Parte 08 (Donovan)

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Caminaba de un lado hacia otro en mi oficina, Uriel estaba igual de tenso y molesto que yo, me había tomado ya un par de vasos con whisky para tranquilizar mis nervios y no hacer una tontería, Lucia estaba en la sala jugando con Carmen y con Fabiola, no quería asustarla.
Donovan: ¿qué haremos, Uriel?, el imbécil parece no tener ningún tipo de interés con esa chica.- él se encogió de hombros sin quitar la vista de un punto fijo.
Uriel: lo buscaremos, por supuesto que sí, y lo haremos pedazos hasta que no quede nada de él.- comenzó a tronarse los dedos, era una señal de que estaba estresado.- quiero que le hagas la vida imposible a la mujer que está en tu habitación, enamorala y déjala botada cómo ella lo hizo con Hugo, que no se te olvide que es la otra pieza que seguramente nos falta en el rompecabezas.- se puso de pie y salió de la oficina dando un portazo, quería que me tragara la tierra, todo lo que había planeado había salido totalmente mal y no tenía idea de cómo iba a lidiar con ello.
Salí de mi oficina y subí las escaleras en dirección a mi habitación, abrí la puerta y me llene de intriga al no ver a la chica sentada en el sofá cómo de costumbre, me dirigí al baño y al no verla sentada en la tina me llene de pánico, llegué hasta ese lugar y me puse en cuclillas, su cuerpo estaba completamente hundido en el agua y sus ojos estaban cerrados, metí mis brazos hasta tenerla encima de estos mismos y la saqué de la tina dejándola sobre mis piernas, sus labios estaban color violetas pero aún tenía pulso, extremadamente débil pero aún tenía, la envolví en la toalla y me levanté con ella en los brazos para después recostarla en la cama.
Donovan: maldita sea, no puedes hacerme esto, ¡Fabiola! ¡Uriel!- grité con toda la fuerza que había en mi interior, mientras tanto, cerré su nariz con mis dedos y uní mis labios a los de ella para darle respiración de boca a boca, hice unas cuántas compresiones en su pecho y nuevamente le dí RCP, la puerta se abrió de golpe dejándome ver a mis hermanos en alerta, Fabiola no dudó en acercarse, se subió a la cama y puso sus dedos en el cuello de Elli.
Fabiola: tiene pulso, sigue con las compresiones.- yo la obedecí, ella había tomado algunas clases de primeros auxilios y sabía claramente lo que se tenía que hacer, unas cuántas compresiones más y ella reaccionó lanzando agua por la boca y tratando de agarrar oxígeno con desesperación.
Uriel: mierda.- golpeó la pared y después se frotó la frente.- estoy cagado, de verdad, tengo que salir a tomar un poco de aire.- él salió azotando la puerta de mi habitación, solté un suspiro al ver que abrió sus ojos de nuevo.
Donovan: Fabiola, llama a nuestro médico de cabecera y pídele que venga urgente.- ella asintió enseguida, se bajó de la cama y corrió fuera de la habitación. Elli estaba demasiado pálida, sus ojeras se enmarcaban más y tenían un color entre morado y azul.- te ayudaré a vestir, el médico vendrá a verte.
Elli: no...- su voz sonaba tan débil que me hacía estremecer, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y estas salían sin esfuerzo.- quiero dormir.
Donovan: lo harás después de que el médico te revise, ahora obedece.- ya no respondió, me dirigí a mi armario y saque una de mis camisas, también una pantalonera de pijama, le ayude a sentar y comencé a secarle el cabello con una de las toallas que estaban dobladas a lado de mi cama. Ella estaba quieta, parecía una muñeca, se veía sin vida, se cubría el cuerpo por completo evitando que yo pudiera mirarla.
Fabiola: viene para acá, Donovan.- asentí sin mirarla.- ¿necesitas ayuda?
Donovan: no, Fabi, necesito que te estés al pendiente para cuándo el médico llegue, lo haces pasar enseguida.
Fabiola: de acuerdo, si necesitas algo avísame.- asentí, después cerró la puerta dándome el aviso de que ya se había retirado.
Donovan: te voy a secar el cuerpo para ayudarte a cambiar.- levantó su mirada y negó asustada, lancé un suspiro, me sentía impaciente.- entonces cubrete y te pasaré la ropa por encima, al final te quitas la toalla.- ella hizo lo que le pedí sin discutir, le pasé la camisa por encima de su cabeza y ella se encargó de meter sus brazos en cada una de las mangas, después metí la pantalonera en sus piernas hasta donde ella me lo permitió y después se quitó la toalla cuando la subió por completo.
Elli: gracias.- asentí, ella se puso de pie deteniéndose del colchón de la cama e intento caminar, fue entonces cuándo la detuve colocando mi brazo frente a ella impidiéndole el paso.- me recostare en el sofá.
Donovan: no, acuéstate en la cama.- ella me miró por unos segundos, parecía que no tenía fuerza ni siquiera para discutir.- Elli, acuéstate.- sus ojos hicieron un movimiento extraño, se tambaleó sobre sus propios pies avisándome que iba a desmayarse, le rodeé la cintura y la subí a la cama, su cuerpo se sentía débil, parecía que estaba cargando una pluma, sus ojos ya se encontraban cerrados.

UNA VENGANZA EQUIVOCADA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora