Parte 23 (Donovan)

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Intentaba descansar en el incómodo asiento del avión, deseaba tanto estar en Aspen y llegar a casa a descansar cómo se debe, había hablado con mi hermana antes de abordar el avión y me había dicho que estaba preparando las cosas para su fiesta, está tan ansiosa y emocionada por ello.
Uriel se estaba haciendo cargo de la empresa mientras que yo estaba en Dallas, uno de mis hombres me había dicho que Lemuel había regresado al casino pero ahora cómo un simple jugador, aunque eso no quiere decir que haya dejado de tener poder, no mientras esté respaldado por Harper.
"Fuimos al dichoso casino y efectivamente, estaba detrás de un grupo de jugadores que apostaban hasta el último centavo con tal de una revancha y una victoria, él se fumaba un cigarrillo y a su vez bebía un líquido amarillento, uno de mis hombres se encargó de llevarlo a un lugar más privado, al principio estaba confundido por estar rodeado de una decena de hombres, me miró y su rostro palideció.
Lemuel: ¿qué haces aquí?- hice una mueca y me acerque lo suficiente a él para que supiera que su alcoholismo no le estaba haciendo alucinar.
Donovan: me han dicho que estabas aquí y no podía irme sin visitarte antes.- burlé y le dí unas palmadas en el hombro.- ¿la hija de Harper tuvo algo que ver con la muerte de mi hermano?- parece que no esperaba una pregunta tan directa, se mordió la mejilla por dentro y después suspiró dándose por vencido.
Lemuel: ¿tú crees que yo hablaré de eso?- burló.- con eso no te estoy dando ninguna respuesta, quizás Harper tenía otros interés con tu hermanito o quizás su presencia en el casino le fastidio, siempre se deshace de las personas que se convierten en un fastidio para él, tu hermano era cómo una patada en el culo, cómo todos los jóvenes, quería comerse el mundo de un solo mordisco.
Donovan: ¿y por eso tenían que matarlo?- ahora mi tono vez era más serio y con rabia, él se encogió de hombros, cómo sí tratara de recordar algo.
Lemuel: ya te dije que no hablaré más de lo que ya dije, así que, disfruta tu estancia en el casino.- metió nuevamente el cigarrillo en su boca, cuándo pasó por mi lado lo detuve y le dí un golpe en los labios que le hizo introducir por completo el cigarrillo dentro de su cavidad bucal. "
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El viaje llegó a su fin, me sentí completamente aliviado cuándo bajé del avión, por alguna razón me sentía demasiado inquieto y el tiempo se me hacía eterno, recibí mi maleta y después me encargue de encender mi celular para avisarle a uno de mis hombres que ya había bajado, seguramente él ya me estaba esperando en el aparcamiento.
Las notificaciones comenzaron a dispararse en mi celular, mensajes de texto y llamadas perdidas de Uriel y unas más de Carmen, eran tantos que mi celular se quedaba congelado por el sonido continúo y trabado a caja de las notificaciones.
Caminé entre las personas tratando de leer al menos uno de los mensajes, abrí el de Uriel.
Uriel: avísame en cuánto bajes del avión.
Uriel: Carmen me llamó llorando, está en pánico.
Uriel: se llevaron a Fabiola y a Elli.
Uriel: ya puse a los hombres a trabajar.
Uriel: estoy en casa.

Mi corazón comenzó a latir con fuerza, sentía cómo mi sangre hacía burbujas en mi interior y a su vez corría por mis venas, caminé con rapidez hasta la salida, Karlos me estaba esperando, sus facciones me confirmaron que lo que había dicho Uriel había sido cierto, me subí a mi auto y él comenzó a conducir con rapidez hasta llegar a casa.
Ni siquiera me tomé el tiempo de bajar la maleta del auto, abrí la puerta con brusquedad y me adentre a la cocina, había trozos de la lámpara esparcidos por el suelo, Carmen estaba sentada en el sofá con una taza entre sus manos y Lucía se comía una galleta mientras miraba caricaturas en la televisión, Carmen me hizo una señal para que entrará a mi oficina, así lo hice, Uriel estaba de pie hablando por teléfono, en cuánto me miró sus facciones parecían escurrirse, sus ojos se humedecieron y un nudo en su garganta salía a relucir al hablar.
Uriel: necesito que hoy mismo aparezcan, Jorge, te daré un pago extra si consiguen localizarlas.- después de esto, colgó, limpió sus pestañas húmedas y después se dejó caer en el sofá con manos enredadas en los mechones de su cabello.- Carmen me contó que ella había subido a bañar a Lucía en lo que la comida se enfriaba, le había dicho a Elli que le pediría a Fabiola que bajará para que le hiciera compañía en el comedor, pasaron unos minutos, escuchó algo romperse y salió del baño con Lucía en los brazos, alcanzó a mirar que eran dos hombres, encapuchados, se las llevaron inconscientes, se alcanzó a mirar un auto de color gris con vidrios polarizados, las placas iniciaban con una W y terminaban con 1.
Donovan: ¡me lleva la mierda!- tire los papeles que había sobre mi escritorio y me frote el cabello con desesperación, me sentía, de alguna forma, atado de manos, no tenía ninguna pista en particular, a excepción de las placas.- ¿revisaste las cámaras de seguridad?- él asintió sin dudarlo y se levantó para mostrarme la grabación en mi portátil.
Todo lo que había dicho Carmen era cierto, Elli intentó detener a Fabiola pero ella reía, abrió la puerta y fue sustraída por uno de los encapuchados, con Elli se les complicó un poco ya que intento defenderse lanzando uno de los jarrones que decoraban los extremos de la televisión, el hombre no resultó herido, Elli cayó al suelo dejándole más fácil la captura a esa persona, la arrastró por el suelo, y aunque ella intentaba luchar, fue imposible.

UNA VENGANZA EQUIVOCADA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora