Estaba sentada en el borde de la cama mirando lo que Donovan había comprado esta mañana, tomé los chocolates y los guarde en el último cajón del buró tratando de no verlos porque sentía más coraje.
Escuché golpecitos en la puerta y después de decir "adelante" se abrió con delicadeza mostrándome a Carmen con una charola que contenía el desayuno que no me había terminado, me regaló una sonrisa mientras lo acomodaba encima del buró.
Elli: ¿La metí en problemas?- ella soltó un suspiro y después negó, le dí unos golpecitos a mi cama para que sentará a mi lado, enseguida lo hizo.- simplemente creí que era algo injusto que usted limpiará por algo que no ocasionó, ella aún no probaba el omelette, estaba intacto.
Carmen: lo sé, Elli, pero a veces prefiero callar porque necesito el empleo.- suspiró.- la señorita Paula tiene mucho poder en sus palabras, más de las que tú y yo juntas podemos tener, ella es una invitada de Donovan, él me pidió que le atendiera bien y ese es mi trabajo.- me tomó de la mano y acarició mis nudillos con su dedo pulgar.- entiendo que me hayas querido defender, estaré eternamente agradecida contigo, pero no me gustaría que te metieras en problemas con Donovan por mi culpa.
Elli: eso es lo de menos, Carmen, él no me interesa en lo absoluto.- suspiré.- y sí sigo aquí es porque seguramente aún tiene la esperanza de conseguir algo que le beneficie.
Carmen: a él si le importas, te mira de una forma muy diferente, parece que quiere protegerte de alguna manera pero tiene miedo de aceptar lo que siente.- me sonrió y después se levantó.- tengo que irme, aún debo bañar a Lucía.
Elli: sobre eso, me gustaría ayudarle con ella aunque sea, me siento una inútil solo caminando de un lado a otro sin hacer nada.- ella puso los ojos en blanco acompado de una sonrisa y finalmente accedió.- gracias, gracias.
Carmen: ¿por qué eres tú quien me agradece?- burló, la puerta se abrió de golpe y miré a Donovan entrar.- bueno, me iré ahora.
Elli: gracias por el desayuno, Carmen.- ella asintió y después salió de la habitación, me senté en el borde de la cama nuevamente y me incliné sobre el buró para poder disfrutar de los hotcakes.
Donovan: iré a la empresa, si necesitas algo...- lo interrumpí.
Elli: sí necesito algo claramente no voy a recurrir a ti.- metí un bocado a mi boca y comencé a disfrutar de su suavidad y sabor.- si era todo lo que tenías que decir, te agradecería mucho si te vas, quiero desayunar tranquila.
Donovan: Elli, no quiero discutir otra vez contigo.- me tomó del brazo con delicadeza, pero al ver que me sacaba de su agarre, me tomó con fuerza.
Elli: Suéltame, Donovan.- me miraba fijamente, su mandíbula estaba tensa pero ni siquiera sentía que iba a lastimarme.- ni siquiera encuentras la manera de explicar lo que sucedió en el comedor, sabes que tu gran amiga Paula cometió un error pero te cuesta demasiado aceptarlo, ahora lo entiendo, ustedes dos son tan idénticos, es por eso que se llevan de maravilla y te cuesta aceptar las cosas.
Donovan: ambas hicieron las cosas mal.- solté una risita que al parecer le molestó.- quizás es porque estás en tu periodo menstrual, por eso actúas a la defensiva.
Elli: ¡No es por eso, Donovan!- me saque de su agarre y me puse de pie manteniendome alejada de él.- estar en mi periodo no me convierte en un monstruo cómo muchos lo disfrazan, lo que hice fue porque no me pareció justa la manera en la que trataron a Carmen, eso es todo, sé que quieres disfrazar las cosas a tu conveniencia pero no funciona conmigo, creí que al menos serías gentil con las personas que te ayudan en tu hogar, pero ya veo que me equivoqué, eres igual que todos los que tienen algo de poder.
Donovan: ya veo que será completamente imposible hablar contigo sobre el tema.- solté un suspiro tratando de calmarme, quería golpearlo, pero la manera en la que me miraba me hacía sentir culpable aunque yo no haya ocasionado nada.- me iré a la empresa, pero hablaremos cuándo regrese, quizás estés más tranquila para entonces.
Elli: que bueno que me lo dices, trataré de estar dormida para cuándo tú llegues.- soltó un suspiro y después salió de la habitación, prefería culpar a todos menos a Paula y eso me molestaba, ella es una persona sumamente patética y egoísta que solo piensa en su propio beneficio, me dirigí nuevamente a la cama para terminarme el desayuno que Carmen me había preparado, sabía delicioso y por supuesto que no me lo perdería por nada del mundo.
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UNA VENGANZA EQUIVOCADA
RomanceTe heriré por esto. Todavía no sé cómo, pero dame tiempo. Sabrás que la deuda estará pagada. ~George R. R. Martin~
