Capítulo 110

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Habían pasado unos días, los síntomas habían aumentado cada vez más y tenía miedo de que esto fuese demasiado obvio, haberle dicho a Carmen fue de mucha ayuda ya que me orienta y además intenta disimular la infinidad de antojos, náuseas y sobretodo lo mucho que he dormido, Donovan había estado trabajando mucho los últimos días por lo tanto no ha notado los múltiples antojos que tengo durante el día, no sé sí he subido de peso pero espero que no, Lucia ha estado muy unida a mi y eso también me ha mantenido distraída, me miró constantemente el crecimiento de mi vientre, sigue igual o al menos eso quiero creer.
Carmen me cuenta cómo vivió su embarazo y las cosas que posiblemente sentiré con el paso de las semanas, me pongo nerviosa pero también me emociona cuándo hablamos de mi embarazo.
Llegué nuevamente a la cocina, Carmen no se encontraba ahí y eso de alguna manera me hizo sentir tranquila, últimamente tenía la sensación de que le estaba molestando con mis antojos repentinos y no quería cansarla. 
Abrí el refrigerador, miré un pequeño Topper de cristal con tapadera roja que contenía piña, lo tome enseguida y lo coloque en una de las encimeras, después saque un tenedor y comencé a comer cómo sí no hubiese comido desde hace horas, sentí que algo le faltaba así que también saque un pequeño bote de miel que tenía Carmen en una de las encimeras, con el tenedor tomé un poco de esta y le puse encima de algunos trozos de piña, luego comencé a comerla.
Me sentía extraña, comía y comía pero no me sentía completamente satisfecha.
Donovan: ¿te he dicho lo bien que te queda mi ropa?- me sobresalté al sentir sus manos pasar por mi cintura y solté el tenedor encima de la encimeras.- ¿qué pasa?- me giré evitando que sus manos me tocarán el vientre, sentía pánico cada que intentaba tocarme en esa zona.
Elli: ¿a qué hora llegaste?- me dió un beso y después se lamió los labios.- dijiste que hoy llegarías un poco más tarde.
Donovan: sí, pero termine de arreglar las cosas temprano y decidí venir a casa con mi mujer.- pasó uno de mis mechones por detrás de mi oreja y sonrió.- ¿qué estás comiendo?
Elli: un poco de piña con miel, cuándo era pequeña mi mamá me preparaba esto y sabía extremadamente rico, ¿quieres probar?- asintió con una sonrisa, claramente había mentido con esa anécdota de mi infancia, tomé un trozo de piña que tenía miel y se lo ofrecí, él tomó mi mano llevándose el tenedor a la boca.- ¿qué te parece?
Donovan: sabe muy bien.- asentí orgullosa de que le haya gustado.- ¿dónde está Lucia y Carmen?
Elli: Lucia comió, hizo su tarea y después se fue a dormir, Carmen hizo lo mismo ya que parecía tener dolor estomacal, le dije que se tomará una pastilla y se fuera a descansar.- tapé nuevamente la piña sobrante y la miel, no alcance a guardar las cosas ya que Donovan me tomó de la mano y comenzó a caminar conmigo detrás.- ¿a dónde vamos?
Donovan: shhh, no hagas ruido.- caminó cuidadosamente por el pasillo hasta que llegamos a su habitación, estando adentro, cerró la puerta con pestillo y me llevó a la cama.- siempre pienso en ti, pero últimamente te tengo en mi mente más de lo normal.
Elli: ¿ah sí?- asintió, se metió entre mis piernas y comenzó a besarme apasionadamente, su respiración estaba acelerada y sus manos acariciaban mis piernas desnudas.- Donovan...- dije entre besos, sus labios no me dejaban ni siquiera respirar.- oye...para...- me levantó la camisa hasta que esta llegó a mi cintura, mi corazón comenzó a golpear mi pecho.- Basta, Donovan.- le dí un leve empujón haciendo que dejará de besarme, estaba confundido, podía verlo en la forma en la que me miraba, intentando entender el porque de mi rechazo.
Donovan: ¿qué está sucediendo, Elli?- se sentó justo a mi lado, me baje la camisa nuevamente y también me senté, ¿qué le diría ahora?, deseaba estar con él, por supuesto que quería esto también, pero sé que mi vientre se nota abultado y no quiero que lo noté aún, quiero que la noticia sea algo bonito para él.- carajo, no sé cómo sentirme ahora, me has rechazado en múltiples ocasiones.
Elli: lo siento...- apretó sus ojos y asintió frotándose el puente de su nariz.
Donovan: no sé que estoy haciendo mal o si lo hice días pasados, pero necesito que me lo digas para poder solucionarlo.- se levantó, sé que estaba molesto.- iré a dónde Lucia.
Elli: Donovan...- ni siquiera me volteó a ver, cerró la puerta y escuché sus pasos alejarse. Las náuseas subieron por mi garganta, no sé si era por los nervios que sentía o porque así tenía que ser, salí corriendo al baño y me puse de rodillas frente al inodoro para comenzar a vomitar.
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A través de las cortinas podía verse la luz de la luna, el cielo estaba despejado y dejaba ver un poco las estrellas también, había dormido un par de horas después de lo que sucedió, me sentía un poco desorientada y haber dormido parecía que me había caído mal, me sentía mareada.
Me levanté y encendí la luz, todo parecía estar normal, la cama perfectamente tendida de uno de los extremos y la puerta del baño tal y cómo la dejé.
Salí de la habitación y baje a la cocina, ahí estaba Donovan junto a Lucía con un plato de cereal enfrente de cada uno.
Elli: hola.- Lucia me sonrió con alegría botando un poco de leche de su boca.
Donovan: cuidado, puedes ahogarte.- le limpió la comisura de sus labios con una servilleta, ella ya llevaba puesta su pijama y su cabello estaba recogido en una trenza.
Lucia: tía Elli, ¿mañana podemos hacer galletas con chispas de chocolate?- miré a Donovan, él ni siquiera me miraba.
Elli: por supuesto, esperaré a que llegues de la escuela para hacerlas.- asintió con una sonrisa.- mañana iré a la pastelería por unos moldes en forma de estrellas, ¿te parece?
Lucia: ¡Sí!- dió un brinquito en la silla y levantó ambos brazos, se veía demasiado tierna.
Donovan: termina de cenar, Lucia, es tarde y mañana será difícil que te despiertes.- ella asintió obedientemente y continuó con su cena.
Elli: ¿Ha venido Carmen?- él negó sin responderme con su voz.- iré a verla, Lucia en un momento subiré a tu habitación para darte tu besito de buenas noches.- ella asintió, salí de la cocina y me dirigí a la habitación en la que ella dormía, dí un par de golpecitos en la puerta y escuché un "pasé", abrí la puerta cuidadosamente y después entré.
Carmen: mi niña, estás demasiado pálida.- se levantó del pequeño sofá y se acercó a mi tomando mi mano.- ¿te estás tomando las vitaminas?
Elli: sí, pero hoy he vomitado más que de costumbre, quizás es por eso.- suspiré.- ¿usted cómo se siente?
Carmen: la pastilla me cayó de maravilla, el dolor se ha calmado bastante e incluso pude dormir muy bien, pero recordé que tenía que preparar la cena y me desperté de inmediato.
Elli: no, tranquila, Donovan y Lucia ya están cenando cereal e incluso se están preparando para descansar, así que dígame qué quiere cenar usted y yo se lo traeré.- una sonrisa compasiva se formó en sus labios y me acarició la mejilla.
Carmen: no tengo hambre, mi niña, prefiero sentir mi estómago ligero por esta noche.- suspiró.- ¿puedes apagar las luces por mi?
Elli: sí, lo haré, usted aproveche para descansar y mañana no quiero que se despierte temprano, necesita guardar reposo.- asintió con una sonrisa.- entonces me voy para que pueda descansar, abríguese bien.
Carmen: tú también abrigate bien y descansa, cena algo.- asentí, ella me dió un beso en la mejilla y después salí de su habitación. Me dirigí nuevamente a la cocina para ver si Lucia seguía ahí, sin embargo, ya no había nadie, al parecer se habían apresurado para subir. Apagué la luz de la cocina, después la de la sala y luego subí para despedirme de Lucia.
Antes de llegar a su habitación me encontré con Donovan, su mirada me decía que seguía molesto e incluso la confusión seguía ahí.
Donovan: Lucia te está esperando.- asentí, dió un paso más y entonces evite que siguiera caminando, tomé sus manos pero él enseguida buscó la manera de soltarme.
Elli: sé que quizás mi reacción no fue la que tú querías y ni siquiera yo lo esperaba, pero estás exagerando con tu comportamiento hacia mí.- evadió mi mirada mientras ocultaba sus manos en los bolsillos delanteros de su pantalón.- ni siquiera me miras, estás distante...- mi voz se entrecorto, por alguna razón me sentía muy emocional, no sé si el embarazo tiene algo que ver.
Donovan: me has rechazado durante días, evades esa clase de temas, intento tocarte pero parece que mi toque te aterra.- suspiró.- ¿ya no me amas? ¿estás hablando con alguien más?- lo mire detenidamente intentando entender el porque me había preguntado eso, sentía que la bilis me estaba subiendo nuevamente por la garganta.
Elli: que preguntas tan más estúpidas.- pasé saliva evitando vomitar aquí a mitad del pasillo.- parece que mis demostraciones de amor no han sido suficientes para ti.- ya no podía soportarlo más, las náuseas se aferraban a mi garganta queriendo salir, abrí la puerta de nuestra habitación y llegué a tropezones al baño, ahora mismo me estresaba sentirme de esta manera, sentí sus manos acariciarme la espalda, cuando sentí que ya habían desaparecido las náuseas, me levanté y me separé de él.
Elli: evita estar cerca de mí, al menos hasta que dejes de pensar que no tener relaciones contigo es significado de que te dejé de amar o que tengo a alguien más.- tomé mi cepillo de dientes y salí del baño para luego dirigirme a la habitación de Lucía, la luz ya estaba apagado, caballitos iluminados caminaban por las paredes gracias a su pequeña lámpara en movimiento, su cuerpo estaba cubierto con la sábana y abrazaba a su peluche favorito.
Entré al baño y me cepille los dientes con rapidez evitando hacer mucho ruido, al salir, llegué hasta donde ella y le dejé un beso en la frente.
Lucia: tía Elli, quédate conmigo.- me tomó de la mano, no podía decirle que no a esa voz adormilada.
Elli: claro que sí, me quedaré contigo.- me metí bajo la sábana junto a ella, pasó su peluche al otro extremo de su cuerpo y después se giró para abrazarme, esto me lleno de muchos sentimientos e inevitablemente comencé a llorar en silencio.

UNA VENGANZA EQUIVOCADA Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora