El festival parecía estar en su momento más alegre, los juegos mecánicos estaban iluminados gracias a las luces neón que los rodeaban y a las lámparas que habían instalado recientemente, había un sin fin de puestos esparcidos por el lugar, solo dejaban espacios para los eventos cómo las obras de teatro, la danza contemporánea y la zona de baile, lo único desagradable era que se unían las pistas musicales y eso me estresaba un poco.
Fabiola me apartaba constantemente de Elli y es también me desagradaba, no quería perderla de vista ni un sólo momento, temía que hiciera alguna estupidez, a lo lejos miré a Luis, quién se dirigía a nosotros con un grupo de amigos, entre ellos, su hermana Cristina, siempre ha estado enamorada de mí pero he decidido mantenerme al margen por la amistad que tengo con Luis, además de qué, ella no me atrae.
Luis: ¡chicos!- abrazó a Fabiola con cierto entusiasmo y después me saludó a mi con palmadas en el hombro.- hemos dado un sin fin de vueltas tratando de encontrarlos, me alegro de que ya estén aquí.- Cristina me sonrió y me saludo con un movimiento de mano bastante coqueto, solo asentí.- ¿y ella quién es?, no me digas que ya te casaste.- soltó una carcajada y se acercó a Elli.- mucho gusto, yo soy Luis, el mejor amigo de los hermanos Davies.
Elli: hola, mucho gusto, soy Elli.- sonrió con timidez y estrechó su mano con la de Luis.
Fabiola: ella no es la esposa de mi hermano, pero si están saliendo.- esto lo dijo dirigiendose específicamente a Cristina, quién no dejaba de mirarme, ella borró su sonrisa coqueta y miró de pies a cabeza a Elli.- pero bueno, vayamos a divertirnos.- mi hermana tomó del brazo a Luis y prácticamente corrieron hacia el primer juego mecánico, Noé, el otro hermano de Luis, se acercó directamente a Elli y le tendió la mano con una sonrisa.
Noé: hola, soy Noé, el hermano Luis.- Elli estrechó su mano sin decir nada, solo le sonrió.- ¿quieres dar un paseo conmigo?, podemos subirnos a un juego mecánico si gustas o podemos ir por un algodón de azúcar.- ella estaba apunto de responder, su expresión facial me decía que aceptaría sin dudarlo, la tomé del antebrazo apartandola de Noé y le dí un suave apretón en la mano.
Donovan: lo siento, Noé, esta chica ya tiene acompañante.- él ahora me prestó atención, era una guerra de miradas que solamente duró un par de segundos, soltó una risita y después se retiró acompado de su hermana y los demás.
Elli: pero yo quería...- apuntó a los chicos que se retiraban con su dedo índice y después lo bajó con decepción.- no importa.
Donovan: ¿te gustan los algodones de azúcar?- ella negó enseguida e hizo fuerza para soltarse de mi agarre, sin embargo, no lo permití.- vayamos a caminar.- ella no dijo absolutamente nada, comenzamos a caminar tomados de la mano, aunque en varias ocasiones ella intentaba soltarme, veía con ilusión algunos de los juegos mecánicos o incluso se detenía a mirar la danza contemporánea, había el típico juego de darles un tiro a los patos hasta que estos se derriben, una pareja logró ganar un pequeño peluche en forma de unicornio, ella sonrió ilusionada mientras veía a la pareja caminar frente a nosotros.
Donovan: acompáñame.- la tomé nuevamente del brazo y la lleve hasta donde se encontraba ese juego, le dí al hombre cinco dólares y me entregó la pistola con la que se supone que dispararía.- si te escapas, el pato serás tú.- le advertí antes de centrar mi atención en los patos, sabía disparar, había entrenado lo suficiente para cuándo se llegará el momento de asesinar a los involucrados en la muerte de mi hermano, mi mente les puso el nombre de los asesinos a cada pato, le atiné a cada uno de ellos haciendo que se cayeran a una mesa larga con mantel rojo, dejé el arma sobre el mostrador y el hombre me señaló los peluches que había por elegir. Había una oso de color marrón que bien podría estar del tamaño de Elli, tenía un moño de tela a cuadros en el cuello y un pequeño gorro ridículo, le apunte con el dedo índice, el hombre me lo entregó.
Donovan: toma.- al parecer se lo entregue con mucha brusquedad ya que escuche un "oh" de su boca, ella lo tomó enseguida sin preguntar nada.- dame la mano.
Elli: no puedo, el oso necesita que lo abrace con mis dos brazos.- me detuve en seco, ella se colocó frente a mí y le arrebaté aquel peluche, lo coloque debajo de mi brazo izquierdo y le tome la mano con fuerza.- ¿es necesario que me lastimes?
Donovan: es para asegurarme de que no saldrás corriendo en cualquier descuido.- apretó sus labios en una fina línea, Fabiola apareció desde algún lado del festival y la tomó del brazo intentando quitarmela.
Fabiola: la llevaré a bailar, Donovan, deja de ser tan intenso.- la solté, Elli me miró por unos segundos y después corrió detrás de Fabiola, por supuesto que las seguí.
En la pista de baile había muchas parejas bailando y otras personas preferían hacerlo solas, Cristina, Noé y los otros chicos que los acompañaban estaban en el centro de la pista, parecían estar divertiendose, Fabiola soltó a Elli en cuánto tocaron el pequeño espacio libre que había entre las demás personas, tardaron un poco en agarrar el ritmo pero después comenzaron a mover sus brazos, sus piernas y sus caderas al ritmo de la música.
No podía dejar de mirar a Elli, y no por lo maravillosa que era bailando, sino porque no quería que se escapará, sí, por eso, Fabiola la tomó de una mano y la hizo girar haciendo que casi se cayera, ambas se pusieron a reír y no pude evitar hacerlo también por instinto, era la primera vez que veía a Elli sonriendo.
Luis: estás estúpidamente enamorado si ríes cómo un idiota mientras ves a tu mujer.- dejé de sonreír y me giré para ver a Luis, él estaba a mi lado fumandose un cigarrillo, me sonrió en cuanto nuestras miradas se cruzaron.
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UNA VENGANZA EQUIVOCADA
Storie d'AmoreTe heriré por esto. Todavía no sé cómo, pero dame tiempo. Sabrás que la deuda estará pagada. ~George R. R. Martin~
