Parte 53

923 43 5
                                        

Mi cuerpo había rodado por el pedazo de terracería que estaba cruzando el pavimento, me había raspado las piernas con algunas ramas sueltas, el vestido se había rasgado y mis zapatillas me habían lastimado los tobillos debido a los listones que las sujetaban a mis pies, me sostuve con mis manos y entonces recibí un golpe duro en el abdomen que me hizo volver a caer, miré a mi padre, mejor dicho, a Pierre parado a mi lado con los puños cerrados a sus costados y una sonrisa malévola, ahora más que nunca le tenía miedo.
Pierre: cuándo tu asquerosa madre me contó de tu existencia, sentí ilusión porque creía que llevarías mi sangre, pero no fue así, llevas la sangre de otro imbécil que ni siquiera te quiso reconocer, y no te atrevas a decir que Nicolás y Ariel son tus hermanos porque no lo son.- burló, intenté recuperar el oxígeno que había perdido debido al golpe y lo miré con lágrimas en los ojos.- cuándo el imbécil de Davies te deje libre porque ya no le sirves, no te atrevas a pararte frente a mi casa, no te quiero ahí.- se acercó amenazante y se cernió sobre mí colocando sus manos alrededor de mi cuello, el poco oxígeno que había en mis pulmones comenzó a disminuir, las lágrimas resbalaban por mis mejillas y caían encima de sus manos.- no sabes las veces que deseé hacerte daño, las ganas que tenía de matarte.- mostró sus dientes en una sonrisa tensionada, comenzaba a mirar pequeñas burbujas de colores que se dispersaban frente a mí, quería luchar pero no podía.
Donovan: tengo una bala con tu nombre, suéltala ahora mismo si no quieres que te vuele los ésos.- su voz sonó un poco inaudible, "Pierre" me soltó poco a poco dejando que el oxígeno nuevamente entrará a mis pulmones, comencé a toser y me moví con impotencia sobre la terracería, Donovan me tomó de la mano y me colocó detrás de su cuerpo manteniendome protegida.
Pierre: ¿estás defendiendo a la asesina de tu hermano?- soltó una carcajada y se dió una vuelta sobre sus propios pies, al final se detuvo nuevamente en nosotros.- ella lo mató, y sí no me crees, aquí está una prueba de ello.- sacó mi celular de su bolsillo trasero y se lo entregó a Donovan, este enseguida lo tomó pero nunca le dejó de apuntar con la pistola.- me iré ahora, pero sin duda, nos volveremos a encontrar.
Donovan: vete antes de que mi tolerancia se termine.- Pierre levantó sus manos en forma de defensa y retrocedió para luego entrar al pavimento y arrancar en su auto.- ¿estás bien? ¿qué te hizo?- guardó su arma y me tomó de las mejillas inspeccionando cada parte de mi rostro, coloqué mis manos sobre las suyas y las aparté.
Elli: tú estás herido, busquemos alguna farmacia.- él negó enseguida deteniendo mi paso.
Donovan: estamos en medio de la nada, no encontraremos una farmacia aquí cerca, pero sí la casa de campo de la que te conté.- apretó sus labios en una línea recta y después comenzó a caminar con su mano entrelazada a la mía.
.
.
.
Buscó la llave encima del umbral grueso, después la metió en la cerradura y abrió la puerta de golpe haciendo que un poco de polvo cayera frente a nosotros, me invitó a pasar primero y después cerró la puerta por dentro con un par de cerraduras con candado, encendió una veladora y la colocó a un lado del sofá.
Elli: estás sangrando.- pasé mis dedos por su antebrazo observando la herida que estaba un poco más arriba, él me levantó el rostro poniendo su dedo índice debajo de mi barbilla.
Donovan: eres muy valiente.- sus ojos bajaron a mis labios pero no sé decidió a besarme, me soltó con delicadeza y después comenzó a quitarse la camisa.- quítate los zapatos, hemos caminado bastante, debes estar agotada.- asentí, él se dió la vuelta y entró por una puerta desgastada de madera, parecía ser el baño.
El lugar era tal y cómo Donovan lo había mencionado en el auto, las paredes estaban formadas de rocas resistentes y el techo era de madera, había una chimenea pequeña incrustada en la pared y un cuadro de frutas sobre esta, el piso también de madera y crujía con cada paso que dábamos.
Donovan: te pondré algo en el brazo, tienes un raspón.- miré con detenimiento la herida que tenía un poco más arriba de su codo, no parecía profunda pero sí no la cubría seguiría sangrado o peor aún, se podría infectar.
Elli: es un simple raspón, siéntate, voy a cubrirte esa herida.- le quité el pequeño botiquín de las manos y lo coloque sobre el sofá, él se sentó a mi lado dejando su brazo a mi disposición, humedecí un trozo de gasa con un tazón de agua que él mismo había llenado, limpié cada rastro de sangre que había alrededor y sobre su herida, él arrugaba sus cejas mientras veía el procedimiento, era una herida exterior, la bala no había logrado entrar en su piel por lo tanto no había necesidad de hacer sutura, según yo, desinfecte lo mejor que pude y después le coloque un vendaje alrededor del brazo protegiendo la herida de cualquier infección.
Donovan: gracias.- asentí, él se levantó con dificultad y me dí cuenta de la zona enrojecida que tenía en su espalda baja, me puse de pie acariciando esa parte y él soltó un gemido de dolor.- oh mierda.
Elli: ¿qué te ha pasado aquí?- él se giró para mirarme a los ojos, tensó su mandíbula y después miró hacia la puerta.
Donovan: choque con un árbol, me duele un poco.- me crucé de brazos y le hice una seña para que se recostara bocabajo en el sofá, él lo hizo a regañadientes y colgó uno de sus brazos al costado del sofá.- mi madre tenía un ungüento aquí, probablemente no quede mucho pero de algo puede servir.- asentí, busque en los diferentes departamentos del botiquín hasta que encontré un pequeño botecito de color verde con letras en inglés, se lo mostré y él asintió.
Le quite la tapadera y me coloque un poco de este en mis dedos, después la calenté un poco en mis manos y la esparcí por la zona afectada, él se estremeció en cuánto mi piel tocó la suya.
Elli: lamento lo que te está haciendo mi padre, bueno...Pierre.- él se sentó nuevamente en el sofá estirando sus músculos y me miró.- ¿has logrado comunicarte con Uriel? ¿Lucía y Carmen están bien?
Donovan: sí, afortunadamente están a salvó, en estos momentos están en casa de Carmen, la mía quedó completamente destruída.- soltó un suspiro mientras sacaba una gasa y le ponía un poco de alcohol, me tomó del brazo y comenzó a limpiar el raspón.
Elli: ¡Oye!- dije adolorida, él comenzó a soplar intentando aliviar el ardor, parecía un ser indefenso.- gracias por haberme salvado.- sus ojos se encontraron con los míos por unos segundos, parecía que de esa manera intentabamos decir todo lo que sentíamos.
Donovan: ya está.- aclaró su garganta con nerviosismo y colocó el broque del vendaje, después se distrajo guardando las cosas en el botiquín.- hay algunas habitaciones pero no hay camas, puedo poner algunas mantas aquí en el sofá para que descanses.
Elli: ¿y tú?- me señaló el suelo con normalidad, claramente no dejaría que eso sucediera, tiene lastimada la espalda.- por supuesto que no, te dormirás en el sofá, el suelo te va a lastimar el triple, yo dormiré aquí.- me senté en el suelo cruzando mis piernas, él se puso en cuclillas a mi lado y acarició mi mejilla.
Donovan: tengo un poco de ropa mía aquí, vamos a que te pruebes algo para que duermas cómoda, el vestido está aterrado.- asentí, me tendió su mano para ayudarme a levantar y yo la tomé enseguida, recogí la veladora y caminamos hacia una puerta blanca de madera y él la abrió con un poco de dificultad haciendo que esta rechinara, un poco de polvo cayó por encima, la veladora no daba la luz que necesitábamos así que él sacó la linterna de su celular y comenzó a iluminar la habitación, lo miré incrédula.
Donovan: mi batería está apunto de agotarse, no quería desperdiciar lo último de esta en la jodida linterna.- puse los ojos en blanco y me adentre a la habitación dejando la veladora encima de un mueble viejo y despintado.- todo está muy desgastado ya pero la ropa tiene que estar bien.
Elli: a menos de que se le hayan comido los ratones.- soltó un suspiro y después abrió el pequeño armario, la ropa estaba apilada y por poco se esparcia por el suelo, afortunadamente Donovan la cubrió con su cuerpo y evitó que eso sucediera, comenzó a buscar entre todo y sacó algunos atuendos que según el me quedarían.
Donovan: pruebate esto.- asentí, tomé lo que él había elegido para mí y lo acomodé encima del mueble para poder elegir.- ¿no me pedirás que me dé la vuelta?
Elli: sí, volteate.- encorvo un poco sus labios y se giró colocando la linterna de su celular debajo del brazo para que pudiera darme un poco de iluminación, levanté una camisa negra con un símbolo rojo encima de un mini bolsillo en el pecho, me quité el vestido, fue entonces cuándo me dí cuenta del golpe enrojecido que tenía endl abdomen, decidí colocarme de inmediato la camisa antes de que Donovan lo notará, esta me quedaba a mitad de mis muslos pero lograba cubrir lo necesario, después tomé un pantalón de pijama a rayas, esta me quedaba enorme pero de algo a nada, me quedo con esto.
Elli: listo.- él se dió la vuelta y me miró de pies a cabeza, sus labios se encorvaron cómo solamente ellos sabían.
Donovan: no me había dado cuenta de que tu estatura es casi similar a la de un duende.- lo miré sintiéndome ofendida, le dí un golpe suave en las costillas y soltó una risita que encantó a mis oídos.- regresemos a la sala.- asentí, caminé a su lado hasta llegar nuevamente al sofá.
Él se dedicó a sacudir algunas sábanas que estaban empaquetadas para evitar que se maltrataran, colocó un par en el suelo y una almohada con diseños a colores.
Elli: te gané.- burlé mientras me recostaba sobre las sábanas que estaban en el suelo, él se giró a verme y después chasqueo la lengua cerniendose sobre mí.
Donovan: yo dormiré en el suelo, levántate.- me tomó de la mano con fuerza pero no me levanté, él no podía hacer mucho esfuerzo debido al dolor en su brazo, así que no logró levantarme.- entonces será por las malas.- comenzó a picarme las costillas y el abdomen, esto en lugar de darme risa, me causaba molestia por el golpe que Pierre me había propinado en la carretera, comencé a quejarme y él se detuvo enseguida mirándome con preocupación.
Elli: no me gustan las cosquillas.- aclaré mi garganta y me bajé un poco más la camisa, él encendió nuevamente la linterna de su celular.
Donovan: levántate la camisa.- ordenó, vacilé unos segundos y al final él lo hizo por mí, me quitó las manos y dejó mi vientre descubierto, era imposible ver su reacción debido a la fuerte linterna que lo mantenía difuminado ante mí.- ¿te golpeó?
Elli: eso ya no importa, estoy cansada, quiero dormir.- me bajé la camisa y le quité el celular para después ser yo quien apagará la linterna.- buenas noches, Donovan.- él se hizo a un lado dejándose caer a mi espalda, no estaba recostado, estaba sentado, su respiración sonaba pesada pero no decía nada.

UNA VENGANZA EQUIVOCADA Donde viven las historias. Descúbrelo ahora