Elli se encontraba sentada en el jardín de la casa, sus piernas estaban cruzadas y arrancaba el césped largo para jugar con este entre sus dedos, la veía a través de la ventana de la sala, Uriel estaba revisando las cámaras de seguridad y a su vez también se aseguraba de que todo estuviera en orden, ella y yo no habíamos cruzado ninguna palabra y me hacía falta escuchar su voz.
Me sentía una persona miserable pero no podía hacer nada para cambiarlo, ahora solo tengo que averiguar quién es la verdadera mujer que actuó junto a Harper y Lemuel, seguramente después de eso podré encontrar la manera de defenderme ante Elli.
Uriel: todo está bien, Donovan, los hombres que tenías aquí vigilaron muy bien la casa y mantuvieron todo en orden.- asentí alejándome de la ventana, él me pasó el brazo por encima de mis hombros y me dió unas palmaditas.- ve con ella, hermano.
Donovan: tiene una bola de insultos para lanzarme en cualquier momento, ¿crees que realmente quiere verme?- una media sonrisa se le dibujó en los labios, solté un suspiro.- ¿aún le duele el tobillo?
Uriel: sí, sobretodo cuándo está mucho tiempo sin caminar.- asentí, él nuevamente me palmeo el hombro y después se dirigió a la cocina.- ¡voy a preparar algo de comer!- la puerta se cerró y sé que no me escucharía si le respondo, abrí la puerta principal llamando la atención de Elli, ella intentó levantarse pero se cayó nuevamente sobre el césped.
Donovan: ¿estás bien?- coloqué mi mano en su antebrazo pero se alejó de golpe, cada que me rechazaba sentía cómo un latigazo en el cuerpo. Nuevamente se puso de pie tratando de mantener el equilibrio, me miró fijamente, ya no estaba ese brillo que tanto me gustaba mirar, ahora parecía que me estaba disparando o incluso maldiciendo.
Elli: le pregunté a Uriel sobre mi estancia aquí, no me supo dar respuesta.- solté un suspiro, sabía a qué se refería.- espero que al menos con esto me puedas ser sincero, ¿cuánto tiempo estaré con ustedes?
Donovan: mucho tiempo.- se revolvió su cabello húmedo y miró hacia arriba tomando una bocanada de aire.- al menos en lo que descubro quien es la mujer que estuvo involucrada.
Elli: estabas muy seguro de que era yo esa mujer, y quizás no estás muy equivocado, eh.- quería provocarme, lo sabía, estaba demasiado molesta conmigo y era comprensible.
Donovan: no voy a caer en tus provocaciones, Elli, así que evita hacer esos comentarios.- me miró de mala gana y dió un paso con dificultad.- vamos a ponerte al menos un vendaje, seguramente traes inflamación.
Elli: no quiero nada de ti, ni siquiera quiero que me hables o que estés cerca, así que déjame tranquila.- pasó por mi lado dándome un golpe en el hombro y después entró a la casa.
Muchas veces tuve miedo a enamorarme porque no quería sentirme de la manera en la que me estoy sintiendo ahora, ella se volvió tan indispensable para mí que no soporto su frialdad, ni siquiera quiero pensar en la idea de tener que dejarla ir.
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La comida estuvo extremadamente silenciosa, a excepción de algunas ocasiones en las que Uriel decidía decir algún comentario fuera de lugar que le causaba gracia a Elli, la noche comenzaba a llegar y con ello la impotencia de no arreglar nada aún.
Ella estaba recostada en el sofá, se había quedado dormida mientras se comía una galleta de avena, me acerque sigilosamente a ella para evitar despertarla, sus ojos se apretaban con frecuencia y su barbilla temblaba, pasé mis dedos suavemente por encima de su mejilla, se removió sobre el sofá y abrió sus ojos repentinamente encontrándose con los míos.
Donovan: sigue durmiendo.- dije esto en un susurro, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y se dió la vuelta dándome la espalda, sentía unas punzadas indescriptibles en el pecho y me maldecia por haberle causado tanto daño.
Me levanté soltando un poco del aire que tenía en mis pulmones, era inevitable no sentir el deseo de llorar, no quería verme vulnerable ante cualquier persona pero ante ella me parecía algo casi imposible de evitar.- podrás salir de esta casa, sin embargo, tienes que ir acompañada, ya sea por mí o por Uriel.
Elli: quiero ir a la casa de Pierre.- su nariz congestionada cambiaba el tono de su voz, escuchar el nombre de ese imbécil me revolvia el estómago.- ahí tengo cosas que me pertenecen.
Donovan: es peligroso que vayas.- suspiré.- la última vez que te miró estuvo apunto de matarte, Elli.- ella se sentó en el borde del sofá sin siquiera tener contacto visual conmigo, sus ojos estaban hinchados y un tono rojizo los enmarcaba.
Elli: ¿aún tienes el último número al que marque cuándo estaba en Aspen?- me quedé en silencio por unos segundos tratando de recordar lo que ella me decía, supongo que se refería al número de su "hermano"
Donovan: lo buscaré.- ella asintió, se puso de pie y pasó por mi lado evitando a toda costa tocarme.- no puedes estar así todo el tiempo, Elli, estaremos viviendo juntos por un tiempo, será incómodo para ambos.
Elli: entonces déjame ir de una vez por todas y terminemos con esto, ¿sigues teniendo la estúpida idea de que yo soy una asesina?- permanecí en silencio, ella soltó una risita y negó con un movimiento de cabeza.- avísame si encuentras el número, Nicolás me puede ayudar si le explico.- subió las escaleras con rapidez desapareciendo de mi campo de visión.
Me dejé caer en el sofá, mis dedos se entedaron en algunos mechones de mi cabello y tiré de ellos tratando de desahogar mi frustración.
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UNA VENGANZA EQUIVOCADA
RomanceTe heriré por esto. Todavía no sé cómo, pero dame tiempo. Sabrás que la deuda estará pagada. ~George R. R. Martin~
