Me dirigí a la planta baja después de darme una ducha, todos se encontraban en el comedor con sus respectivos desayunos pero yo preferí quedarme en la cocina junto a Carmen.
Ayer por la noche no hubo más disputa entre Donovan y yo, pero aprovechó nuestra conexión de miradas para robarme absolutamente todo el tiramisú que tenía en mi poder, después se encerró en su habitación, me sentí molesta pero la forma en la que lo robó me causó ternura.
Carmen: ¿en qué tanto piensas, Elli?- quité mi mano de debajo de mi mejilla y la miré, sus miradas eran fugaces ya que estaba lavando las parrillas de la estufa.
Elli: ¿me podría contar más sobre Donovan?- ella me sonrió con picardía pero asintió sin problema, terminó de limpiar el desengrasante y después se sentó a mi lado poniéndose cómoda.
Carmen: mi niño Donovan es una persona un poco difícil en torno a comportamiento.- suspiró.- es una persona muy perfeccionista, vengativa, rencorosa, demasiado posesivo y sobreprotector, pero también es muy carismático, solo queda conocerlo más a fondo para darse cuenta de que solo es un chico que necesita un poco de cariño, de comprensión, su padre lo golpeaba porqué tanto él, cómo Uriel y Fabiola, querían evitar a toda costa que siguiera bebiendo, cuándo me lo contó noté cómo sus ojos se cristalizaron casi al instante, cómo si aún lo estuviese viviendo, no conozco a un Donovan enamorado aún, la señorita Paula es cómo una distracción para él, nunca me ha hablado de ella y mucho menos a formalizado alguna relación, anteriormente solamente se veían para saciar sus deseos carnales, hoy día no sé si eso aún suceda, sé que la señorita Paula ha estado enamorada de él pero tal parece que es un amor no correspondido.- suspiró.- es un chico muy trabajador, cuándo lo ví por primera vez creí que sería una persona malvada, sus facciones parecen rudas, pero cuándo logras ganarte su confianza, él se convierte en una persona totalmente distinta, su alma necesita ser abrazada con sinceridad.- me miró fijamente y sonrió.- cuándo su hermano Hugo murió, tuvo que disfrazar su dolor para cuidar de Uriel y Fabiola, eso lo lastimó el triple, cuándo se hizo el funeral él ya no podía llorar, era el muro en dónde sus hermanos recargaban su dolor, se convirtió en una persona fría y despiadada, me contaba con frecuencia que quería vengarse y que al asesino lo haría pedazos, cuándo me dijo que había secuestrado a la hija del culpable, me sentí aterrada, sabía que no tenías la culpa de nada y que no tenías que pagar por los platos rotos de otras personas, hablé con él y le pedí que te dejará libre, pero ni siquiera hizo el intento de escucharme, sin embargo, conforme pasaron los días, algo en él cambio, cuándo quedaste herida él estaba demasiado preocupado, se hacia un tiempo en su agenda para poder atenderte, él sabe que secuestrarte fue una decisión extremadamente precipitada, y si no me equivoco, ahora teme dejarte ir.
Elli: gracias por contarme todo esto, señora Carmen.- ella me tomó de la mano y me acarició los nudillos con dulzura, cómo sí mi madre lo estuviese haciendo.
Uriel: oh, estás aquí.- ambas lo miramos con curiosidad, él le sonrió a Carmen y después me miró.- tenemos pensado hacer una parrillada en el jardín por la tarde, decidimos tomarnos el día libre en nuestros trabajos, hace mucho que no pasamos tiempo en familia.
Carmen: que alegría me da escuchar esto.- sonrió con ilusión, sus ojos brillaron cómo un par de estrellas.
Uriel: iremos al supermercado a comprar las cosas necesarias, ¿quieres acompañarnos, Elli?- miré a Carmen sintiéndome un poco sorprendida, después miré a Uriel.- no te preocupes por mi hermano, él fue quién me pidió preguntarte eso.
Carmen: adelante, Elli, acompañalos.- asentí con una sonrisa y me puse de pie, Uriel se despidió de Carmen con un movimiento de mano y después salimos al exterior.
Donovan: de acuerdo, Fabiola, Uriel y Paula se irán en un auto, Elli y yo nos subiremos en el mío.- me tomó del antebrazo llevándome con él, pude notar la reacción de disgusto que tuvo Paula al saber la decisión que Donovan había tomado.
Él me abrió la puerta de su auto para que subiera, así lo hice, me abroche el cinturón mientras que él subía de lado del copiloto y encendía el auto.
Donovan: estoy armado, Elli, si intentas escapar no dudaré en jalar el gatillo.- lo miré asustada, él encorvo un poco la comisura de sus labios y después comenzó a conducir sin distraerse.
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Nos habíamos repartido las compras, Uriel, Fabiola y Paula llevaban un carrito de compras y Donovan simplemente una canasta, todos nos fuimos en direcciones opuestas para tomar la parte que nos tocaba, si no nos encontrábamos en el estacionamiento, nos encontraríamos al llegar a casa.
Íbamos por los pasillos, Donovan leía la pequeña lista que traía en las manos y después tomaba los artículos para luego dejarlos dentro de la canasta, yo caminaba a su lado con obediencia y miraba todo lo que había a mi alrededor.
Donovan: ¿tienes suficientes toallas higiénicas?- lo miré en silencio por un par de segundos, después asentí.- de acuerdo, ¿hay algo que te haga falta?
Elli: no, nada.- me sentía incapaz de pedirle algo, ni siquiera una simple goma de mascar, ambos continuamos caminando en total silencio, la canasta ya casi estaba llena, sin embargo, él buscaba la manera de acomodar las cosas.
Donovan: buscamos en Google algunas formas de hacer la parrillada, Fabiola se encargó de elegir la correcta, decía que podíamos asar salchichas.
Elli: cuándo vivía con mi madre en México fuimos a visitar a una amiga muy cercana, ella organizó una parrillada, en el asador tenía salchichas y elotes.- suspiré.
Donovan: bueno, Uriel terminó diciendo que sería una carne a la parrilla, por lo tanto, no sé si eso funcione.- me encogí de hombros y miré hacia adelante.-
Elli: puedes acompañarla con los vegetales que tú quieras, por ejemplo, espárragos, cebolla, patatas, aunque estas tardan un poco más de tiempo en asarse.
Donovan: de acuerdo, Carmen tiene de todo tipo de vegetales, los usaremos todos para tener mucho por elegir.- asentí, seguimos caminando, íbamos por el último pasillo cuándo Donovan se frenó derepente y me hizo retroceder escondiendome con su cuerpo.
Elli: ¿qué pasa?- lo miré directamente a los ojos, él parecía estar un poco tenso o nervioso, negó mirando de reojo, intenté hacerlo yo también pero él lo evitó.- me estás asustando.
Donovan: shh.- colocó su dedo índice sobre mis labios y se pegó más a mi cuerpo dejándome acorralada.- ¿estás nerviosa?
Elli: sí, siento que van a secuestrarme por tercera vez.- arrugó ambas cejas, me encogí de hombros ante su mirada disgustada y después negó.- además, no entiendo porque tienes que estar tan cerca de mí.
Donovan: ¿tengo prohibido hacerlo?- y se acercó más, ahora la distancia entre nosotros solo se marcaba por mis manos en su pecho.- que bien te sientan las ojeras, aunque preferiría verte sin ellas.- su mirada viajo de mis ojos a mi nariz y por último a mis labios, mi cuerpo se tenso y sé que él lo notó por la fricción que hicieron mis dedos en su pecho.- bueno, creo que ya podemos irnos.- me guiñó un ojo y después se apartó de mí tomándome del antebrazo, mi cuerpo me temblaba cómo una gelatina y sentía sudor recorriendo mi espalda, caminamos juntos hasta llegar a pagar lo que había en la canasta.
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UNA VENGANZA EQUIVOCADA
RomanceTe heriré por esto. Todavía no sé cómo, pero dame tiempo. Sabrás que la deuda estará pagada. ~George R. R. Martin~
