Caminaba de un lado hacia otro en mi oficina, Uriel estaba igual de tenso y molesto que yo, me había tomado ya un par de vasos con whisky para tranquilizar mis nervios y no hacer una tontería, Lucia estaba en la sala jugando con Carmen y con Fabiola, no quería asustarla.
Donovan: ¿qué haremos, Uriel?, el imbécil parece no tener ningún tipo de interés con esa chica.- él se encogió de hombros sin quitar la vista de un punto fijo.
Uriel: lo buscaremos, por supuesto que sí, y lo haremos pedazos hasta que no quede nada de él.- comenzó a tronarse los dedos, era una señal de que estaba estresado.- quiero que le hagas la vida imposible a la mujer que está en tu habitación, enamorala y déjala botada cómo ella lo hizo con Hugo, que no se te olvide que es la otra pieza que seguramente nos falta en el rompecabezas.- se puso de pie y salió de la oficina dando un portazo, quería que me tragara la tierra, todo lo que había planeado había salido totalmente mal y no tenía idea de cómo iba a lidiar con ello.
Salí de mi oficina y subí las escaleras en dirección a mi habitación, abrí la puerta y me llene de intriga al no ver a la chica sentada en el sofá cómo de costumbre, me dirigí al baño y al no verla sentada en la tina me llene de pánico, llegué hasta ese lugar y me puse en cuclillas, su cuerpo estaba completamente hundido en el agua y sus ojos estaban cerrados, metí mis brazos hasta tenerla encima de estos mismos y la saqué de la tina dejándola sobre mis piernas, sus labios estaban color violetas pero aún tenía pulso, extremadamente débil pero aún tenía, la envolví en la toalla y me levanté con ella en los brazos para después recostarla en la cama.
Donovan: maldita sea, no puedes hacerme esto, ¡Fabiola! ¡Uriel!- grité con toda la fuerza que había en mi interior, mientras tanto, cerré su nariz con mis dedos y uní mis labios a los de ella para darle respiración de boca a boca, hice unas cuántas compresiones en su pecho y nuevamente le dí RCP, la puerta se abrió de golpe dejándome ver a mis hermanos en alerta, Fabiola no dudó en acercarse, se subió a la cama y puso sus dedos en el cuello de Elli.
Fabiola: tiene pulso, sigue con las compresiones.- yo la obedecí, ella había tomado algunas clases de primeros auxilios y sabía claramente lo que se tenía que hacer, unas cuántas compresiones más y ella reaccionó lanzando agua por la boca y tratando de agarrar oxígeno con desesperación.
Uriel: mierda.- golpeó la pared y después se frotó la frente.- estoy cagado, de verdad, tengo que salir a tomar un poco de aire.- él salió azotando la puerta de mi habitación, solté un suspiro al ver que abrió sus ojos de nuevo.
Donovan: Fabiola, llama a nuestro médico de cabecera y pídele que venga urgente.- ella asintió enseguida, se bajó de la cama y corrió fuera de la habitación. Elli estaba demasiado pálida, sus ojeras se enmarcaban más y tenían un color entre morado y azul.- te ayudaré a vestir, el médico vendrá a verte.
Elli: no...- su voz sonaba tan débil que me hacía estremecer, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y estas salían sin esfuerzo.- quiero dormir.
Donovan: lo harás después de que el médico te revise, ahora obedece.- ya no respondió, me dirigí a mi armario y saque una de mis camisas, también una pantalonera de pijama, le ayude a sentar y comencé a secarle el cabello con una de las toallas que estaban dobladas a lado de mi cama. Ella estaba quieta, parecía una muñeca, se veía sin vida, se cubría el cuerpo por completo evitando que yo pudiera mirarla.
Fabiola: viene para acá, Donovan.- asentí sin mirarla.- ¿necesitas ayuda?
Donovan: no, Fabi, necesito que te estés al pendiente para cuándo el médico llegue, lo haces pasar enseguida.
Fabiola: de acuerdo, si necesitas algo avísame.- asentí, después cerró la puerta dándome el aviso de que ya se había retirado.
Donovan: te voy a secar el cuerpo para ayudarte a cambiar.- levantó su mirada y negó asustada, lancé un suspiro, me sentía impaciente.- entonces cubrete y te pasaré la ropa por encima, al final te quitas la toalla.- ella hizo lo que le pedí sin discutir, le pasé la camisa por encima de su cabeza y ella se encargó de meter sus brazos en cada una de las mangas, después metí la pantalonera en sus piernas hasta donde ella me lo permitió y después se quitó la toalla cuando la subió por completo.
Elli: gracias.- asentí, ella se puso de pie deteniéndose del colchón de la cama e intento caminar, fue entonces cuándo la detuve colocando mi brazo frente a ella impidiéndole el paso.- me recostare en el sofá.
Donovan: no, acuéstate en la cama.- ella me miró por unos segundos, parecía que no tenía fuerza ni siquiera para discutir.- Elli, acuéstate.- sus ojos hicieron un movimiento extraño, se tambaleó sobre sus propios pies avisándome que iba a desmayarse, le rodeé la cintura y la subí a la cama, su cuerpo se sentía débil, parecía que estaba cargando una pluma, sus ojos ya se encontraban cerrados.
ESTÁS LEYENDO
UNA VENGANZA EQUIVOCADA
RomanceTe heriré por esto. Todavía no sé cómo, pero dame tiempo. Sabrás que la deuda estará pagada. ~George R. R. Martin~
