar en sugestión, eso puede afectar de alguna manera a tu ciclo y retrasarlo más, si pasan más de 15 días entonces tenemos que ir a un médico para que te revise.
Fabiola: ¿pero con quién voy a ir?- sus ojos parecían cristales, se sentía muy vulnerable y eso era más que obvio, su barbilla temblaba y me miraba en busca de alguna solución.- no tengo amigas, Carmen está demasiado ocupada y además estoy segura de que le dirá a Donovan, me gustaría que tú me acompañarás pero sé que mi hermano no te deja ni a sol ni a sombra, me siento muy mal, Elli.
Elli: buscaremos la manera.- acaricié su mano y ella me abrazó colocando su cabeza debajo de mi barbilla, acaricié su cabello intentando que eso le sirviera un poco.- ahora lo que tienes que evitar es sugestionarte, ya sabes, eso puede afectarte.
Fabiola: lo intentaré, buscaré pasatiempos.- asentí con una sonrisa, ella me sonrió también y se limpió las lágrimas de sus mejillas.- por cierto, mis hermanos recibieron un reconocimiento por los vinos y fueron invitados a una celebración este sábado, dime qué irás con nosotros.
Elli: no estaba enterada de eso, supongo que si no me han dicho es porque no quieren que yo asista.- suspiré.- pero puedo ayudarte con tu atuendo.
Fabiola: por supuesto que me ayudarás.- sonrió emocionada.- pero también quiero que vayas, convenceré a mi hermano, no quiero que Paula se ofrezca a ser su acompañante.
Elli: a ella parece gustarle.- Fabiola asintió frunciendo la nariz, se veía tierna.
Fabiola: en algún momento sentí que ambos terminarían juntos, ella parecía estar empeñada en conquistarlo, pero él es siempre ha sido cómo una roca, no siente, no se ilusiona, rara vez sonríe, me he olvidado hasta de la forma de sus dientes.- ahora su rostro no se veía triste, reía al mencionar a su hermano y la humedad de sus ojos se normalizaba.- pero mira, nunca le ha comprado flores a nadie, tampoco ha estado en una feria y ha jugado para ganar un peluche, mucho menos uno tan grande, que por cierto, sigue recostado en mi habitación.
Elli: me preguntaba en dónde estaba.- reí, ella se encogió de hombros mostrando una sonrisa apenada.- está bien, al menos lo tienes tú.
Fabiola: si mis hermanos aceptan que asistas, quiero que vayamos juntas al centro comercial.- lo veía prácticamente imposible pero ahora no le daré una respuesta negativa, simplemente sonreí.- ahora regresaré a mi habitación, tengo que ir a la florería en una media hora.
Elli: de acuerdo, Fabiola, ve con cuidado.- ella asintió, me dejó un beso rápido en la mejilla y después salió de la habitación, al menos se había olvidado un poco del tema que la atormentaba.
Me puse de pie y terminé de ordenar la habitación, esto me había servido cómo distracción, Lucía se había ido con Uriel a no sé dónde y Carmen no había querido que le ayudará esta vez, me dirigí al balcón, cerré mis ojos y miré al cielo recargandome en el barandal y estirando un poco los músculos de mi espalda.
Donovan: ¡no sabía que la luna salía a las dos de la tarde!- abrí mis ojos y miré hacia abajo, Donovan llevaba puestos unos guantes de jardinero y unas tijeras enormes, no me sonrió pero casi sentí que lo hizo, sentí el rubor en mis mejillas y mi corazón se aceleró al recordar lo que había pasado la noche anterior.- ¿quieres venir?
Elli: espera un segundo.- asintió y se puso en cuclillas para cortar algo entre las plantas, me coloque los tenis deportivos y salí de la habitación en dirección al patio trasero, nunca había estado ahí, solo lo veía algunas veces a través del balcón y notaba que había muchas plantas y un par de árboles que cubrían un columpio con una silla de madera.

UNA VENGANZA EQUIVOCADA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora