Capítulo 75

774 36 2
                                        

Había salido del hospital, iba en el auto de Nicolás con Ariel acariciando mis nudillos, me había recuperado porque quería estar bien para apoyar a Donovan, la muerte de Uriel fue un golpe bastante duro para él, aunque en la última semana no lo he visto, Ariel me había dicho que se fue a Aspen para acompañar a su hermana, a Carmen y a Lucía, pero aún así, me parece raro que no se haya puesto en contacto conmigo en ningún momento, ni siquiera para saber cómo me encuentro, aunque también, no puedo pedir que toda su atención esté puesta en mí, es un proceso que él tiene que enfrentar de la mejor manera posible.
Me sentía adolorida aún, me habían retirado los puntos de las heridas y algunos medicamentos me los habían retirado, eso era magnífico, se me complicaba demasiado estar tomando pastillas a cada rato, Nicolás se había mudado hace tiempo y ahora me estaba hospedando con él, al parecer Donovan le entregó mis maletas antes de irse por si yo necesitaba mi ropa antes de que él regresará, Ariel se estaba quedando aún con su padre, aún no habíamos aclarado absolutamente nada de lo que había sucedido en aquél tiempo, pero aún así, no le guardaba ningún rencor.
Llegamos a la casa de Nicolás, Ariel me ayudó a bajar y me llevó hasta el interior de esta, aún no me acostumbraba al olor diferente que había aquí y tampoco a los colores tan alegres de las paredes, estaba acostumbrada a sentir el olor de los perfumes que solía utilizar Uriel, Donovan y Fabiola.
Nicolás: iré a la empresa de mi padre, ya voy tarde.- asentí, me dió un beso en la frente y después se despidió de Ariel.- vean alguna película o algo juntas.
Ariel: ve con cuidado, Nico.- asintió, tomó nuevamente las llaves de su auto y salió de la casa cerrando con delicadeza la puerta.- ¿cómo te sientes?
Elli: me siento bien, un poco adolorida pero tranquila.- suspiré tratando de subir mis pies descalzos al sofá.- ¿y cómo está Arath?- se tensó visiblemente, acomodó mejor su cabello y se sentó de la misma forma que yo.- ese día lo ví todo, pero tranquila, no voy a juzgar lo que hicieron y tampoco te voy a reclamar, creo que de esa forma me dí cuenta de quién realmente era él.
Ariel: tuve la culpa también y asumo lo que me corresponde, ambos caímos en la tentación y después me sentí una mierda por haberme metido con él.- suspiró.- nunca quise hacerte ningún daño, en ese entonces me estaba metiendo píldoras relajantes ya que no me sentía en condiciones de salir a bailar, pero claro, no es justificación para el engaño.
Elli: no importa, Ariel, aunque me gustaría que me dijeras que no te quedaste con él.- reí y tomé su mano, ella soltó un suspiro.
Ariel: por supuesto que no, solo fue un terrible desliz.- puso los ojos en blanco y burló.- sé que tienes muchas dudas en este momento, y prefiero ser yo quien te confiese cada verdad que exista.- la miré con atención, ella bajó su mirada a nuestras manos unidas y después dijo.- sé que te secuestraron porque creían que tú eras la asesina de Hugo, incluso mi padre fue capaz de poner fotografías que no te pertenecían en tu celular, se te culpó muchas veces solamente por tener este tatuaje.- me acarició la muñeca, su barbilla comenzó a temblar y su rostro se puso rojizo.- todo este daño, heridas y llantos me debieron de haber pasado a mi, no a ti, yo soy la persona que estaban buscando por el asesinato de Hugo Davies.- y aunque anteriormente había llegado a la conclusión de que solamente ambas lo teníamos, jamás pensé que ella me haría una confesión de ese nivel, sentí un balde de agua fría caer en mi espalda.- no lo hice porque quise, me amenazaron, yo estaba perdidamente enamorada de Hugo...pero no lo podía poner por encima de mi familia, era él o ustedes.
Elli: carajo, Ariel, eso es horrible.- la abracé con fuerza, sus lágrimas me humedecieron el hombro y sus dedos apretaban mi espalda.
Ariel: el socio de mi padre me amenazó con matarlo, también a Nicolás y tiempo después me dijo que abusaría de ti tal y cómo lo hizo conmigo.- me separé de golpe, su rostro estaba inundando por lágrimas, sus ojos me decían lo atormentada que estaba contándome eso, nuevamente la abracé acariciando su nuca, ella ya no hablo más, solamente me abrazó con fuerza y lloró sobre mi hombro, en este momento me parecía tan pequeña y frágil que lo único que quería era tenerla así para siempre, recostada en mi hombro.- drogue a Hugo hasta que ya no pudo más, pero después me hundí en depresión, visitaba su tumba todos los días para recordarle lo mucho que le quería y para pedirle perdón por el daño que le hice, él confió en mi hasta en su último aliento, estoy segura.- su cuerpo temblaba, seguramente a causa de lo que estaba sintiendo, me preguntó ¿por cuánto tiempo tuvo que soportar esto dentro de su cuerpo? ¿cuando fue la última vez que logró desahogarse? ¿por qué nadie la escuchó?
Elli: ¿tu padre sabe sobre esto?- se separó bruscamente de mí y negó enseguida, cómo sí tuviese miedo de algo.- tranquila, no voy a decir nada de lo que me has dicho.
Ariel: gracias, Elli.- me sonrió mientras se limpiaba las lágrimas y regresaba a su lugar.- dejemos esto a un lado y dime, ¿Donovan y tú son novios?
Elli: no...bueno nunca me lo propuso.- me froté el cabello apenada y sonreí.- aunque sí nos besamos y nos tratamos cómo sí lo fuéramos.
Ariel: ya veo...- metió la mano en su bolso de mano y sacó un sobre de color blanco que tenía varios dobleces.- creo que es momento de que la leas, te daré un momento a solas para que lo hagas, mientras tanto, iré a preparar algo de comer.- se bajó del sofá y se dirigió a la cocina, el papel del sobre estaba un poco magullado ya y tenía algunas marcas de color o maquillaje, la desdoble para ver el destinatario, "Para la mujer de mis sueños."

UNA VENGANZA EQUIVOCADA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora